sábado, 8 de marzo de 2014

ENTRE PAJAS NACE

     Gana la atención y tonifica el espíritu, ver cómo en las "Arengas y crónicas de guerra", de José María Pemán, volcadas al galope frenético de la lucha, el odio que parecería tan natural queda ausente, y aun las condenaciones para el enemigo son sobrias, circunspectas, incidentales. Sintomático libro, que nos entrega el alma afirmativa y amorosa de la hazaña.
     "Entre pajas nace"linda crónica—, vivióse al filo de la Navidad de 1936. Rumiaba el poeta en su corazón el villancico, mientras paseaba "por un Burgos plateado y encanecido de nieve".
     "Era la nieve sobre sus torres y sobre sus árboles, tan exacta, tan oportuna, tan cumplidora de sus compromisos oficiales de paisaje de Navidad, que casi parecía puesta allí por una mano maternal, experta en la construcción de nacimientos. Casi se dudaba si más que nieve era aquello algodón en rama o ácido bórico.
     "Y bajo la nieve, un Burgos estrecho e ingenuo, desfondándose del peso de su capitalidad improvisada, saltándosele las costuras de la afluencia de forasteros...
     "Y sin embargo, en aquel leve esbozo de capitalidad... está naciendo una España nueva y grande, en gloriosa y navideña desproporción de la cuna y del recién nacido: "entre pajas nace". Así nació el Redentor. Así nace ahora la otra España en este nevado portalito de Burgos.
     "Y no es éste caso nuevo. Que toda la vida de España ha estado señalada por estas milagrosas desproporciones, como si Dios hubiera querido demostrar con ello que era El el que la llevaba de la mano, y el que hacía la tarea. Toda la vida de esta Redentora de mundos está sembrada de portales estrechos, de cunas de paja: Covadonga, para la Reconquista; la Rábida, para América; Móstoles, para la Independencia. Toda la vida española ha tenido estilo de Navidad. Toda está llena de natividades sorprendentes, de logros desproporcionados...
     "Que no sea ésta, pues, para nadie, por grande que sea el dolor privado que le embargue, una noche triste. Que todos, desde las trincheras, desde los cuarteles, desde los hospitales, unan sus voces para el alegre villancico que esta noche debe arrullar a la España nueva, que entre pajas nace en el portal de Burgos. Pequeña es la cuna, pero grande el recién nacido. Entre pajas puede nacer un Imperio, puesto que pudo nacer un Dios...
     "Y traerá la paz a los hombres de buena voluntad. Así lo prometen los ángeles desde la altura. Temeraria parece la promesa de paz, en medio de esta Nochebuena, sonora todavía de metralla. Pero tengamos en cuenta que la promesa va hecha a los hombres de buena voluntad. Lo primero es limpiar e iluminar la voluntad española, hacerla buena y noble. Que entonces vendrá la paz.
     "Y limpiar la voluntad es obra de cauterio y de bálsamo; obra de guerra y obra de predicación. No lo olvidemos. Nuestro imperio tuvo siempre cimiento de misión y catequesis. No le olvidemos: el portal burgalés donde entre pajas nace la España nueva, espera la cierta y futura visita de los reyes que le traerán oro, incienso y mirra. Pero, antes, tiene su puerta abierta para recibir a los pastores".
     Aquí está, en toda su finura y delicadeza, en todo su ímpetu de cruzada y redención, la hazaña española. Este es el espíritu que la preside. Quiere el bálsamo al lado del cauterio. Abre su puerta a todos, pero llama primero a los pastores que a los reyes.
Alfonso Junco
EL DIFÍCIL PARAÍSO

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