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martes, 20 de abril de 2010

Obra teatral de Santa Cecilia


(fotos del archivo)
Muerte de la madre de Santa Cecilia


Santa Cecilia y sus amigas


El Papa Urbano y Santa Cecilia


Valeriano y Santa Cecilia



Esclavos


Valeriano consolando a los esclavos y cristianizandolos



Aprehensión de Valeriano y compañía


Aprehensión de Santa Cecilia


Ejecución de Santa Cecilia


Muerte de Santa Cecilia y visita del Papa San Urbano


Elenco con Mons. Juan José Squetino y el R.P. Manuel Martinez
Obra realizado por los jóvenes de la Legión de Santa María de Guadalupe

Ese Estandarte

LEGIÓN HIJAS DE SANTA MARÍA DE GUADALUPE
(FOTO ARCHIVO)

Ese Estandarte noble, erguido de su grupo. Al aceptar este símbolo, y al ponerlo en señalada exhibición ante el mundo. ¿Se dan cuenta de lo que significa la presencia solemne del Estandarte Guadalupano? una Bandera no sirve si no se jura; una bandera no sirve si no se aclama. ¡Una Bandera no sirve si no se adora...!
Y al decir adorar, no quiero dar a esta palabra un sentido idolátrico. Se adora una Bandera cuando se siente escalofrío a su paso; cuando los ojos, y el corazón, y el brazo, y el alma y el cuerpo todo se va tras de ella, sin titubeos, sin retenciones: por entre cardos, por entre malezas, por entre pantanos, por entre odios, por entre balas, por entre sangre, por entre abismos... sin detenerse nunca, ni separarse nunca de ella...
Una Bandera no es un signo individual. Signo individual sería vuestra cinta. Una Bandera es un signo colectivo. Y al plantarla vosotras connotáis los símbolos de las huestes guerreras... Os dais cuenta de que vuestra acción es lucha. Trabajar por la Legión Guadalupana, trabajar por los ideales de este grupo, no es deslizarse suavemente sobre el piso encerado de un antro o salón de baile, no es apurar, entre deliciosas volutas de humo, una bebida embriagante... Trabajar en la Legión Guadalupana, y por ella, y con ella, y con el espíritu de ella, es fastidiarse estudiando, escribiendo, e investigando; y asistiendo a las juntas, y apechugando con desaires, y arañando en peña viva, y recibiendo burlas, y desprecios, y decepciones congelantes, y a veces, represiones inesperadas. Trabajar en la Legión Guadalupana, es sentirse a veces aisladas y solas, con el enemigo pujante y amenazador frente a vosotras: en una palabra, sentir con la Legión Guadalupana, y trabajar por la Legión Guadalupana, es luchar, luchar sin descanso y sin tregua, y más doloroso aún luchar sin victoria visible, hacerse añicos por un ideal sublime mientras el mundo entero sonriendo dice que os estáis haciendo tontas... que os estáis matando por una solemne tontería...
Jóvenes, si tal es vuestro ánimo, si con esa convicción habéis bordado vuestra bandera y la habéis prendido en su asta...
Pero si esa bandera es sólo vanidad, y un capricho o una ocurrencia, entonces... ¡ah, señoritas! no tengo palabras bastantes para execrar cual se merece la burla que nos hacéis a nosotros, a la Iglesia y a Dios...
Vuestra Bandera es hermosa, es linda; pero... -¡tiene un pero!- ¡es nuevecita! Os diré que no me inspiran mucho las banderas nuevecitas...! hablan a mis ojos, pero no hablan a mi corazón...
Hay Banderas viejas, hechas añicos, ¡y me inclino religiosamente ante ellas...! Las historias de las glorias cristianas está impregnada en ellas... los colores desvaídos, los lienzos desfibrados, les daba un aspecto augusto. Una vez -no digo donde- me encontré con una bandera "muy bien conservada"; estaba en una caja, en su ataúd, ¡la vendían...! Había pertenecido a un grupo de la A.C. que se había evaporado...; era reliquia vergonzante de un escuadrón de desertores...!
Vuestra bandera no tiene la culpa de ser nueva. Todas las banderas fueron nuevas en algún tiempo...
Pero yo, sin ser profeta ni hijo de profeta, pienso en una futura fiesta: un día, con nuestros cabellos blancos ya por la edad y por los desengaños... vendremos a celebrar las bodas de plata de esa misma bandera... Si entonces, señoritas, la sacáis nueva de su estuche... ¡¡Os la boto!!
Pero no, yo tengo la convicción de que entonces, esa bandera estará glorificada por las averías de la lucha... Yo espero mirarla entonces salpicada con el barro del camino intransitable que vosotras hayáis salvado; rasgada por las espinas de los breñales superados; confundidos sus colores por el sol y por la lluvia de vuestras jornadas interminables, arrugada y maltrecha por vuestras manos y pechos de tigresas, en el momento de su defensa heroica... Raída en sus orlas por los huracanes y torbellinos de la contradición...; ¡más gloriosa todavía!, manchada divinamente con vuestras lágrimas de heroínas... y también -¿por qué no, si merecéis esa gloria suprema...? -floreada con la roja luminosidad de vuestra sangre de mártires...
¡Bandera estática! ¡En marcha! ¡Las banderas de Cristo no deben permanecer inmóviles! ¡VEXILLA REGIS PRODEUNT...! ¡Lábaro santo, encarnación de ideales, lumbre de ensueños, y sangre y alma de nuestra juventud! ¡Símbolo y realidad! ¡ideal y premio! En ti está nuestro destino de gloria o de ignominia. ¡Oriflama bendita, gallardo pabellón...!, siempre de pie, siempre altivo, siempre erguido, rígido en tu asta y ondulante en tu lienzo;suave en tu seda y en tu lanza terrible... Pendón augusto, gonfalón excelso... ¡camina, adelántate, entre el pavor de los malvados; enriquécete de gloria en medio de la vacilación de los cobardes... y triunfa y reina bajo los aplausos de Cristo: Intende, prospere procede et regna...!

Juventud creadora














LEGIÓN SANTA MARÍA DE GUADALUPE

Por Dios y por la Patria
(foto archivo)

Pasan los tiempos, y ante mi vista, el panorama soberbiamente hermoso que ayer alentó las palpitaciones del espíritu, va tomando contornos angustiosos, y formas grotescas y tintes sombríos... "y en medio del camino de la vida -como dijo Dante- me encuentro en una selva oscura", la selva oscura de la hora presente...
Hoy hay muchos jóvenes que se ríen del Ideal y de los que hablan del Ideal. Desgraciadamente ahora los jóvenes idealizan los placeres, los bienes materiales y peregrinan en la mundanidad. Jóvenes que se hacen llamar "católicos" cuando no les interesan los bienes celestiales y desechan el gran ideal, de los antiguos jóvenes de la A.C.J.M., "Por Dios y por la Patria".
Empezamos grupos juveniles que al paso del tiempo se merman por que los jóvenes empiezan a paladear las mieles envenenadas que les proporciona el mundo. Convirtiéndose en espíritus afeminados, faltos de carácter, porque les falta un ideal.
Muchos son los que inician pero pocos son los que llegan a la meta. El mundo, el demonio y la carne los devora. Por eso se fundó la Legión de Santa María de Guadalupe o Legión Guadalupana. Para rescatar a nuestra juventud.
Mis pupilas, fatigadas de buscar entre las sombras, siguen buscando entre las sombras; mi oído fatigado de escuchar lamentos, está condenado a seguir escuchando lamentos. El aire que me rodea me asfixia, y debo seguirle respirando; tiendo mi brazo, y mi mano tropieza con fango tibio y pegajoso. Me refugio en mi interior, me acurruco en el hueco de mi propio corazón, el mismo corazón se niega a aislarme, pues que hasta él ha llegado la racha de las zozobras y la revelación sangrienta de los desengaños...
¿Es posible vivir? ¿Es posible vivir una vida maldita, en la que reina y señora la miseria? Miseria en la vida pública, miseria en la vida moral, miseria en la vida económica, miseria en las relaciones familiares, miseria en la amistad, y hasta miseria en los corazones paternales de nuestros pastores. ¿Es posible vivir? ¡No!
Y, sin embargo, hay que vivir. Sí, hay que vivir.
"Vive", nos dice el sol que nos ilumina; "vive", repite la flor que se arranca del cieno; "vive"dice el agua de nuestras fuentes rústicas; "vive", ordenan los pajarillos inquietos que se anticipan a la primavera; "vive", clama el fragor del trueno en el regazo de la tempestad; "vive", rugen las fieras libres de las montañas; "vive", repiten los cedros en nuestros bosques seculares... Y esa palabra "vive", como rayo de luna, orea misericordiosamente la vulgar humedad de nuestros pantanos, y besa abnegadamente la cenicienta haz de nuestros cementerios perpetuos...
Vivir, vivir, a pesar de la muerte que nos rodea; vivir a pesar de todo, y por encima de todo, aunque el mundo entero esté enamorado y se coma a besos con la muerte...
¿Y es posible vivir? ¿Es posible vivir?...
¡Sí!, contesto ahora con todo el aplomo de una resolución creadora, con toda la convicción de una resurrección formidable, con todo el orgullo de un deber impetuoso que tiende su brazo frente al fantasma de la muerte avasalladora para ordenarnos vivir.
¿En dónde está la vida del ideal? Hela aquí: en el pecho transparente de esos muchachos que hoy se nos reunen.
¡Sí!, en el fondo olvidado de unos cuantos corazones también olvidados, resplandece una luz microscópica, como un lucero lejano que perfora nubes espesas.
En esa brasa está la esperanza, y la salud, y la vida y la resurrección... Veo en ese átomo de fuego el objeto de todos los cuidados y el toque de las grandes luchas que nos envuelven... Por eso siento que en torno de ese punto luminoso hay que agotar nuestros esfuerzos...
¡Oxígeno, oxígeno para esta partícula candente!
Pero a este grito en demanda de ambiente vital, responden con su silencio la triste soledad del camposanto contemporáneo. Y esa ascua, que está resuelta a vivir, debe crear su propio ambiente: ese ambiente es el ideal.
¡Misión bendita del ideal! Tú eres el ambiente, tú eres el abrigo, tú alientas ese fuego, tú lo haces perdurar, tú lo conservas, tú los nutres y lo robusteces...
Vivir, jóvenes hijos. Esa es la órden del día grabada con fuego en el cielo que nos envuelve. Vivir, como San Pablo, apedreado, desterrado, naufragado, aprisionado, azotado...
Y bendita sea la hora en que los hombres nos nieguen el derecho a la vida; pues es cuando Dios se acerca para llenar nuestro espíritu de su vida inmortal...
Y la vida de Cristo en nosotros es necesariamente fecunda. La brasa ya no se consume. La ascua resplandece, calienta, quema e incendia..
Mirad, jóvenes amigos, mirad los huesos de los muertos que ni si quiera aspiran a vivir...
Esa es la misión de la Legión Guadalupana: vivir en medio de la muerte y dar vida a la muerte misma, con la Piedad, el Estudio y la Acción. Vivir y vivificar; esa debe ser nuestra idea constante, nuestra locura amada. En esa misión no existe fracaso, en esta misión no puede haber derrota. Vivir vivificando es vivir para la inmortalidad.
¡Jóvenes amigos, de pie! Henchid vuestro pecho, erguid vuestra cabeza, con arresto, con valentía, con orgullo. No temáis proclamarlo; vosotros valéis más que toda la osamenta del camposanto de las desilusiones humanas...
Vuestra misión es la más noble, la mas alta. Es sencillamente divina ¡VIVIR Y VIVIFICAR!
La consigna es "Pupilas encendidas... y alas abiertas".


lunes, 19 de abril de 2010

Mártires de León Guanajuato

Seis valientes jóvenes: José Valencia Gallardo, Salvador Vargas, Nicolás Navarro, Ezequiel Gómez, Antonio Romero y el niño Agustín Ríos, de trece abriles solamente, -todos miembros de la gloriosa A.C.J.M. - se disponen a tomar la armas en defensa de la causa de Cristo; pero Dios, que vela sobre los destinos de sus criaturas y sobre la suerte de los pueblos, destinaba a estos invictos jóvenes a una victoria mil veces más grande que la que hubieran conquistado en los campos de batalla.
La víspera de la ejecución se alimentaron con el Pan de los Fuertes; y de aquel Sagrado Banquete salieron tan esforzados para la lucha, que alguien les oyó exclamar: "¡ESTAMOS DISPUESTOS A DAR LA VIDA POR LA CAUSA QUE DEFENDEMOS, PORQUE ES JUSTA Y SANTA!"
Nicolás Navarro, antes de dirigirse a la lucha, pidió la bendición de su madre, y, como en aquel momento se le presentase la esposa con su pequeño hijo en los brazos diciéndole: "¿Y TIENES CORAZÓN PARA DEJARME A MÍ Y A TÚ HIJO?", el mártir le contesta: "CUANDO MI HIJO CREZCA, LE DIRÁS: "¡TÚ PADRE HA MUERTO POR LA RELIGIÓN! NO ME PUEDE NI DEJARTE A TI NI DEJAR HUERFANO A MI PEQUEÑO HIJO: LO QUE ME INTERESA ES DEFENDER LA CAUSA DE JESUCRISTO".
Ezequiel Gómez dice a su madre al despedirse: "YO DESEO MORIR, PORQUE SE QUE EL SEÑOR QUIERE MI SANGRE PARA SALVAR A LA PATRIA".
Estaban aquellos invictos macabeos listos para lanzarse a la lucha santa, cuando el 3 de enero de 1927 fueron traicionados por un esbirro de alma negra en quien habían depositado su confianza. A Navarro tratan de quitarle algunos documentos; él se los come antes que entregarlos. Los satélites le golpean la boca hasta romperle los dientes y hacerle saltar la sangre por los ojos. Después de haber disparado sobre la gloriosa víctima, ésta se incorpora, y, con un valor cristiano inenarrable, exclama: "¡ANIMO, COMPAÑEROS, ACUERDENSE DE LA CAUSA QUE DEFENDEMOS; SI: YO MUERO POR CRISTO QUE NO MUERE JAMÁS!", y Lanzando un estentóreo ¡VIVA CRISTO REY! expira despedazado a cuchilladas.
El niño Agustín Ríos se atemoriza un tanto y comienza a llorar copiosamente. Valencia Gallardo increpa enérgicamente a los verdugos, y les llama la atención, sobre la tierna edad de la víctima; con palabras llenas de dulzura y cristiana fortaleza, exhorta a sus compañeros a morir valientemente por Cristo. Vitorea al Rey de los cielos y a la Virgen Guadalupana. No había aún terminado de pronunciar estos dulcísimos nombres, cuando los nuevos sarracenos se arrojan sobre él y le arrancan la lengua; y, juntando el sarcasmo a la crueldad, le dice: "HABLA AHORA". El mártir, haciendo un esfuerzo para confesar de nuevo su fe, ya que no puede balbucir el Santo Nombre de Dios, rompe las cuerdas que le atan las manos y señala con el dedo la Patria de los bienaventurados, la Ciudad del Señor. Igual suerte corrieron todos aquellos invencibles campeones.

Padre Francisco Vera













EL PADRE FRANCISCO VERA EN
EL MOMENTO DE SER FUSILADO

El espantajo de la Ley antirreligiosa oprimió y sacrificó al Padre Vera, quien desecho la estúpida pretensión del Poder civil, aun a costa de su vida, desempeñando el Ministerio Sacerdotal por todas las alquerías de la redonda, en donde los cristianos se congregaban, sedientos de los auxilios espirituales, y confortando a los que desmayaban, a vista de las atrocidades con que se castigaba el delito de ser católico... Y por serlo tanto, no hay sitio seguro en Méjico, ni aun recóndito de las habitaciones particulares, donde se pueden pasar las cuentas de un Rosario, sin ser asaltados inesperadamente y encarcelados o pasados a cuchillo... Este celo y sacrificio le hizo merecedor de una corona, esmaltada de pedrería, dignos de la apoteosis, exclusivamente propia, entre todos los que forman la pléyade brillante de Mártires del Cristianismo.

Del altar al cadalso. Sacerdote y víctima.

A punto estaba de dar comienzo la escena de la Pasión de Cristo, cuando fue asaltada la casa en que se iban a celebrar los sagrados misterios; y empujado a golpes y denuestos el abnegado sacerdote Vera, fue conducido por la soldadesca criminal al lugar del suplicio. Allí, emocionado de verse con los sagrados paramentos, juntó las manos ante el pecho, levantó su mirada al altar de la Majestad de Dios, en donde son escuchadas las plegarias de justos, y pronunció el versículo, sublime síntesis de su ofrenda y sacerdocio "Introibo ad altare Dei": "Ascenderé hasta el altar de Dios". Irguiéronse los fusiles amenazantes, y al grito entusiasta y fervoroso de "¡VIVA CRISTO REY!", se consumó aquel precioso sacrificio, confundiéndose en uno sacrificante y hostia, a imitación del Sacrificio del Sumo Sacerdote Jesucristo que consagró el leño de la Cruz en ara de holocausto, hecho a la vez víctima y sacerdote...

Cristiada en Mexico


Lic. ANACLETO GONZALEZ FLORES

Asesinado en Guadalajara, en abril de 1927. El mártir nació en Tepatitlan, hizo sus primeros estudios en el Seminario de San Juan de los Lagos y los terminó en el Seminario de Guadalajara y en la Escuela Libre de Jurisprudencia. Durante diez año fue el alma de la Acción Católica en Jalisco. Fue presidente durante algún tiempo de la A.C.J.M. en el Estado. Recorrió todos los pueblos de la región haciendo intensa obra de organización y propaganda. Era orador de gran elocuencia y escritor brillantísimo. Consagró l periodismo mucha atención. Sufrió cuatro encarcelamientos. Cuando la Liga Defensora de la Libertad Religiosa se organizó, él fue su jefe en el Estado. Descubierto por la policía en el escondite en que vivía antes de su muerte, fue llevado al Cuartel Colorado, y allí sujeto a cruel martirio, en unión con otros connotados católicos. Se le cortaron los dedos de las manos, se le colgó, se le acuchilló infamemente. Murió con extraordinaria fortaleza cristiana, pronunciando antes de morir palabras proféticas para la liberación de su pueblo. Entregó su vida y su sangre por Cristo y por su Patria.

Lic. Anacleto González Flores, de regreso del martirio al amor del hogar.

Epilogo sublime de la vida de un mártir. El cadáver de Anacleto fue recibido por su esposa y muy pronto aquella casa se convirtió en un jardín de flores. Cuando todo estaba en silencio, la joven viuda acercó a sus hijos al cadáver de su padre; les mostró aquel rostro con las manchas moradas de los golpes alevosos; aquellos labios que tantas veces los habían besado, pálidos y con la sangre coagulada; aquellas manos que tanto los había acariciado, desarticuladas por el martirio; aquel pecho abierto por las heridas; aquellos ojos inmóviles como en éxtasis;y ante aquellas reliquias, doblemente veneradas por ser del padre y de un santo, "Mira, exclamó la viuda diriguiendose a su hijo mayor, ese es tu padre; ha muerto por confesar la Fe; promete sobre ese cuerpo que tu harás lo mismo cuando seas grande, si así Dios lo quiere".

martes, 13 de abril de 2010

Posición Teológica


Posición Teológica
Los miembros de la Fundación “San Vicente Ferrer” (Sacerdotes, Seminaristas, Religiosos y Religiosas), profesamos y nos adherimos a la Fe Católica tal como ha sido enseñada durante más de 20 siglos desde que Nuestro Señor Jesucristo fundó su Santa y Romana Iglesia. Con la muerte de S.S. Pío XII y con la convocación del “Concilio Vaticano II”, una situación sin precedentes ha ocurrido en la Iglesia, amenazando la verdadera doctrina y el culto. En orden a proveer para la preservación de la Fe Católica, del Santo sacrificio de la Misa y de los Sacramentos, publicamos la siguiente declaración de principios para mostrar a los fieles la posición teológica que practicamos:

I.- EL CONCILIO VATICANO II: Convocado por Juan XXIII con el propósito de “aggionar” la Iglesia, este concilio (1962-65) decretó e implementó una nueva enseñanza condenada ya por el Magisterio Infalible de la Iglesia. Las enseñanzas heréticas del Concilio Vaticano II fueron primeramente en las áreas de la libertad religiosa y el falso ecumenismo, condenados con anterioridad por:

  • Gregorio XVI en Mirari vos. (1832)
  • Pío IX en Quanta cura y en el Syllabus de errores (1864)
  • León XIII en Inmortale Dei (1865) y Libertas Humanas.
  • Pío XI en Quas Primas (1925) y Mortalium animus (1928)
  • Pío XII en Mystici Corporis Christi. (1943)
POR LO TANTO, El Concilio Vaticano II debe ser rechazado como un falso Concilio (conciliábulo) pues propone errores en la fe y en la moral.

II.- NOVUS ORDO MISSAE: Siguiendo el concilio Vaticano II, varias comisiones fueron establecidas para modernizar el Santo Sacrificio de la Misa y los ritos tradicionales de los Sacramentos. La comisión encargada de reformar la Misa estaba compuesta también por pastores protestantes de la comunidad de Taize. Los resultados de esta modernización concluyen en una nueva definición de la Misa (igual al concepto de Lutero de que la Misa era el recuerdo de la Última Cena), las alteraciones a las oraciones del Ofertorio que borran el sentido propiciatorio del Sacrificio y la alteración substancial de las palabras de la Consagración. Esta “Nueva Misa”, conocida como “Novus Ordo Missae” contradice decretos anteriores de la enseñanza infalible de la Iglesia, tales como:

  • San Pío V en Quo Primum y De Defectibus.
  • Concilio de Trento El Decreto del Santo Sacrificio de la Misa (Sess. XXII).
  • León XIII en Apostolicae Curae (1896)
  • Pío XII en Mediator Dei (1947) y en Sacramentum Ordinis (1948).
POR LO TANTO, lo menos que se puede decir es que el Novus Ordo Missae es de dudosa validez, y en cuestiones de Sacramentos es obligatorio ser tuciorista, en consecuencia no permitimos ni autorizamos asistir a esas “misas” a riesgo de incurrir en la “Communicatio in Sacris” (Comulgar con los no católicos en las cosas sagradas.)

III.- NUEVO RITUAL DE SACRAMENTOS: lo que se ha dicho en el punto II, puede también ser afirmado con respecto a los siete Sacramentos. Tanto la forma como la materia de los Sacramentos han sido cambiadas, la validez de los mismos también es cuestionada.

POR LO TANTO, donde han sido empleados los nuevos ritos para los Sacramentos, estos podrán ser administrados “bajo condición” (sub conditione), si la situación así lo pide.

IV.- LA IGLESIA MODERNISTA DEL VATICANO II: La Iglesia Católica se identifica como Iglesia de Cristo por sus cuatro notas (Unidad, Santidad, Catolicidad y Apostolicidad). Desde que las enseñanzas heréticas del Vaticano II, el Novus Ordo Missae y el Nuevo Rito de los Sacramentos rompen con las enseñanzas bimilenarias de la Iglesia Católica, debemos de concluir que esta moderna y mal llamada Iglesia Católica rompió con la nota de Unidad y Santidad.

POR LO TANTO, la Iglesia del Vaticano II que comenzó apenas hace 45 años NO ES LA VERADERA IGLESIA DE JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.

V.- LA JERARQUIA MODERNISTA DE LA IGLESIA DEL VATICANO II. Concluyendo del punto anterior, la Jerarquía que implementó los errores del Concilio Vaticano II, no representa a la Iglesia Católica ni a su autoridad legal. Tanto Juan XXIII (Roncali), Pablo VI (Montini) Juan Pablo II (Wojtyla) como Benedicto XVI (Ratzinger), promulgando e implementando con hechos y documentos directamente heréticos, se han mostrado pertinaces y manifiestamente herejes.

POR LO TANTO, como enseña infaliblemente el Concilio Vaticano I, “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”, estas palabras de Nuestro Señor Jesucristo prueban que la Sede Apostólica debe de estar preservada de manchas, preservada de todo error, de acuerdo a sus promesas. Y viendo que Benedicto XVI enseña manifiestamente la herejía, promueve el falso ecumenismo, busca la unidad con las falsas religiones en el error, NO LO RECONOCEMOS COMO SUCESOR DE SAN PEDRO EN LA PRIMACIA.

VI.- EL NUEVO CODIGO DE DERECHO CANONICO: En orden a la implementación de las enseñanzas del Vaticano II, fue necesario que los modernistas cambiaran el Código Canónico de 1917, ya que no reflejaba la mente de esta “nueva Iglesia”. El nuevo Código contiene errores dogmáticos en lo que se refiere a los Sacramentos y a la participación de los católicos y no católicos en la liturgia y el culto.

POR LO TANTO, como las leyes universales de la Iglesia están protegidas con la infalibilidad y no pueden imponer obligaciones que se opongan a la fe y la moral, el Nuevo Código Canónico carece de toda fuerza legal. Más aun cuando fue promulgado por quienes no detentan la autoridad de la Iglesia.