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domingo, 22 de septiembre de 2019

MISAS CATÓLICAS EN ESPAÑA




Si desea asistir a la Santa Misa Tradicional, aquí le informamos de los días y horas del hasta hoy único sitio, donde hay Misa católica en España, al menos que sepamos(*).
(*) Es decir, Misa católica tradicional, sin manifestar comunión con ningún hereje; pues es de fe divina  y católica que el hereje sale fuera de la Iglesia ipso facto, sin necesidad de declaración; el hereje no es, pues, miembro de la Iglesia, menos cabeza, es decir no puede ser Papa ni medio papa, ni formaliter ni materialiter, ni arzobispo, ni clérigo con oficio, y la recepción de los sacramentos de mano de herejes no está permitido en la iglesia, salvo peligro de muerte
Información: Editores de esta página 650475658 y 680644102; 
Zurita. CANTABRIA

Las misas son oficiadas todas por el P. José Vicente Ramón González, cuyas órdenes recibió de Monseñor Juan José Squetino. 
Las Misas a diario de lunes a viernes
En el Barrio San Julian nº 37, en el convento y casa de ejercicios Sedes Sapìentiae, en la  localidad de Zurita, Cantabria, a las 19 horas.
El Sábado 
Dedicado al culto de hiperdulía de la Bienaventurada Virgen María, Sedes Sapientiae
Misa a las 19 horas.
Precedida a las 18 horas de : Vísperas del Breviario Romano, seguidas de las Vísperas del Oficio Parvo de la Bienventurada Virgen María, Santo Rosario  y jaculatorias indulgenciadas y oración para que con el auxilio divino los que conservan la fe católica elijan un Papa, al que Dios dará la autoridad sobre toda la Iglesia.
Domingo
Misa a las 11 horas.
Adoración Eucarística y exposición del Santísimo sacramento
Todos los primeros jueves de cada mes a las 19, 45 horas.
Hora Santa
Todos los sábados a las 21 horas

Todos los que profesan la fe católica como se expresa en nuestros principios, escritos más abajo,  serán bienvenidos. Los que aman la verdad, pero aún no profesan la fe católica, antes de la recepción de los sacramentos- porque los sacramentos son para los católicos- también son bienvenidos a las catequesis previas antes de poder recibir los sacramentos salvo en peligro de muerte.
Ritmo conventual
El resumen de nuestra vida religiosa se puede hacer en tres palabras: Orar, evangelizar, estudiar.
Si se quiere hacer en menos, lo haremos en dos: Hablar con Dios, y de Dios. Lo demás es vanidad.
7:00Levantarse
7:15Maitines
Laudes
Prima (Los monjes que salen a evangelizar no están obligados a hacer las horas intermedias en coro)
Tercia
9:00Desayuno
9:15Descanso
9:30Oración mental
10:15Estudio
12:00Sexta
12:15Estudio/trabajo
13:15Almuerzo
14:00Descanso
15:00Nona
15:15Estudio/trabajo
17:00Vísperas
17:30Estudio/trabajo
18:15Vísperas y Santo Rosario
19:45Oración mental
20:15Cena
21:00Capítulo
21:15Completas
21:30Lectura espiritual
21:45Descanso
22:15Acostarse
22:45Apagar luces
Declaración de principios católicos
Sapientiae Sedei Filii es una Pía Unión de sacerdotes, seminaristas y religiosos católicos, a la que también pueden pertenecer seglares que sigan una regla específica para ellos, distinta de los clérigos,  que tiene como superior a Monseñor Juan José Squetino, con el que mantienen la comunión y al que se sujetan. El fin principal de la asociación es luchar por la preservación de la fe tridentina, contra las herejías del Vaticano II y del «magisterio» postconciliar, y la búsqueda de la unidad entre sacerdotes y obispos que conservan la Fe de la Santa Madre Iglesia contenida en los Concilios anteriores al Vaticano II, y la elección de un Papa válido.
Profesamos y adherimos, pues, a la Fe Católica tal como ha sido enseñada durante más de 20 siglos desde que Nuestro Señor Jesucristo fundó su Santa y Romana Iglesia, hasta  la muerte de S.S. Pío XII, y aceptamos todo el magisterio universal ordinario de la Iglesia y todos los Concilios hasta el Vaticano I, inclusive, y  de todos los Papas hasta Pío XII, y porque la Iglesia no puede estar sin cabeza visible, siendo doctrina infalible declarada en la Constitución Pastor Aeternus del Concilio Vaticano I que ha de haber Vicarios de Cristo a perpetuidad.
Rechazamos, pues, por heréticos, el conciliábulo Vaticano II y el «magisterio» surgido de él en estas últimas décadas, así como la modificación de los ritos de los sacramentos, la «misa» novus ordo, y el derecho canónico de 1983. Así mismo, rechazamos como heréticas las falsas posturas lefebvrianas de reconocer y resistir  y la rabínica tesis casaciacum o del papa materialiter  non formatiler, e igualmente repudiamos la postura de los sedevacantistas acéfalos que bajo diversas falacias argumentales se niegan a que la Iglesia Católica elija un Papa, porque contradicen la divina Constitución de la Iglesia fundada por Nuestro Señor Jesucristo.
Postulantes
Los varones que crean tener una llamada al sacerdocio o a la vida religiosa pueden ponerse en contacto con el P. José Vicente Ramón, bien telefónicamente al 650475658, bien por email a unionpia@sededelasabiduria.es, para concertar un periodo de prueba antes de ser aceptados al postulantado, previa profesión de la fe católica conforme a la declaración de principios precedente- condición sine qua non para ser aceptado- y de un estudio de su curriculum.

viernes, 20 de septiembre de 2019

LOS CAMBIOS LITÚRGICOS DE PÍO XII ATACADOS POR NEOGALICANOS TRADICIONALISTAS (Padre Dominic Radecki C.M.R.I)


            Los modernistas, en su intento de destruir la liturgia Católica, gradual y astutamente introdujeron la “Misa Nueva”, también llamada “Novus Ordo”, los nuevos sacramentos y los cambios litúrgicos que resultaron del Vaticano II. Como consecuencia de eso los católicos se volvieron reacios hacia el cambio litúrgico. Desafortunadamente algunos tradicionalistas han ido más allá, hasta rechazar los legítimos cambios introducidos por el Papa Pio XII, el cual ellos lo consideran como Papa legítimo.
            Ellos sostienen erróneamente que algunas de estos cambios, incluso la Semana Santa Reformada, fueros los primeros pasos hacia el Novus Ordo, debido al envolvimiento de Monseñor Annibale Bugnini, además a causa de unos retoques hechos por otros Modernistas. Estas almas fuertemente porfiadas no rechazan completamente  todos los cambios; ellos recogen y eligen lo que van a aceptar y lo que van a rechazar. Por ejemplo, ellos observan la reforma que hizo el Papa sobre el ayuno eucarístico y el permiso para decir Misas vespertinas. ¿Quién les dio la autoridad para determinar lo que hay que seguir respecto a los ritos litúrgicos, a los decretos y a las rubricas?
            El Papa Pio XII promulgó varios cambios litúrgicos, entre otros están los siguientes:
            1) Por muchos siglos la Iglesia Católica requirió que las personas estuviesen en ayunas desde la medianoche sin comer ni beber nada, incluso agua, antes de la recepción de la Comunión. En 1950 el Papa Pio XII cambió las leyes del ayuno para una hora para las bebidas no alcohólicas y tres horas para comidas y bebidas alcohólicas. Se puede tomar agua y se pude tomas medicamentos a cualquier hora antes de recibir la Sagrada Eucaristía. El resultado de esas mudanzas viene a ser que los católicos pueden recibir a Nuestro Señor en la Santa Comunión más frecuentemente. Los sacerdotes americanos que a menudo rezan varias Misas o Misas vespertinas en el Domingo apreciaron estos cambios.
            2) Su Santidad permitió la celebración de la Misa a la tarde y a la noche — un cambio muy notable en comparación con la observancia anterior.
            3) En 1955 él simplificó las rúbricas del Breviario Romano y del Misal cambiando la clase de algunas fiestas y descartando algunas octavas y vigilias. Él implemento al Breviario las reformas el Papa San Pio X hizo para el Breviario Monástico.
            4) En 1955 el Papa Pio XII aprobó la Nueva Semana Santa, en la cual se restauró algunas de las ceremonias que fueron alteradas a través de los años. Además él la hizo más fácil para concurrencia de los trabajadores en las ceremonias del Jueves Santo, del Viernes Santo y de la Vigilia Pascual volviéndolas a su tiempo original y apropiado. En los tiempos apostólicos la Iglesia Católica celebraba la liturgia del Jueves Santo, del Viernes Santo y de la Vigilia Pascual “en las mismas horas del día en que aquellos sagrados misterios ocurrieron. Así, la institución de la eucaristía tuvo lugar en el atardecer del Jueves Santo, la Pasión y la Crucifixión tuvieron lugar en las horas después del mediodía del Viernes Santo y la Vigilia Pascual ocurrió en la noche del Sábado Santo, terminando a la mañana del día de Pascua con el jubilo de la Resurrección de Nuestro Señor.”
            “Durante el Medio Evo… [la Iglesia], a causa de varias razones pertinentes, comenzó a hacer en horas más tempranas las performances litúrgicas en aquellos días, luego hacia el final de aquel periodo todos esos servicios litúrgicos han sido transferidos a la mañana. Esto no tuvo ligar sin detrimento del significado litúrgico y confusión entre las narraciones Evangélicas y la ceremonias litúrgicas adjuntas a ellas” (Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos, pp. 1-2, 16 de Noviembre, 1955).
            Los servicios litúrgicos solemnes del Jueves Santo, del Viernes Santo y de la Vigilia Pascual eran llevados a cabo a la mañana en Iglesias casi vacías porque pocos podían atender a ellas. Colegiales tenían que suplantar a los hombres en la ceremonia del lavado de los pies en el Jueves Santo porque estos tenían que trabajar. Debido a la restauración de la semana Santa hecha por el Papa Pio XII las Iglesia ahora están llenas y los fieles vienen en gran número para asistir las ceremonias y recibir la Santa Comunión.
            En 1951 el Papa Pio XII restauró la Vigilia Pascual para la noche, su propio tiempo:
            “Por siglos la Iglesia ha visto la incongruidad de la celebración de la Vigilia Pascual — un servicio cuyo textos [v.gr. el alleluia] y simbolismos [v.gr. Lumen Christi] obviamente se inclinan hacia las horas de la noche — en tempranas horas de la mañana del Sábado Santo cuando ciertamente Cristo no había surgido todavía. Que esto no ha sido siempre así está probado históricamente fuera de toda duda. (John Miller, C.S.C, “The History and Spirit of Holy Week”, The American Ecclesiastical Review, p.235.)
            El Papa Pio XII redujo el número de las lecciones recitadas de doce para cuatro, volviendo a la práctica de San Gregorio Magno. El Papa ordenó que el ayuno de la Cuaresma concluyese a la medianoche del Sábado Santo en lugar de a la tarde para que completase los 40 días de ayuno, y no 39 días de ayuno. Esta ley disciplinaria asegura que el Sábado Santo retenga su carácter de tristeza por la muerte de Nuestro Redentor que yace en el Santo Sepulcro.
            5) En 1954 el Papa Pio XII hizo una revisión del Oficio Divino, omitiendo varias oraciones, como el Padre Nuestro, el Ave-María y el Credo antes de las horas, las preces en Laudes y Vísperas con algunas excepciones, el largo Credo Atanasiano, a excepción del día de la Santísima Trinidad, etc. De acuerdo con la Sagrada Congregación de Ritos, el objetivo propuesto de estas modificaciones era “para reducir la gran complejidad de las rubricas a una forma más sencilla”.
            El Papa San Pio X ya había introducido algunos de esos cambios en el Breviario Monástico. A través de la influencia de los Benedictinos, el Papa Pio XII las extendió para todo el clero. Por la simplificación de las rubricas y la disminución de las oraciones, el Breviario pasó a ser más fácil para que los sacerdotes llevasen a cabo fiel y devotamente su obligación de recitar todos los días el Oficio Divino. El clero recibió de muy buena gana estos sabios cambios.
            El Papa Pio XII aprobó y promulgó oficialmente estos cambios. Bugnini no tenía autoridad para promulgar nada. Referirse a la Nueva Semana Santa como si fuera la liturgia de Bugnini es cosa poco ingeniosa y hasta deshonesta intelectualmente hablando. Cualquier que sea el rol que haya tomado, eso no obscurece el hecho de que varios cardinales y liturgistas ortodoxos tuvieron envolvimiento en los preparativos de estos cambios.
            La Sagrada Congregación de Ritos fue establecida para dirigir la liturgia de la Iglesia Latina. Por Iglesia Latina se entiende aquella parte de la Iglesia Católica, de lejos la mayor, que usa el latín en sus ceremonias. El Papa Pio XII estableció una comisión “para examinar la cuestión de la restauración del Ordo de la Semana Santa y proponer una solución. Obtenida la respuesta, Su Santidad decretó, como la seriedad del asunto demandaba, que la cuestión en su totalidad fuese sujeta a un especial examen hecho por los Cardenales de la Sagrada Congregación de Ritos.”
            [Cuando los Cardenales se reunieron en el Vaticano en 1950,] “ellos consideraron a fondo el asunto y votaron unánimemente que el Ordo de la Semana Santa restaurada fuera aprobada y prescrita, sujetos a la aprobación del Santo Padre. Acto continuo, habiendo sido detalladamente reportada al Santo Padre por el… Cardenal Prefecto, Su Santidad se dignó a aprobar lo que los Cardenales habían decidido. Entonces, por especial mandato del mismo Papa Pio XII, la Sagrada Congregación de Ritos declaró lo siguiente… [dando directivas específicas, incluso:] Aquellos que siguen el Rito Romano están obligados… a seguir el Ordo de la Semana Santa Reformada, expuesto en la edición oficial del Vaticano” (Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos, pp. 1-2, 16 de Noviembre de 1955).
            De acuerdo con el Papa Pio XII, la reformas litúrgicas que él promulgó fueron “un signo de la disposición providencial de Dios en la moción del Espíritu Santo a la Iglesia para los tiempos presentes” (The Assisi Papers, Procedentes del Primer Congreso Internacional de liturgia pastoral, Asís-Roma, 18 al 22 Septiembre, 1956, p. 224). Cristo dijo a San Pedro y a todos sus sucesores legales, “Aquel que os oye, a mi me oye.” (Lucas 10:16). El tema en cuestión es la obediencia a la legítima autoridad suprema de la Iglesia Católica. Un verdadero Papa aprobó estos cambios. Debemos aceptar estos cambios como legales y dignos de seguimiento salvo que podamos probar que el Papa Pio XII no fue un verdadero Papa.
            El que diga que el Papa Pio XII no aprobó la Semana Santa Restaurada, lo dice sin fundamento. Es ridículo decir que el Papa Pio XII no tenía idea de que la Sagrada Congregación de Ritos y todo el mundo Católico estaban haciendo respecto a la Semana Santa. ¿No es este el mismo argumento que algunos usan para defender a los “papas” posconciliares — que desde la muerte del Papa Pio XII, los “Vicarios de Cristo” no han tenido idea de lo que pasaba en la Iglesia Católica? El argumento que dice que él era ya anciano o tenía cualquier otra discapacidad para regir la Iglesia es también completamente absurdo por lo claro de sus últimas encíclicas, directivas y discursos en el mismo año de su fallecimiento.
            El Papa Pio VI estigmatizó como “al menos errónea” la hipótesis “de que la Iglesia podría establecer una disciplina que fuera peligrosa, prejudicial, conducente a la superstición o al materialismo.” (Dz. 1578). En la sección 22, canon 7, el concilio de Trento condenó a cualquiera que diga que las ceremonias de la Iglesia son un estimulo a la impiedad más que a la piedad.
            Los cambios introducidos por el Papa Pio XII son legales, santos y conducentes a la santificación y salvación de las almas. La Iglesia Católica ha enseñado consistentemente que un Papa válido no puede promulgar una ceremonia o ley litúrgica que sea prejudicial a la fe y a la piedad y que desagrada a Dios. En tales decisiones el Papa es protegido por la infalibilidad.
            Los teólogos enseñan que las leyes disciplinarias universales y los cambios litúrgicos son objetos secundarios de la infalibilidad. Esto está claramente explicado por Monseñor Van Noort: “El bien conocido axioma, Lex orandi est lex credendi (la ley de la oración es la ley de la creencia), es una especial aplicación de la doctrina de la infalibilidad de la Iglesia en materias disciplinares. Este axioma dice en efecto que la formula de la oración aprobada para el uso público de la Iglesia universal no puede contener errores contra la fe y moral” (Christ’s Church — La Iglesia de Cristo — p.116).
            Los cambios litúrgicos del Papa Pio XII — la institución de la festividad de San José Obrero, la restauración de la Semana Santa, las leyes para el ayuno Eucarístico, etc. — no son pecaminosas. Se alguno dijere que ellas son heréticas o pecaminosas, éste estaría acusando la autoridad doctrinal infalible de la Iglesia de prácticas sacrílegas y errores doctrinales que corrompen la fe, comprometen sus doctrinas y perjudica a las almas. Tal acusación negaría que Cristo proteja a Su Iglesia y sagrada liturgia de ella del mal y del error.
            El Papa Pio XII prohibió sin excepciones, en un leguaje más preciso, a los sacerdotes de usar la liturgia antigua. Él condenó también el anticuarismo (arqueologismo), es decir, la práctica de volver a las observancias litúrgicas primitivas por la no conformidad con las rubricas concurrentes y con las leyes eclesiásticas, que en tal ocasión sería implícita la no actividad del Espíritu Santo en la conducción de la Iglesia. Ni siempre lo más antiguo es mejor, especialmente cuando desafía las órdenes de un verdadero Papa.
            El motivo por el cual nosotros seguimos los cambios litúrgicos del Papa Pio XII es la autoridad infalible de la Iglesia de enseñar. Los cambios fueron autorizados por un Vicario de Cristo infalible y fueron promulgados oficialmente para remplazar los antiguos ritos y leyes existentes. Ya que el Papa Pio XII era un Papa verdadero, debemos obedecer sus órdenes respecto a la sagrada liturgia. La obediencia es lo más seguro, lo más consistente y la regla de ortodoxia.
            Por otro lado, aquellos que aceptan a Pio XII como un verdadero Papa mientras rehúsan aceptar sus decretos litúrgicos, demuestran rebeldía y desobediencia. Recogiendo y eligiendo lo que ellos quieren, ellos se ponen a sí mismos como la suprema autoridad de la Iglesia Católica. Ellos se adjudican el derecho de juzgar al Papa, cerniendo lo que él enseña y decidiendo lo que van a obedecer y lo que van a rechazar. Recoger y escoger lo que se va obedecer y lo que se va a rechazar es un error. Es un sello de rebelión  negar obediencia al verdadero vicario de Cristo; rebelión en materia de obediencia a la legítima autoridad es siempre un peligro para la Fe.
            El Galicanismo fue una herejía contra la jurisdicción papal, que tendía a limitar los poderes del Papa. Comenzó al principio del siglo XV y se desparramó por toda la Europa [especialmente en Francia, cuyo exponente actual es el lefebvrismo]. Acto continuo, muchos europeos perdieron su virtud de obediencia al Papa. En 1682 el clero francés formuló los Cuatro Artículos que se hicieron obligatorios para todas las escuelas y para todos los maestros de teología. Los cuatro artículos estatuyeron que el juicio papal carece de valor sin el consentimiento de la Iglesia. Los Papas Alejandro VIII y Pio VI y el Concilio Vaticano condenaron el Galicanismo. Tristemente, el espíritu del Galicanismo prevalece hoy día [y no sólo en el lefebvrismo, sino en varios obispos y sacerdotes sedevantistas].
            Aquellos que rechazan los cambios litúrgicos del Papa Pio XII son incoherentes. Si ellos aceptan a Pio XII como papa, deben reservar su propia opinión acerca de la liturgia de él, echar a un rincón sus gustos y disgustos litúrgicos y simplemente obedecerlo. La mentalidad católica es obedecer a los superiores legales en todo, excepto en el pecado.
(…)
            Concluiremos con un discurso del Papa San Pio X a los sacerdotes de la Unión apostólica:
            “Cuando uno ama al Papa, uno no se queda a debatir sobre lo que él aconseja o manda, no pregunta hasta donde se extiende el riguroso deber de obedecer y no marca los límites de esta obligación. Cuando uno ama al Papa, uno no objeta que él no ha hablado con toda claridad, como si él fuera obligado a repetir su voluntad en el oído de cada uno lo que muy a menudo expresa no sólo viva voce, sino también por cartas y otros documentos públicos; uno no pone en duda sus órdenes so pretexto — fácilmente usado por cualquiera que no quiera obedecer — de que ellas no emanan de él, sino de sus legados; uno no limita el espacio en el cual podemos y debemos ejecutar su voluntad; uno no se opone a la autoridad del Papa porque otras personas, letradas quizás, difieren de la opinión del Papa. Además, no obstante su gran conocimiento, su santificación está en espera, porque no puede haber santidad donde hay discordancia con el Papa.” (AAS 1912, p. 695)
            Acordarnos hemos de que todo esto incumbe al legítimo y válido Papa elegido; esto no se aplica a un hereje o un “papa” electo inválidamente — un falso papa.
                                                                                              Padre Dominic Radecki C.M.R.I.


miércoles, 18 de septiembre de 2019

ORDENACIÓN SACERDOTAL DEL DIÁCONO JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ


         El domingo 15 de septiembre, festividad de Nuestra Señora de los Dolores, tuvo lugar en la Capilla María Auxiliadora de la Fundación la ordenación Sacerdotal del diácono José Ramón González.
         Gracias a Dios, desde el 1 de octubre, ya habrá en Santander, Cantabria, España un lugar de Misa y Sacramentos. Más adelante vamos a dejar en el blog la dirección y el teléfono para confirmar los horarios de los oficios.

            Esta introducción es simplemente un formulismo, pues ya desde el mismo domingo o el lunes en la mañana aparecieron en otros lugares de internet las fotos de la ceremonia, con los consabidos comentarios de rigor, siempre más de lo mismo.
            Quiero que sepan todos los que lean este artículo, que esas fotos fueron hackeadas del teléfono del R.P. Isidoro Gómez, así como fueron hackeadas las fotos que publicaron en un blog sobre el diaconado. Ya ayer hicimos las denuncias necesarias ante las autoridades competentes para saber quién intervino los teléfonos del Padre y de otro miembro de la comunidad. En caso de saberse, sepa el que lo hace que es un delito y muy grave espiar la privacidad ajena. Quien haya sido, sobre su conciencia cae y esperemos en Dios, que la justicia humana también castigue al culpable. Qué sucios que son algunos de los que navegan por internet, que almas tan deplorables y desagradables que lo único que les importa es causar daño. Estoy convencido y lo repito, deben ser manos judías y no cristianas quienes escriben tanta porquería.
            A los profetas de las fechas, no crean que estaba oculto este evento, desde el día del diaconado se había anunciado en la Capilla para los fieles la fecha de la ordenación. LAS ALEGRÍAS DE FAMILIA SE COMPARTEN CON LOS AMIGOS, NO CON LOS ENEMIGOS…los enemigos tienen que enterarse usando sus métodos ilícitos y valiéndose de chismes y habladurías (que además les gusta).
            También para el “único sacerdote legítimo que existe sobre la tierra”, quien pueda entender, que entienda, y para algún que otro comentador irónico y sarcástico, que hablan por hablar sin saber la veracidad de lo que afirman, el Padre José Ramón González NUNCA SE DIVORCIÓ DE SU ESPOSA, la separación fue de común acuerdo y la renuncia del vínculo del matrimonio fue realizado por la parte que corresponde, con absoluta libertad sin ningún tipo de coacción.
            VUELVO A REPETIRLES A LOS QUE TENGAN DUDAS DE POR QUÉ ESTA ORDENACIÓN, LES DIGO QUE USÉ EL MISMO CRITERIO JURÍDICO QUE USÓ EN SU TIEMPO MONSEÑOR MOISÉS CARMONA Y RIVERA CUANDO ORDENÓ A MONSEÑOR  LÓPEZ GASTÓN, QUIEN AL TIEMPO DE LA ORDENACIÓN TAMBIÉN ESTABA CASADO. ADEMÁS, AMBOS SACERDOTES FIRMARON SU COMPROMISO DE CELIBATO ECLESIÁSTICO.
            Después de estas aclaraciones, publicamos las fotos de la Ordenación.


       
















     

jueves, 5 de septiembre de 2019

DECLARACIÓN DEL DIÁCONO JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ


         Manifiesto todo mi apoyo y estoy de acuerdo en todo lo escrito aquí por el obispo católico Monseñor Squetino.
            A los que niegan la existencia de mi dispensa sobre las obligaciones matrimoniales, les digo: Poseo la dispensa explícita de las obligaciones matrimoniales  para hacer votos religiosos – castidad, obediencia y pobreza- o para ser ordenado sacerdote. Muchos han leído tal dispensa redactada conforme al consejo  de un sacerdote doctorado en Derecho Canónico por el Angelicum de Roma, en posición sedevacantista. Siempre estoy dispuesto a mostrarla a todo aquel que me lo solicite de buena fe. Varios obispos, de Francia, y América la han tenido en sus manos y la han aceptado. Entre los que la han leído, y son muchos, cito a una persona, cuyo testimonio no es sospechoso de parcialidad a mi favor, antes al contrario,  ya que es decididamente contrario a mi posición católica «conclavista», y acéfalo como la posición de los que ponen en duda la existencia de la dispensa: el P. Ramiro Ribas. Cómo su teléfono es público, ya que está puesto en su blog, a él pueden preguntarle, su teléfono es 622908245 (con la extensión de España si llaman desde el extranjero). Como lo considero una persona honesta, aunque gravísimamente equivocada, no tengo ninguna duda de que dirá la verdad: que el Sr. González tiene la dispensa  canónica de su esposa, y que él la leyó,  para hacer votos religiosos u ordenarse sacerdote en la Iglesia católica. Si no la dice, daría cuenta ante Dios, nuestro Señor.
            No obstante, si se lo muestro personalmente a todo el que me lo pidiere, no lo pondré en internet, para preservar de toda calumnia e injuria, a la que me concede la dispensa, mujer santa y de sentimientos muy nobles, que no merece ser maltratada por las infamias y calumnias salidas de clérigos y seglares.
            Como todos saben o deberían saber, S. Pedro era casado y probablemente según la mayoría de los exegetas casi la totalidad de los apóstoles, menos San Juan; así como lo fueron muchos clérigos canonizados, por ejemplo el obispo San Paulino de Nola.
            Entonces Pedro comenzó a decirle: Pues nosotros hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido.  Mar 10:29 Respondió Jesús: En verdad os digo que no hay nadie que, habiendo dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o campos por amor de mí y del Evangelio,  Mar 10:30 no reciba el céntuplo ahora en este tiempo en casas, hermanos, hermanas, madre e hijos y campos, con persecuciones, y la vida eterna en el siglo venidero.
            Un servidor sin mérito propio, pero llevado en el virginal regazo de la Santísima Virgen María, anhela el céntuplo en esta vida ( en hermanos: almas recuperadas para la vida en Cristo, en hijos espirituales que tengan la vida divina en su alma, en madres: santos obispos como Mons. Squetino y mons. Loya; participando de la gloria de la Cruz con persecuciones morales y físicas; y anhela sobre todo la vida eterna: la gloria de Dios en mi alma y en mi cuerpo, ya incoada ahora por la gracia santificante. A esto dedicaré el resto de mis días: a la Gloria de Dios santísimo Uno y Trino. No tengo ningún interés en las iglesias del ciberespacio ni en las acéfalas; mi consigna es hablar sólo de Dios y con Dios; mi apostolado consiste y consistirá en orar, evangelizar, y estudiar para que, con la ayuda de la gracia, pueda ser un siervo, aunque inútil, que pueda ayudar a muchas almas a llegar a la unión mística con Dios.
            Ahora bien, ¿ Qué es más excelente ante Jesucristo, dejar todo por amor a Él: los goces legítimos del matrimonio, la vida social del mundo, para ser sacerdote, jurando el celibato en lo más profundo del corazón con voto de castidad al Corazón Inmaculado de la Virgen María y ser sostenido en la pureza durante décadas sólo por la gracia divina, u ordenarse sacerdote siendo soltero par seducir a las esposas legítimas de otros, tener barraganas, o colgar la sotana para irse con una mujer faltando a su juramento ante Dios? La respuesta es obvia para quien quiera dar culto a Dios en espíritu y en verdad.
            Defiendo a capa y espada que el sacerdote católico debe ser célibe, es decir, que el soltero no se case, y que no ande seduciendo a las mujeres y esposas de otros usando del confesionario ni  faceboock o wastsapp, etc. , ni de cualquier otra forma, y lleve en todo una vida casta. Y que si es casado y tiene dispensa canónica de su esposa, además de lo exigido a los solteros, no tenga ya en común con su cónyuge, ni techo, ni lecho, ni mesa. Así yo lo he prometido pública y solemnemente y así lo haré con la ayuda de la virginal Madre de Dios, la Bienaventurada Virgen María. Así llevó muchos, muchos años, viviendo la gloriosa virtud de la castidad. Y si por flaqueza humana, un día desgraciado hubiera de faltar a esta virtud, le ruego a Nuestro Señor Jesucristo, vida eterna nuestra, que no lo permita y que antes de faltar especialmente a esta virtud, o a cualquier otra, me quite la vida. Antes morir que pecar; antes padecer la más horribles de las muertes que ofender a Cristo Jesús, esposo virginal y  fiel de mi alma.
            Para entender correctamente en qué consiste el celibato católico, les aconsejo el siguiente documento del card. Stickler
            Por último, quiero decirle a los clérigos- que están detrás de tanta calumnia a mi persona y a monseñor Squetino-,  al editor del blog que las publica y a los comentaristas del mismo, que no me conocen de nada: que no guardo ningún rencor en mi corazón hacia ellos; que siempre estoy dispuesto a perdonarlos, y que rezo por ellos para que Dios ilumine su corazón y les haga ver la necesidad de elegir un Papa, principio de unidad visible de la iglesia militante, y para que sean santos. Y además, que siempre defenderé la gravísima obligación que tiene la Iglesia de elegir un Papa y que en cualquier circunstancia se puede y se debe hacer. Nada de común tengo con acéfalos, salvo la obligación de la Caridad que como cristiano tengo hacia todos, sean los que sean, porque el celo de la gloria de Dios me impele a hacer todo lo necesario para la salvación de las almas.
            José Ramón González


miércoles, 4 de septiembre de 2019

ORDENACIÓN DIACONAL EN EL SQUETINISMO


Ayer me mandaron un link donde critican la ordenación de José Ramón González al diaconado (porque es un hombre que estuvo casado y que hoy tiene la dispensa de su esposa ) que efectué hace unos meses, invitados todos los fieles de la Fundación, de hecho, quien pudo, fue a la ceremonia, pues fue entre semana. Para nosotros fue una acción pública.
            Leí el artículo una sola vez y con eso me bastó. Ahora resulta que soy el fundador de una secta que se ampara en la tradición para reunir un cónclave (que según el autor, es impracticable), y que siembro la división dentro de la tradición; al menos eso entendí. Ya no saben que inventar.
Ese artículo parece una broma, criticar que el querer tener un principio de autoridad implique crear una secta… Buscar tener al Papa (principio de autoridad instituído por el mismo Cristo) entre nosotros para que nos gobierne a todos y ponga unidad, paz y concordia en un mundo ya sectario y dividido en mil facciones opuestas y odiosas unas de otras sea crear una secta. En verdad que es increíble el contenido del artículo. Es absurdo, inconcebible para cualquier mente católica pensar que el Papa podría ser un principio de división. Además, repito, es una autoridad instituída por el mismo Cristo Señor Nuestro.
La “tradición”, como lo llama el autor, ya está divida y destruída. Si las no relaciones entre los distintos grupos no son cismáticas, hay que cambiar entonces la definición teológica de Cisma.
Él llama a la “secta” que fundé “Squetinistas”…parece un chiste. En los párrafos que siguen voy a utilizar el criterio del autor del artículo publicado en el mismo blog anterior contra mí, sin ánimo de desmerecer a nadie.
Tenemos en la “tradición” la iglesia Pivaruniana, cuasi vétero católica, la iglesia Dolanista (escición de la Pivaruniana), la iglesia Ramollana (escición de la Dolanista), la iglesia Kellyana, la iglesia Tridentina, de Mons. Dávila, las iglesias independientes (formadas por una multitud de clérigos vagos sin ningún tipo de jurisdicción, ni suplida por nadie, de todos los países y de todos los gustos teológicos y de todas las líneas episcopales que puedan imaginar, al punto de haber un directorio con datos de los mismos), la Sanborniana, la iglesia Ricosista (Tesis de Casicciacum), la iglesia Lefebvrista (galicana), la iglesia Morelista, de Argentina…todos acéfalos independientes y sacramentalistas, con buena gente en muchos casos, almas buenísimas, pero con mala doctrina. Discúlpenme todos los nombrados, no es una burla para nadie, es solo para demostrarle al editor del blog que su razonamiento es falaz y absurdo y ridículo al pensar que todos esos grupos separados puedan formar una Iglesia Una, solo por conservar la “tradición”, aunque cada uno a su forma.
Ni hablar de las iglesias seglares virtuales de internet donde cada una es un blog, con opiniones propias y dogmas personales, a los cuales los obispos y los sacerdotes tienen que dar cuenta de lo que hacen y pedir concenso, o sufrirlos como una piedra en el zapato, más parecen comunidades de base modernistas, incluídos los foros (como si la fe fuera un asunto de plaza pública donde todos opinan, porque eso es un foro), los Feneitas rigoristas y los moderados…y muchas otras iglesias sin cuento.
Le pido por caridad al autor del blog que me diga cuál de todas esas “iglesias” es la Una, Santa, Católica y Apostólica Romana Iglesia de Cristo, para unirme a Ella porque entre esos grupos no hay ningún tipo de unidad, ni de fe, ni de culto, ni de gobierno y menos de caridad ni jurídica… Los ortodoxos son más serios que todos esos grupos acéfalos tradicionales o sedevacantistas.
Por lo de la ordenación del Sr. Diácono González, sigo el mismo principio de jurisprudencia que aplicó Mons. Moisés Carmona y Rivera (Doctor en Derecho Canónico) cuando consideró apta y útil y conforme al Derecho en estado de necesidad la ordenación de Mons. López Gastón (R.I.P.), quien estaba casado, aceptando la renuncia del vínculo matrimonial por parte de su esposa…y como se ha hecho muchas veces en la Iglesia.
También en su tiempo (Mons. Carmona), ordenó sacerdotes sin preparación suficiente o casi nula, en vista del estado de necesidad de la Iglesia, algunos se lograron, otros no. Y no solo Mons. Carmona, también otros obispos lo han hecho; yo lo nombro a él porque fue un gigante de la fe católica. Gracias a Dios no había internet por aquel tiempo, porque si no ya lo hubieran defenestrado, como lo están queriendo hacer conmigo porque no les gusta mi postura teológica, porque busco la unidad en el Papa.

Monseñor Juan José Squetino