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jueves, 4 de noviembre de 2010

¡ABAJO LAS ESTRUCTURAS!

Se asentó líneas atrás que el proceso de "concientización" no es resultado de mentalidades que se realicen anárquicamente, sino producto de todo un plan debidamente estructurado más allá de nuestras fronteras, como ya ha quedádo demostrado. Lanzar en pequeñas dosis y desde diferentes ángulos las premisas del "civismo de nuevo tipo" para luego reunirlas en un todo, es algo en que se está trabajando diariamente.
El "progresismo religioso" infiltrado en la Iglesia Católica, con el ánimo de destruir tanto a esa milenaria institución como a las estructuras civiles no se conforma con dirigir desde puestos estratégicos pero ocultos, la subversión en pro del marxismo-leninismo. Por eso, el lunes 10 de marzo de 1969, el Centro Nacional de Comunicación Social, en manos del ingeniero Alvarez Icaza y del panista Alejandro Avilés, dio a la publicidad un documento (Boletín de Prensa 2,866) en el que por primera vez un grupo de sacerdotes de la diócesis de Cuernavaca, que está en manos del filo-marxista obispo don Sergio Méndez Arceo, reclama el derecho de participar en las cuestiones políticas del país.
Los antecedentes que se conocen sobre la elaboración del documento que reclama reconocimiento al "derecho" de los sacerdotes a participar en política, son en el sentido de que los curas Cirilo Ríos Hernández, Alberto Palma, Baltasar López, Javier Barrera, Máximo Aguilar, Alberto Alamilla, Rubén Pérez Aguilar, Carlos Valentino, Julio Torres, Elias Pérez Aguilar, Enrique Morfín y Pedro Camacho, se reunieron en la calle de Madero número 711 de Cuernavaca, Morelos, para estudiar la cuestión.
Un hecho significativo sobre el origen internacional que alienta los propósitos de los sacerdotes mencionados, consiste en que las reuniones fueron dirigidas por el cura sudamericano Segundo Galilea, una de las células más activas de la "Internacional progresista", quien trabaja coordinadamente con el obispo Méndez Arceo, para la implantación del comunismo en el "Tercer Mundo", desde el Centro Intercultural de Documentación (CIDOC), destinado a enviar activistas de filiación "religioso-progresista" a Latinoamérica.
En concreto, los curas que exigen el reconocimiento al "derecho" de que participen en política especifican los siguientes puntos:
1. Reconocemos que la actual marginación política del sacerdote es efecto de un cúmulo de errores y de falta de diálogo entre el Estado y la Iglesia. Pero juzgamos que ya es tiempo de revisar esta situación.
2. Son evidentes los éxitos de la revolución; pero han sido sacrificados muchos valores humanos. Nos han venido a la memoria progresos semejantes obtenidos en otras circunstancias históricas.
3. Los ideales socialistas de la revolución: un partido que empezó con un ideal socialista, ha caído en la peor de las aristocracias. Ya no es aristocracia de sangre sino la aristocracia del dinero. Muerte de la conciencia cívica y política: cuando de antemano se sabe quien es 'el bueno', ¿para qué votar?; cuando se sabe que se burlarán del voto en las urnas o en las cámaras, ¿para qué se vota?; cuando se sabe que un gobernante bueno o malo, continuará en el poder, ¿para qué manifestar descontento?; cuando se sabe que los sindicatos son instrumentos de presión, ¿para qué lanzarse a la huelga?
4. Sacrificio de la seriedad política: el hacer chunga de la política y de su juego, ha enriquecido el folklore de nuestro lenguaje: 'el tapado', 'el sobre lacrado', 'el dedazo', si tales son los procedimientos electorales, la consecuencia es que nadie se siente representante de su pueblo. Recuérdese el último conflicto estudiantil: ninguno del partido trató de representar de manera seria y constructiva a los estudiantes en las cámaras.
5. Triunfo de la corrupción: los compadrazgos, las influencias, la mordida, la cacería de huesos, etc., y su consecuencia que hasta el pueblo viole la constitución.
6. El culto a la persona: los acarreos, las grandes manifestaciones de apoyo, las despedidas y recibimientos monstruo, y ser acusado de antipatriota el que piense de manera distinta.
7. El progreso de México durante los cuarenta años del PRI es innegable, pero al mismo tiempo ha creado una falsa imagen del país. La revolución ha favorecido solamente a unos cuantos; buscan primero el progreso propio y en segundo término el de la nación. Esto ha profundizado la distancia entre ricos y pobres.
8. Cuernavaca es un ejemplo notable: al lado de lujosas residencias de políticos revolucionarios, están barrios paupérrimos como 'El Ensueño', 'Las Cuevas de San Antón', los indígenas que venden sus artesanías para subsistir. Y en el Estado donde nació la revolución agraria, el capitalismo y la nueva burguesía han obtenido situación privilegiada, de modo que al lado de la miseria de los actores de la revolución, tiran el dinero los que la han aprovechado.

Después de estos apuntes, los curas políticos proponen soluciones inmediatas, "porque la historia nos enseña que de una situación de violencia no se puede salir sino por la violencia'' y afirman que la renovación del país debe hacerse "pensando en una verdadera socialización" si es que quiere responderse a las necesidades del pueblo.
Al respecto cabe puntualizar que el miércoles 7 de mayo de 1969, el Episcopado Mexicano, por conducto de su secretario general, presbítero Jesús Barba, reiteró una vez más que "la Iglesia Católica no se propone, no quiere, ni actuará, por ningún motivo en política nacional ', porque "la Iglesia está por encima de la concepción política temporal y sobre la política de partidos, y que "hay conciencia por parte de la Iglesia Jerárquica, de las circunstancia históricas y de los conceptos constitucionales que privan en México".
Pero es un hecho la existencia de un "progresismo" político actuante, con ideas importadas para desmexicanizar la acción cívica en el terreno de la oposición y que se realiza a través de los "cuerpos intermedios" y el "partido de los católicos", con enormes recursos económicos, influencias y otros medios de penetración.
Quede bien establecido que el "progresismo" político no se origina en la posición oficial de la Iglesia respecto a las cuestiones temporales, sino en la infiltración de la "Internacional Progresista". En tales condiciones y después de deslindar los campos quien esto corresponden a cada quien, surge la necesidad inaplazable de afrontar el PODER LAICO, que a manera de nuevo ejército de Josué sobresale hoy en el panorama político de México y que iluminado por el sol de "la nueva Iglesia", se apresta a derribar las murallas de Jericó (en este caso, del catolicismo y del Estado), según lo vaticinó en 1958 el exconsejero de la embajada soviética y fundador del "partido de los católicos", licenciado Manuel Gómez Morín, una vez que (1957) el PAN ya tenía establecidos estrechos nexos con la "Democracia Cristiana", vía democristianos actuantes en Venezuela.
Ya quedó confirmado —porque el PAN se quitó la careta durante su convención de enero de 1969— que "aunque su lenguaje es nuevo", corresponde a la "inspiración social cristiana" ("Democracia Cristiana") que "ha sido suya desde su fundación", como lo dijo el brazo ejecutor del PODER LAICO por boca de uno de sus miembros más valiosos, el infiltrado Alejandro Avilés; ya quedó confirmado que los cuadros directivos panistas contemplan un "humanismo marxista", como lo aseguró el mismo Avilés, "humanismo" que no existe en el marxismo-leninismo, pues como expresó Su Santidad Pío XI, "el comunismo es intrínsecamente perverso".
Ya quedó confirmado que Acción Nacional, brazo actuante del PODER LAICO, quiere una nueva Constitución, pues la de 1917 ya resulta "obsoleta". Tal pronunciamiento lo hizo el PAN, aliado del "progresismo religioso" en el "cambio de estructuras" a la luz del "humanismo marxista", por boca de su distinguido ideólogo, el licenciado Carlos Alvear Acevedo. Ya sabemos, porque así lo manifestó públicamente el licenciado Alvear Acevedo (muy enemigo de la Constitución de 1917, al grado de que le desea la muerte, pero que amparado en ella difunde sus libros de texto en los planteles escolares), que al grupo pensante del PODER LAICO le urge que la Constitución de 1917 se derogue.
Ya sabemos, por los puntos expresados, que lo que ellos desearían sería un nuevo texto constitucional con luces provenientes de la "democracia cristiana", cuyo lenguaje, aunque "es nuevo", corresponde a la "inspiración social cristiana" que ha sido suya desde su fundación (la del PAN) y que no es otra cosa que apertura hacia el marxismo-leninismo; ya sabemos que en las filas panistas o del PODER LAICO se desea un cambio radical de todo lo establecido (entre ello la Constitución de 1917), con ideología del "progresismo religioso" que es capitulación ante el "humanismo" marxista.
Si la historia es maestra de la vida, si el acontecer humano es lección para normar criterios y actuar con mayor acierto, si la pasión partidista y el resentimiento político o la obcecación ideológica aún no nubla del todo el pensamiento y aún no hace errar la conducta en lo individual y lo social, si el supremo interés nacional aún mantiene indemne la honradez en el terreno de las convicciones, conveniente es que, no perdamos de vista el papel decisivo que para la comunización de Cuba tuvo en la época precastrista la corrupción política de los partidos de oposición "Ortodoxo", fundado por Eduardo "Eddy" Chibás, y "Auténticos" de Carlos Prío Socarras, que cegados por el revanchismo olvidaron los legítimos intereses de la nación cubana y que al tener como meta el desquite, hicieron el juego al marxismo-leninismo, olvidando el papel de conductores cívicos, con beneplácito del "Partido Comunista de Cuba" y sus dirigentes Blas Roca, Joaquín Ordoqui, Bernardo Hernández, Lázaro Peña y Carlos Rafael Rodríguez.
Cierto que Fidel Castro pudo alcanzar el triunfo para la causa de la Revolución Mundial y consumar el primer escalón del asalto soviético a Latinoamérica por la ayuda que recibió del extranjero, entre ello la valiosísima que en México le otorgó Lázaro Cárdenas —el muy querido pariente de monseñor Méndez Arceo—; cierto que había descontento en Cuba contra el régimen del general Fulgencio Batista; cierto que muchos cubanos fueron engañados como bobos y no se enteraron del pasado marxista-leninista de Castro; cierto que el rooselvetiano Departamento de Estado de los Estados Unidos —según testimonio de los embajadores norteamericanos Arthur Gardner y Earl T. Smith— maniobró para favorecer a los rebeldes y hundir al régimen cubano de aquel entonces. Sin embargo, el factor interno que más contribuyó a la "debacle" de la Perla de las Antillas fue la corrupción política que hizo olvidar a los partidos su misión de orientar a los ciudadanos en pos de una causa nacional.
Nathaniel Weyl, exmiembro prominente del Partido Comunista de los Estados Unidos, desilusionado desde hace años, estuvo en México en los días de la expropiación de las empresas petroleras para asesorar, en nombre de la mencionada organización, al llamado Partido Comunista "Mexicano" y tuvo contactos personales con el Presidente Lázaro Cárdenas, con finalidades que se desconocen. En su interesante libro "Estrella Roja sobre Cuba" (págs. 21 y 219 de la edición argentina) atestigua que ". . .en su impacto moral, el marxismo-leninismo dio a la envidia y el odio aspectos de virtudes. Justificó la irresponsabilidad de las clases cultas y su apartamiento de toda labor constructiva. Socavó el patriotismo y la religión, creando así un clima moral en el que las barreras internas contra el soborno, el robo y el homicidio quedaron en su mayor parte disuelta. Corrompió la generación revolucionaria vieja y disolvió sus miras sociales constructivas. Entonces, reaccionando a esto, la siguiente generación, continuando todavía los fuegos fatuos del marxismo, se precipitó en una aventura revolucionaria que estaba llamada a purgar a la nación, pero que en realidad la esclavizó".
Afirma Weyl que "la fuerza revolucionaria cubana estuvo compuesta por los intelectuales y la juventud educada: no por los campesinos, que eran apáticos, y con toda seguridad no por los sindicalistas, que estaban conformes con el statu quo. La principal fuerza que hizo revolucionarios a los intelectuales y a la juventud estudiantil fue el envenenamiento del clima intelectual de Cuba, provocado durante una generación por el marxismo. . . Enseñó a los intelectuales a substituir con odio al trabajo, el dinamismo y la ambición constructiva, la confianza en sí mismos y la irresponsabilidad hacia sus semejantes. Además, cometió el supremo crimen de canalizar el idealismo de los intelectuales por los caminos destructivos y estériles de la guerra de clases, en cuyo curso las instituciones democráticas fueron eliminadas".
En suma, que el marxismo-leninismo "concientizó" —como ahora lo hace el "progresismo religioso"— a las élites que intervinieron en la realización de la entrega de Cuba en poder de la Unión Soviética.
Bien sabe el "progresismo religioso" que, rotas las defensas cívicas y morales que conforman la conciencia de la nacionalidad, hay que seguir adelante con la ruptura de las defensas materiales. Por eso, el jesuíta "progresista" Salvador Freixedo (expulsado de Cuba durante el régimen de Batista por su filiación castro-comunista) manifiesta que "el espíritu castrense, verdadera verruga de todas las sociedades, parasitario y despilfarrador de todas las economías, representa hoy en muchos países (latinoamericanos ) la quintaesencia del espíritu antievangélico al ser frecuentemente el defensor violento de privilegios y sistemas injustos". ("Mi Iglesia Duerme", p. 260.)
¿Por qué tanto odio del "progresismo" a los ejércitos de los países latinoamericanos. Por qué la "Internacional Progresista" está contra los institutos militares de este hemisferio?
Porque sabe perfectamente que los ejércitos son fuerza de seguridad de las naciones, el obstáculo que a la postre habrá que aniquilar si es que el marxismo-leninismo quiere implantarse definitivamente en una nación.
En Guatemala, el régimen comunista de Jacobo Arbenz no tuvo tiempo de aniquilar al ejército y por ello no pudo establecerse permanentemente. Lo mismo ocurrió en Bolivia. En la Dominicana, pese a la ayuda del desembarco de "marines", ni Bosch ni Caamaño pudieron hacer de esa nación un nuevo satélite de Rusia por la presencia del ejército. En Venezuela, el ejército salvó a ese país del terrorismo, incluyendo el "estudiantil", y en Brasil, las fuerzas armadas acabaron con los sueños procomunistas de Joao Goulart, etc.
Si en Cuba, Fidel Castro consolidó su labor de entrega de esa nación al poderío soviético, fue, en definitiva, porque no hubo un ejército que —una vez corrompidos los partidos políticos que olvidaron su misión trascendente de orientar a los ciudadanos sobre el peligro y se entregaron a sumar fuerzas en pro de la subversión— lo hubiese neutralizado. La fortaleza de "La Cabaña" al mando del "Ché" Guevara, el multiasesino continental, fue la tumba de la organización castrense cubana, cuyos principales jefes cayeron abatidos por las balas en el "paredón".
Si Freixedo llama al espíritu castrense, "quintaesencia del espíritu antievangélico", el nuncio Zaachi define a quien liquidó al espíritu castrense en Cuba, "cristiano", en "el sentido ético de la palabra". Son estas opiniones las que revelan hacia donde se encamina el "cambio de estructuras" que proponen los curas de "la nueva Iglesia". (Freixedo fue suspendido, agosto 5 de 1969, por el arzobispo de San Juan, Puerto Rico, monseñor Luis Aponte, debido a lo heterodoxo de sus tesis, expuestas en "Mi Iglesia Duerme", lo cual demuestra que la Iglesia Católica no participa de las opiniones de los "progresistas".)
En México, el ejército sacó a flote al país del terrorismo que se preparó desde principios de 1968 y que tuvo sus primeras manifestaciones el mes de julio con motivo de un aniversario más (26 de julio de 1953) del asalto al Cuartel Moneada, de Cuba, ocasión en la que Castro y sus secuaces penetraron a ese recinto militar y mataron a varios soldados y oficiales.
Hasta antes de la intervención del ejército en México, la capital del país y la nación misma, vivieron horas de inquietud por el terrorismo desatado. De la Plaza de la Ciudadela (23 de julio de 1968), donde hubo la primera escaramuza entre estudiantes, se pasó al mitin del 26 de julio, en el que ya se definió que todo iba encaminado a subvertir el orden, "para llegar al poder mediante el pueblo".
Del mitin comunista de la Alameda (día 26) en que hubo batalla campal entre los terroristas y las fuerzas del orden, se pasó al mitin de protesta en el "Zócalo" (día 29), cuya disolución obligada por la provocación, motivó la primera intervención del ejército, culminando la violencia hasta la madrugada del 30. El acopio de armas en manos de los subvertidores del orden motivó la detención de muchos cabecillas.
El proceso de subversión continuó en línea ascendente y tuvo otro episodio de violencia y provocación a las autoridades legítimamente constituidas el 27 de agosto, fecha en que después de un mitin en la Plaza de la Constitución, los jóvenes revoltosos engañados por los dirigentes emboscados, ocuparon esa gran explanada y acamparon, no sin antes colocar insultos al Jefe del Ejecutivo en la fachada de Palacio Nacional.
Tuvo esta reunión la características de que varios jovenzuelos penetraron a la Catedral Metropolitana, y una vez que depositaron la efigie del "Ché" Guevara en el parcialmente incendiado Altar del Perdón, encendieron las luces y ascendieron a las torres para repicar las campanas. Una voz "progresista", la del clérigo Orozco y Lomelín, dijo que en esto no hubo profanación y condenó las voces católicas que por esa maniobra protestaron.
El informe del Jefe del Ejecutivo (primero de septiembre) fue claro en cuanto a la posición del gobierno respecto a la violencia desatada con moldes y dirigentes marxistas-leninistas. La "manifestación del silencio" (13 de septiembre) al "Zócalo" fue la siguiente etapa de la lucha contra "las estructuras caducas" y la "violencia institucionalizada".
La voz del PODER LAICO a través del diputado de partido Rafael Preciado Hernández (del PAN), condenó el 19 de septiembre, desde la tribuna de la Cámara de Diputados, la defensa que el ejército hizo de las instituciones nacionales, al ocupar la Universidad Nacional Autónoma, donde se habían refugiado los cabecillas de la revuelta.
La intervención del diputado Preciado Hernández se colocó en la línea del director del Secretariado Social Mexicano, padre Pedro Velázquez, quien acababa de llegar en esos días de la II Asamblea del CELAM, celebrada en Medellín, Colombia, en donde recibió instrucciones para aplicarlas en México.
¿Que el PODER LAICO integrado por panistas y "cuerpos intermedios" es instrumento de la "jerarquía progresista"? Esto es un hecho. Por algo el padre Velázquez afirmó: "No hay práctica revolucionaria si no hay teoría revolucionaria y nosotros tenemos la teoría. Nosotros, los del clero, estamos instrumentalizando a los laicos y cuando ellos actúan, su trabajo sólo es una prolongación de nosotros." Preciado Hernández, diputado de partido, del "partido de los católicos", demostró ser un miembro instrumentalizado de la instrumentalización de que habla el padre Velázquez.("La Prensa", enero 11 de 1968, p. 5).
El año 1968 fue de jauja económica y de acción para la "Internacional Progresista" que en México sirve intereses extranjeros. El terrorismo juvenil sirvió para que los curas "progresistas" manifestaran su fuerza basada en los recursos ideológicos y monetarios que reciben de sus financiadores de Europa Central.
Nuevamente, la señorita Hildegard Lüning, esta vez por medio de su carta de fecha 10 de septiembre de 1969, nos da cuenta de la enorme ayuda económica que se envió a los servidores del "comunismo católico", quienes sumaron fuerzas con los del terrorismo que azotó la capital de la República de julio a octubre de 1968.
Textualmente, la señorita Lüning nos hace saber:
"Muy estimado señor Magaña:
"Conforme a sus deseos, expresados en su carta del 19 de agosto, le notificamos que de la colecta de 1968 México (sic) recibió DM 5.154.451 para 108 solicitudes diferentes. Esto, añadido a nuestro informe del 12 de septiembre 1968, supone para México en total: DM 20.763.751 para 399 solicitudes.
"Le comunico también dos direcciones en México, en las cuales UD. puede informarse sobre la ayuda de la acción ADVENIAT a la iglesia en América Latina:

"P. Raoul Desobry O. P.
Parroquia Universitaria
Paseo de las Facultades
Avenida Copilco 319
México 20, D. F.

"Centro Nacional de
Comunicación Social A. C .
Presidente J. Alvarez Icaza
Medellín 33
México 7, D. F.

"Esperamos que estas informaciones le satisfagan.

"Le saluda atentamente
"Hildegard Lüning (rúbrica)"

Al cambio que operaba entonces de 3.14229 pesos por marco, da por resultado que los subvertidores infiltrados en la Iglesia recibieron la nada despreciable suma de 16 millones de pesos con .... 196,779.83 más. Los 20. 763,751 de marcos que en total han recibido hasta 1968, convertidos a moneda mexicana son 65 millones de pesos con 245,727.13 más.
Por tan elevadas sumas se entiende que quienes tienen su precio en dólares o en marcos, hayan catalogado de algo normal el que la turba de motineros penetrara a la Catedral Metropolitana para encender luces, repicar campanas y colocar en el interior del sagrado recinto la efigie del criminal Ernesto "Ché" Guevara.
Por las 30 monedas de la traición que los "progresistas" están recibiendo en forma de millones de marcos ya sea de ADVENIAT, o MISEREOR —entre otras fuentes de abastecimiento—, se está realizando en México la corrupción de la conciencia cívica, como aconteció en la Cuba anterior a la acción internacional del dictador Fidel Castro.
Con los 16 millones de pesos y fracción que la señorita Lüning atestigua fueron enviados y de los cuales disfrutan la "Parroquia Universitaria" y el Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS), había fondos suficientes para aplicarlos a la "concientización" de una juventud que en vez de encontrar en los curas "progresistas" la orientación constructiva que reclaman las nuevas generaciones, era víctima de los programas internacionales de corrupción política que se empleó en Cuba y ahora se está aplicando en nuestro país.
La voz "autorizada" de Preciado Hernández, al hablar en la Cámara de Diputados en pro de los motineros, refleja el grado de corrupción política a que se ha llegado en el campo de la oposición en nuestro país. Jóvenes con menos experiencia que el catedrático en cuestión, tenían que ser fácil presa de las prédicas de los que el Presidente Díaz Ordaz calificó acertadamente de "profetas de la destrucción".
Es altamente revelador lo que da a conocer la señorita Lüning en su carta de fecha 10 de septiembre de 1969, referente a las ligas directas de ADVENIAT con la "Parroquia Universitaria" y el Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS) que está bajo el control de Acción Nacional, vía Alejandro Aviles.
La Parroquia Universitaria manejada por el dominico Desobry y el Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS) fueron, en la revuelta de 1968, los voceros principales del grupo de clérigos y seglares "progresistas" al servicio de la subversión internacional que amenazó con derrumbar "la violencia institucionalizada".
Los millones de marcos que reciben del extranjero son empleados por los profetas de "La Nueva Iglesia" en lo que describe Nathanyel Weyl y que transcribimos líneas atrás.
Es decir, el "comunismo católico" está dando en México aspectos de virtudes a la envidia y al odio, socaba el patriotismo y la religión, corrompe a las generaciones idealistas, disuelve sus miras sociales constructivas y precipita a las juventudes a una aventura revolucionaria que, a título de acabar con "la violencia institucionalizada" y de la obtención del "cambio de estructuras", en realidad busca amoldamientos con el marxismo-leninismo, que es esclavización.
El "progresismo religioso" y el PODER LAI CO son los responsables morales de la subversión de 1968, en cuanto que apoyaron a los revoltosos, Ambos sectores de "la nueva Iglesia", instrumentalizadores e instrumentalizados, llevados del odio a "la violencia institucionalizada", olvidaron el interés de México y se sumaron a la subversión, apoyándola y alentándola en múltiples ocasiones y al igual que en la Cuba precastrista, pudo más la venganza política en unos y la complicidad e identificación con intereses extranjeros en otros, y al pueblo no se le dio a conocer la verdad.
Fue el ejército la institución nacional que desenmascaró la maniobra de los subvertidores que, seguidos de una legión de jovenzuelos engañados, intentaban derribar "la violencia institucionalizada" para llegar al "cambio de estructuras".
Ahí donde el "partido de los católicos", principal brazo ejecutor del PODER LAICO desertó de sus deberes, el ejército fue el valladar donde se estrelló la maniobra contra México.
El PODER LAICO, instrumento de los instrumentalizadores "progresistas" infiltrados en la Iglesia Católica, no estuvo sólo en su lucha contra "la Violencia institucionalizada" y en favor del "cambio de estructuras", fue apuntalada su obra por los subversivos de la "Internacional Progresista". Los curas Enrique Maza García, Ramón de Ertze Gara-mendi, Antonio Brambila, Pedro Velázquez, Orozco y Lomelí, Manuel Velázquez, Humberto Salinas, Esteban Medina, etc. hicieron constantes llamados al pueblo para apoyar la violencia desatada.
Monseñor Sergio Méndez Arceo (domingo 22 de septiembre, 1968), en la misa dominical de las once horas, convirtió la Catedral de Cuernavaca en cenáculo de conspiración política, y en la homilía lanzó su oratoria contra el gobierno y a favor de los estudiantes. En la Iglesia de la Coronación, mientras el Jefe del Ejecutivo rendía su cuarto informe de Gobierno al país, los jesuítas encargados de ese recinto sagrado convirtieron el lugar en centro de propaganda en pro de la subversión. Lo mismo ocurrió días después en la parroquia de la Inmaculada Concepción de la Sagrada Familia y en la Parroquia Universitaria que tiene bajo su responsabilidad el cura extranjero Allaz.
La Diócesis de Cuernavaca, centro de conspiración nacional y laboratorio de curas "progresistas" destinados a lograr el "cambio de estructuras" en Latinoamérica, lanzó a sus sacerdotes a dar apoyo a los conjurados de la violencia estudiantil. El 27 de septiembre, en documento preparado exprofeso, condenaron "el derroche de las fuerzas militares" y elogiaron a la "juventud insatisfecha con la marcha general de las estructuras e instituciones puestas al servicio del pueblo, pues determinadas leyes o procedimientos obsoletos exigen una revisión para engranarse al ritmo del desarrollo general del país".
La lista de curas de Cuernavaca apoyadores del terrorismo que se enseñoreó de julio a octubre de 1968, encabezados por el obispo Méndez Arceo, incluye a Felipe Cejudo, Domingo Sedaño, Baltazar López, José Espín, Vicente Guerrero, José Mendoza, Teófilo Galindo, Victorino Aranda, Francisco Flores, Rafael Figueroa, Anastasio Serafín, Jesús Mariaca, Pablo Maldonado, Segundo Galilea, Reúl Ocampo, Elias Pérez, José María Ruiz, Justino Juárez, Antonio Gallegos, Federico Contreras, David Salgado, José María Farbán, Jesús Guerrero, Alberto Alamilla, Rodolfo Garduño, Enrique Morfín, Diego Sánchez, Humberto Limón, Máximo Aguilar, Miguel Ruiz, Carlos Valentino, Gregorio Ruiz, etc.
El Centro Nacional de Comunicación Social se convirtió en el vocero de los "cuerpos intermedios" y el ingeniero José Alvarez Icaza, junto con Alejandro Avilés (7 de septiembre), condenaron las medidas gubernamentales para contener la agitación en la capital del país y dieron a conocer una nueva lista de clérigos "progresistas" que se identificaron con la violencia marxista-leninista presentada como movimiento estudiantil. Entre los curas que se mencionaron figuran: Mario Padilla y Rodolfo Escamilla, de la Arquidiócesis de Morelia; Jaime Rocha, Germán Rojas y Hugo Corona, de la Arquidiócesis de Puebla; Francisco Morales, de la Diócesis de Ciudad Altamirano; José Montoya, Anastasio López y Baltazar López, de la Diócesis de Cuernavaca; Teófilo Domínguez Jordán, de la Diócesis de Huajuapan; Jesús M. Rodríguez y Leopoldo Garduño, de la Diócesis de Papantla; Esteban Medina y Felipe de J. Inda, de la Diócesis de Tepic; José Guadalupe Arias, de la Diócesis de Tlalnepantla; René Reyes y Luciano Villanueva, de la Diócesis de Toluca, y José Alvarez, José G. Cuara, J. Jesús García y Antonio Méndez, de la Diócesis de Zamora.
Los sucesos del 2 de octubre fueron determinantes para que, con la intervención del ejército que repelió la agresión armada de terroristas emboscados en Tlatelolco, saliera a flote toda la maniobra que contra México se urdió de julio a octubre de 1968. Capturados los cabecillas y puesta al descubierto la trama marxista-leninista subversiva, los sucesos pudieron ser conocidos por el pueblo en su verdadera dimensión. El PODER LAICO, instrumento de la "jerarquía progresista", y los clérigos que públicamente apoyaron el terrorismo, quedaron como lo que son: enemigos de México.
En cuanto que la lucha desatada de julio a octubre de 1968 contra las instituciones del país está dentro de la línea de "cambio de estructuras" con moldes marxistas-leninistas, el "progresismo religioso" tenía que apoyarla públicamente. Con optimismo desmedido, vio en la guerrilla urbana que incendió camiones, alteró el orden en la vía pública, enfrentó a estudiantes armados contra la policía y el ejército, etc., una oportunidad de llegar a la liquidación de la "violencia institucionalizada"; pero se le olvidó que el ejército es el medio de defensa de los países nacionalistas y vio caer estrepitosamente sus esperanzas.
Sin embargo, lo que sucedió de julio a octubre de 1968 no es sino una manifestación de la corrupción política que el "progresismo religioso", a través de los "cuerpos intermedios" y el PODER LAICO, está realizando entre los grupos pensantes del país. Es el "civismo de nuevo tipo" de que hablan los documentos de Medellín y que necesariamente son de índole internacional. Es el "pluralismo" que en el lenguaje "religioso-marxista" quiere decir deserción de principios de nacionalidad; es el "diálogo" que en la estrategia de la "Internacional Progresista" es capitulación de ideales ante principios exóticos; es la "concientización" que en la jerga de los "curas progresistas" no es otra cosa que infiltración de principios de disolución de las estructuras.
La lucha, en consecuencia, no ha quedado ganada en definitiva para la causa de México, que es el caso de otros países latinoamericanos donde actúa el "progresismo religioso". Nuevos episodios habrán de presenciarse, en los cuales estén mezclados los curas de "la nueva Iglesia", porque su meta es la desaparición de los actuales sistemas gubernamentales, socio-económicos, religiosos, de legítima defensa, etc.
El Poder Laico integrado en México por el "progresismo religioso", como entidad instrumentalizadora y los "cuerpos intermedios" como organismos instrumentalizados, es hoy una fuerza actuante que tiene como radio de acción el ámbito universitario, las clases denominadas cultas, las intelectuales, las juventudes politécnicas, el magisterio, los medios políticos, tal como lo especifican los documentos de Medellín, Colombia, dentro de los cuales sobresale la "pastoral de Elites".
Al abatir el ejército de Bolivia (9 de octubre de 1967) al "Ché" Guevara, en el cañón "El Yuro", 48 kilómetros al norte de la población de Vallegrande, la guerra de guerrillas se desplomó estrepitosamente en Latinoamérica como el medio más eficaz para alcanzar, mediante la fuerza, la comunización de más naciones de este hemisferio. El servicio inmediato que el presidente de ese país sudamericano, general René Barrientos Ortuño, prestó al Continente con la muerte del multiasesino Ernesto Guevara, aún no se ha valorado del todo, porque demostró el gobernante boliviano que las fuerzas armadas son una garantía contra el marxismo-leninismo, que es por sistema, violador de la soberanía de los pueblos.
Reducida la guerra de guerrillas a segundo término como medio para que el marxismo-leninismo incorpore más naciones a su dominio, queda a la Revolución Mundial la táctica de la penetración mental que tiene en la corrupción política una de sus expresiones más destructivas. Bien lo sabe el "progresismo religioso" infiltrado en la Iglesia Católica y por eso, su radio de "concientización" se concentra en los ámbitos intelectuales, en el mundo de la enseñanza superior, en los medios políticos. Más destructivos que los grupos que participan en las guerras de guerrillas, son los guerrilleros mentales salidos del "Centro Intercultural de Documentación" que auspicia y protege el obispo Méndez Arceo y dirige el clérigo extranjero Iván Illich, porque los curas de "los nuevos tiempos" que ahí se forman, están destinados a resquebrajar las defensas mentales de Latinoamérica.
La batalla habrán de ganarla los pueblos de Latinoamérica al "progresismo religioso" y a su instrumento, el PODER LAICO, cuando el intelectual, el obrero, el campesino, el hombre de la clase media, el político, el empresario, en fin, el creyente, una vez analizados los hechos, adquieran la convicción de que el marxismo-leninismo que hoy suele vestir sotana, no es el portador de las soluciones que hacen grande a un país, sino de las fórmulas de destrucción que en el universo de la mente reclama la Revolución mundial.
AL IGUAL QUE Augusto Bebel, muchos calumnian a la Iglesia y pretenden arrastrarla al terreno político marxista. Lo cierto es que de Pío IX hasta nuestros días, todos los Papas han condenado al comunismo. Ellos son la voz oficial del Catolicismo y no los "progresistas".

Manuel Magaña Contreras
PODER LAICO
1970

jueves, 28 de octubre de 2010

EL PAN ARROJA SU CARETA


El año 1968 fue clave para el fortalecimiento de la posición "cristiano-revolucionaria" de Acción Nacional. Si la importación que hizo el PAN de la Democracia Cristiana no rindió frutos inmediatos, sino al contrario, provocó desconciertos y desconfianzas y por ello hubo necesidad de "renunciar" a varios elementos, el surgimiento de la "Iglesia post-Conciliar" fue todo un golpe de suerte para el "partido de los católicos". El nuevo lenguaje político-religioso creado por la "Internacional Progresista", abrió todo un universo de posibilidades.
Examínense los pormenores de la campaña política de julio de 1967 en Sonora; analícense los hechos que concurrieron en torno a los comicios de junio de 1968 en Baja California y los posteriores habidos con motivo del proceso para elegir presidentes municipales y diputados locales en Yucatán. Se encontrará el observador inclinado a no menospreciar el sentido trascendente de lo cívico-político que, en efecto, "un civismo de nuevo tipo", producto de la "concientización" orientada a "conseguir el efectivo cambio de estructuras sociales", hizo su aparición.
Es un "civismo de nuevo tipo" el que hizo acto de presencia en esas tres entidades para acabar con "la violencia institucionalizada". Sobre todo en Sonora, el "civismo de nuevo tipo" (de nuevo tipo en México, porque se ha importado de otros países) sorprendió el ánimo de la opinión pública del país, por el empleo de novísimas técnicas tanto de acción como de propaganda, y en las que se manejaron premisas que tienen sus antecedentes en documentos políticos salidos de fórmulas "religioso-progresistas" estructuradas en Mar de Plata, Río de Janeiro, etc.
Y tiene razón la Conferencia o Confederación de Organizaciones Nacionales —en su declaración del 14 de julio— al afirmar: "Consideramos que la juventud actual está en condiciones de comprender nuestros propósitos de cambio de mentalidad y de estructuras. . .", puesto que en Sonora, el "civismo de nuevo tipo" irrumpió en la vida política del país con "la juventud" del brazo izquierdo, el PAN de la mano derecha y el "progresismo religioso" como guía ideológico. Recuérdese que en Sonora, el estudiantado de la Universidad de esa entidad dio a la lucha un sentido extra-electoral.
Porque "la juventud" es el aliado más poderoso en el campo de la acción para abatir "la violencia institucionalizada", sobre todo en América —incluyendo los Estados Unidos y con la excepción de Cuba—, Acción Nacional, brazo derecho del "progresismo religioso", sumó esfuerzos en pro de la subversión marxista-leninista alentada desde la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional, durante la revuelta de 1968.
Si la ruta ya estaba localizada, era de esperarse que Acción Nacional no se apartara de ella; al contrario, resultaba indispensable aclarar conceptos ya que tras de la jerarquía panista existe toda una "Internacional Progresista" que le respalda con ideología, enormes recursos monetarios, "concientización", "cuerpos intermedios", etc.
En tales condiciones —triunfos electorales en Sonora, Baja California, Yucatán y grandes posibilidades de ganar a la juventud — , el "partido de los católicos" llegó a su Vigésima Convención Extraordinaria los días 7, 8 y 9 de febrero de 1969 en la ciudad de México.
Fue en ese entonces cuando quedó institucionalizado el carácter "revolucionario" del Partido Acción Nacional. Si alguna duda había sobre el viraje de 180 grados operado pública y oficialmente en las filas panistas, las dudas quedaron disipadas después de esa Convención. Su táctica de apoyar todos los actos subversivos como los de Vallejo y Othón Salazar de 1958 a 1960, pero aparentando una postura de respeto a las estructuras que. hoy quiere cambiar, se vio de pronto ampliada. El lenguaje del "progresismo religioso" fue el que quedó impreso en el documento aprobado el día 9.

CON MANUEL González Hinojosa en la presidencia, Acción Nacional llega a su etapa "revolucionaria" y abandona el carácter de partido retrógrado. El lenguaje y la ideología del "progresismo" son adoptados por este partido opositor para colocarlo en la escena política como el rival formidable del PRI, al convertirse en canal natural de recursos extranjeros.

Léase la literatura que el "progresismo religioso" ha elaborado allende nuestras fronteras, léanse los documentos salidos de los jerarcas de la penetración político-religiosa, y se encontrarán los antecedentes del nuevo lenguaje de Acción Nacional. Los siguientes siete puntos que entresacamos de lo aprobado enla Convención panista de febrero de 1969, son claros y no dejan duda respecto a su origen:
1. "Frente al escandaloso desequilibrio político y a la ostentosa y desigual distribución de los bienes, son necesarias medidas revolucionarias, para que operen o se transformen las estructuras políticas, económicas y sociales del país. Frente a la disyuntiva entre evolución y revolución, para fines de ajuste y cambio de estructuras, claramente nos inclinamos por un cambio revolucionario de las mismas.
2. "La historia demuestra que se identifican la evolución y la conservación del poder por los de arriba. Por eso no creemos que las clases poderosas puedan ser agentes principales de la transformación social. Cuando menos, entre nosotros nunca lo han sido. La reforma de las estructuras políticas, económicas", etc., "siempre se ha promovido de abajo hacia arriba, por el impulso incontenible de los grupos humanos postergados, cuando se deciden a mejorar su propia vida. Quienes están cómodamente instalados en las estructuras creadas por ellos para beneficio de los menos, no se preocuparan por cambiarlas.
3. "No hay actualmente en México, quien niegue tener conciencia de la necesidad de cambios políticos, económicos y sociales por razones de justicia. Sin embargo, para no aparecer al margen de la historia, quienes gozan de una buena situación se definen en favor de una evolución, a la medida de sus propias conveniencias, que pretenden identificar con las posibilidades reales del país. La transformación de los pueblos en proceso de desarrollo hacia la civilización urbana e industrial a la cual México tendrá que encaminarse, no acepta el cambio evolutivo al ritmo lento que muchos quisieran imponer. No estamos por una revolución sólo equivalente a una evolución rápida. La evolución —cambia a la medida que los intereses creados son capaces de soportar— siempre será más lenta que los apremios de la necesidad de las mayorías desprovistas de los beneficios que representan los bienes materiales, la justicia y la cultura.
4. "La violencia está en el seno mismo de las estructuras injustas: en el abuso del poder, en la explotación del hombre por el hombre, en las excesivas desigualdades entre los grupos sociales y en el injusto trato entre las naciones. Porque es indispensable acabar con esa violencia, también lo es, insistimos, ajustar o modificar estructuras..., pero al paso de revolución que hoy exige la satisfacción de necesidades...
5. "México no vive como una república democrática federal. El Congreso de la Unión y los Congresos locales carecen de la independencia, la responsabilidad y la dignidad que les atribuye la Constitución. Los poderes judiciales de la Federación y de los Estados, se encuentran subordinados en su integración básica y presupuestalmente, a los otros poderes. Los Estados no son entidades autónomas de una Federación, sino ínsulas cuyos gobiernos distribuye un centralismo partidista. Los municipios no constituyen en realidad, la base de la organización política y administrativa de México. Los sindicatos y las comunidades agrarias, de organismos para la defensa y promoción de los intereses legítimos de sus miembros, se han reducido a mecanismos de control político, que violan impunemente los derechos de los mexicanos, ejerciendo presiones sobre los agremiados, con menoscabo de su derecho al trabajo y a la tierra. Muchas asociaciones ocupacionales se han convertido en canales de influyentismo petsonal y en resonadores de la política del régimen, con abandono de su autonomía y de sus funciones propias.
6. "Las tensiones provocadas por el aumento de la población, la escasez de ocupaciones bien remuneradas y la inequitativa distribución del ingreso y de las oportunidades, exigen no sólo un cambio de estructuras, sino de actitudes y conductas personales. Si la lucha por el sufragio ha perdido su eficacia como instrumento de renovación social, por la conducta fraudulenta de los gobiernos, una reforma funcional, adecuada y sincera de los procedimientos electorales y su aplicación honrada, facilitarían cambios en la mentalidad desertora de muchos ante la política, y ayudarían a realizar ajustes y renovaciones en las estructuras.
7. "Acción Nacional considera que los cambios estructurales que los tiempos nuevos requieren, no son posibles sin una noción clara de los principios que deben regir la organización de la propiedad. Por una parte, debe reconocerse que el principio fundamental del destino universal de los bienes materiales, que por su naturaleza, están destinados a satisfacer en la mayor medida posible, las exigencias legítimas de todos los hombres. Por otra parte, la naturaleza racional, personal y social de los seres humanos, pide cierta apropiación de los bienes materiales, dentro de los límites y modalidades que impone el destino universal de los mismos, de acuerdo con las exigencias del bien común concreto de la nación y de la comunidad internacional."

Los términos "cambio de estructuras", "solidarismo", "cuerpos intermedios", "Partido-Gobierno", "concientización", etc., etc., creados por el "progresismo religioso", son empleados una y otra vez en el documento panista. No podía ser de otra manera, porque en la penetración político-religiosa está la inspiración revolucionaria del "partido de los católicos".
Alejandro Avilés, el panista y cripto-marxista-leninista infiltrado en las estructuras de la Jerarquía Eclesiástica, comentó con acentuado entusiasmo los resultados obtenidos: "Este lenguaje es indudablemente nuevo en el PAN, aunque corresponda, como es lógico, a la inspiración social cristiana que ha sido suya desde su fundación. Y porque es nuevo, significa la decisión de llevar los principios hasta sus últimas consecuencias. ("Exelsior", febrero 10 de 1969, p. 7-a.)
"Es cierto que, en sus comienzos (añade Avilés ), el PAN se vio apoyado por fuerzas conservadoras de ostensible extracción burguesa. Pero el partido mismo nunca fue burgués ni conservador. Y, como lo dijo ayer su expresidente Christlieb, quienes ingresaron al PAN pensando que era un baluarte del capitalismo, sin duda ya se han alejado de él. Nosotros diríamos: hace mucho tiempo que se alejaron de él."
Y para subrayar el carácter social-cristiano (es decir, mescolanza de religión y política), Avilés escribe en la misma ocasión: "Es evidente, pues, el acatamiento al principio social cristiano de que el derecho de propiedad está subordinado al derecho del uso de los bienes. . . El régimen liberal capitalista no será ya compatible con la línea de Acción Nacional." Como ya se estaba sin careta ante el conglomerado panista, el siguiente paso fue hacer un pronunciamiento sobre "el humanismo marxista" ("Excélsior", abril 30 de 1969).
Quince días antes de la convención panista, Alejandro Avilés había establecido contacto personal con el doctor Ricardo Gregorio Parera, líder de la "Democracia Cristiana" en Argentina. La charla se efectuó en un hotel de Buenos Aires, donde se trataron temas de "concientización", "cambio de estructuras", etc. Era lógico que Avilés (o Carlos Newman, como suele llamarse a veces) haya regresado del país del Plata con euforia democristiana y en momentos de indiscreción, haya revelado la inspiración social cristiana que ha sido característica en Acción Nacional, pero que muchos líderes panistas la habían negado.
En realidad, a principios de 1969 y después de la Convención Nacional del "partido de los católicos", ya no tenía una razón valedera —en el terreno de la estrategia— mantener en secreto o negar como antes, los nexos y el carácter "social-cristiano" de Acción Nacional, pues ya todo esto configuraba un hecho inocultable.
Además, ¿por qué no proclamar públicamente las victorias obtenidas en el terreno de la infiltración, incluyendo los sectores oficiales como la Secretaría de Educación Pública que generosamente auspició una semblanza sobre Teilhard de Chardin, el patriarca universal del "progresismo religioso"?
"Numerosas obras se han escrito sobre él (escribe Avilés en 'Diorama'; de Excelsior, mayo 11, p. 8); una de ellas, de autor mexicano —Rafael Aguayo Spencera quien hemos entrevistado para DIORAMA, no sólo por ser el único mexicano que ha escrito un libro sobre Teilhard, sino porque constituye una loable tarea de divulgación, auspiciada por la Secretaría de Educación Pública a través de sus Cuadernos de Lectura."
Con la semblanza de Rafael Aguayo Spencer sobre el patriarca universal del "progresismo religioso" infiltrado en la Iglesia Católica patrocinada por la Secretaría de Educación Pública, ya podrán los miles de maestros —en su colección de Cuadernos de Lectura Popular— adquirir los cimientos ideológicos para luchar contra "la violencia institucionalizada", sumarse a quienes trabajan por el "cambio de estructuras" a la manera marxista-leninista, etc.
No se puede negar que la edición de la obra de Aguayo Spencer por parte de la Secretaría de Educación Pública es un gran triunfo del "progresismo religioso". Equivale, ni más ni menos, que a poner en manos de alguien a quien se quiere destruir, una jeringa hipodérmica con virus mortales y a que el infeliz a quien se destina la mortal dosis —posiblemente sin saberlo o porque se quiera suicidar— se aplique a sí mismo el piquete que habrá de deshecharlo como "violencia institucionalizada", como "estructura" caduca.

Manuel Magaña Contreras
PODER LAICO
1970

jueves, 21 de octubre de 2010

PARTIDO-GOBIERNO Y PARTIDO-INTERVENCION

Fue el 2 de enero de 1968 —cuando México se preparaba para la celebración de los XIX Juegos Olímpicos —que "Die Spiegel", de la ciudad y puerto de Hamburgo, lanzó uno de los ataques más ruines a nuestro país. Esa revista, considerada la voz de la oposición más importante que existe contra el gobierno de Alemania Occidental, está ligada a los católicos "progresistas" del círculo de Bensberg (partidarios, como ya se ha dicho, de la entrega definitiva de territorios alemanes en provecho del imperialismo soviético, que ahora retienen mediante el llamado pacto de Varsovia).
Para emplear el lenguaje de la "Internacional Progresista", diremos que "Die Spiegel" es un "cuerpo intermedio" que se mueve en uno y otro sentido contra el gobierno de la parte de Alemania no ocupada por el marxismo-leninismo, y difunde habilidosa y frecuentemente, las tesis destinadas a la infiltración mental comunista en el mundo occidental.
Con evidente deseo de causar daño y desprestigio a México, "Die Spiegel" publicó el 2 de enero de 1968 un artículo denominado "La Ley del Mestizo", que aquí reproducimos a título de cuerpo del delito y como resultado de las 291 (de 1961 a 1968) solicitudes de ayuda —y la consiguiente serie de datos para justificar las peticiones— de los comprometidos en el "cambio de estructuras" que desde México trabajan para la Revolución Mundial.
A continuación el texto:
"Hoy en día, México es la 'pauta' para todos los estados latinoamericanos (Neue Zürcher Zeitung) y modelo para los países subdesarrollados, desde China hasta Chile. Es el país con la moneda más sólida, con el incremento económico más grande (7% anual) y el sistema político más estable de toda Latinoamérica. Sus ingresos anuales per capita son de 443 dólares, casi el doble que en el Brasil, que son de 232.
"Los presidentes han podido cumplir su período de seis años, desde hace tres decenios, transmitiendo el poder a su sucesor. Unico caso en todo el Hemisferio Occidental. El actual presidente Díaz Ordaz, de 56 años (quien no es afecto a ser fotografiado) gobierna para posteriormente vivir tranquilamente como rentista.
"Sin embargo, la corteza de adelanto, progreso y civilización es delgada. Debajo de ésta hierve la lava igual que en el fondo del aún no extinto volcán Popocatépetl.
"Hay alrededor de dos mil millonarios en dólares viviendo en el país. Pero a su lado, mora la pobreza vegetando como en los 'slums' de El Cairo. Aunque México es el único país que ha podido erradicar el feudalismo y crear una clase media de trabajadores, oficinistas y obreros, que ya suman 15 millones. Pero en las montañas y sierras del norte y centro, y en las planicies del sur viven todavía 7 millones fuera de toda economía planificada. Se nutren de gusanos y raíces y, en el mejor de los casos, de frijol y de maíz. El país sufre de todos los síntomas clásicos de cualquier país en desarrollo: pobreza, falta de capital y corrupción, industrialización demasiado acelerada y exceso de importaciones.
"Casi la mitad del pueblo dormita en la desesperanza. Una tercera parte de la población es analfabeta y donde quiera rige la fuerza.
"México, todavía hoy en día, tiene el primer lugar en el mundo en asesinatos con arma de fuego. Solamente en el Estado de Guerrero —tamaño y población, 3% del país— asesinan 2,400 veces al año.
"Crueldad y brutalidad pasan a través de la historia del país dejando una huella de sangre. Primero fueron los españoles, luego los dictadores mexicanos y, finalmente, la revolución de 20 años.

"SANGRE Y VIOLENCIA
"En el balneario internacional de moda, Acapulco, hasta la fecha hay diariamente dos asesinatos. Asaltos, robos y raptos en la autopista que va de la capital a la Babel del Pacífico, no son ninguna rareza. Hoy todavía, cuarenta años después de la Revolución, noche tras noche asaltan bandas a viajeros o a poblaciones solitarias.
"Desde el punto de vista psicológico —analiza así el mexicanólogo americano Frank Tannenbaum— el mexicano tiene una disposición enfermiza hacia la vida. Toda su vida está gobernada por la esperanza de que no le suceda nada el dia de mañana. La amenaza de la muerte es tan natural, que es vista sin miedo. Los mexicanos viven en un mundo en el cual no existe la confianza al prójimo. La gente en el campo despide a sus visitas con las siguientes palabras: 'que Dios esté contigo, y que no haya novedad'.
"Novedad, que fue, al fin, en este siglo, la gran Revolución: la sublevación del proletariado en el campo contra el feudalismo. Con las notas de la canción revolucionaria de 'La Cucaracha', que ahora pertenece al repertorio eterno de los tés danzantes en Europa, más de un millón de gentes fueron asesinadas por Pancho Villa y otros.

"NO MAS GUERRA CIVIL
"El trauma de este baño de sangre es la base de la estabilidad del estado. Si en algo se unifica el pensamiento de los mexicanos es: nunca más guerra civil, nunca más batallas callejeras, nunca más revolución —sin importar ideales, 'weltanschauungen', o religiones—. Es el consenso férreo que une a la nación.
"Indios y conquistadores se fundieron, en su tiempo, en un nuevo ser: el mestizo, y en la nación del mestizo se llegaron a fundir y confundir todas las fuerzas contrarias. Fue la experiencia de su propia sangre: no buscar soluciones claras y radicales sino mezclar lo imposible de mezclar. No adoptar un principio político que al nacer ya está prostituido. No decretar una prohibición sin excepción; no pronunciar un juramento sin pensar en una traición. Y no existe una verdad de la que no se dude.

LA LEY DEL MESTIZO
"Esta es la ley del mestizo: lo bueno nunca está en el extremo, sino en sus medios. El pueblo que ama el color y la vida, vive previendo la muerte, contradiciéndose.

"LA CORRUPCION ESTA PROHIBIDA, PERO. ..
"Según la Constitución, la corrupción está prohibida desde regímenes anteriores, pero según el estado de las cosas tiene lugar preponderante. Es el aceite de la economía y endurece la dictadura. En ningún aspecto se ve más clara la ley del mestizo que al intentar eliminar las tres máximas fuerzas: la Iglesia Católica, el latifundista y la influencia norteamericana. En Querétaro, donde fue asesinado Maximiliano hace cincuenta años, fueron promulgadas las leyes en 1917 para el México moderno.
"Al igual que la Iglesia, el latifundista saca provecho de la ley del mestizo. En 1910, cuando comenzaba la Revolución, durante la dictadura de Díaz la casta feudal estaba constituida por el 1% de la población y representaba el 80% del ingreso general del país. Aún trece años después 110 latifundistas tenían en su poder las seis décimas partes del país. Algunos latifundios eran tan grandes como la provincia alemana. Sus dueños eran amos y señores de lo que se movía y vivía en sus tierras.
"El artículo 27 de la Constitución dice que todo lo que produce la tierra, inclusive el agua, pertenece al estado. Debe estar repartido entre los campesinos en forma de ejidos '—una mezcla de koljós y kibuts— parecidos a las viejas comunidades indígenas. Pero todavía hoy falta mucho para que la tierra esté repartida de esta manera. Menos que (sic) la mitad está dividida en forma de ejido. Hoy, cincuenta años después de la promulgación de la Constitución, 1,500 latifundistas poseen una sexta parte de las tierras. A una sola familia pertenecen 86 kilómetros de costa en el Pacífico. La mitad de la población que vive en el campo, tiene que conformarse con menos del 20% del ingreso total de la Nación. El salario de un jornalero en una hacienda, es de 5 a 10 pesos.
"El campesino, antes pilar de la Revolución inconclusa, es hoy el perdedor.

LA PARADOJA DEL PRI
"La institución que hace posibles tales paradojas, es el partido político nacido de la Revolución: el PRI. Según la ley del mestizo, más bien es una coalición de grupos, un conjunto de revolucionarios, liberales y conservadores cuya función es la de evitar que otros partidos tengan fuerza.
"La libertad de prensa está garantizada, igual que la libre elección. Pero el papel de impresión es concedido por el estado y, si un periódico critica demasiado, no recibe su dotación.
"Quien se atreve a estar en contra del PRI es comprado o con dinero o con empleos. Quien se levanta en serio, ya no puede ser nadie en el país, y sí puede estar feliz de salir con vida. El pistolerismo forma parte de la política.

SANGRE EN ACAPULCO
"Todo esto se convirtió en una batalla. Cuando llegaron los copreros rebeldes, fueron asesinados por pistoleros que estaban dentro del edificio de la asociación, emboscados. 33 muertos y 100 lesionados. Quedaron los líderes y continúa también el impuesto de 10 centavos. El gobierno del país envió un regimiento de tropas regulares a Acapulco para calmar los ánimos. Pero hasta la fecha nadie ha sido castigado.
"En otra balacera de crimen y política fueron asesinadas 12 personas en Acapulco hace sólo un mes. En la ciudad universitaria de Sonora, una rebelión estudiantil ocasionó 40 muertos.
"Tales incidentes le pueden parecer llenos de crueldad al europeo, pero hacen ver con claridad que un dictador y un partido tienen fuerza para estirar y aflojar, son dueños de una tolerancia increíble para evitar la tiranía, ésta no existe en México. . . ¿Dónde existe una dictadura que pudiendo acabar con el contrincante permite tanta libertad a los individuos? ¿Dónde existe un estado socialista que tiene el derecho de socializar cualquier empresa y que, a la vez, alienta el capitalismo?
"La respuesta se encuentra en el trauma de la Revolución y en la lógica mexicana. ¿Cómo podría vivir un expresidente, sentirse seguro, si su período está fundamentado en asesinatos? ¿Cómo podría disfrutar un presidente de su riqueza adquirida, sino en una economía capitalista?
"Pero la mordida no solamente rige para los gobernantes. Cada mexicano la recibe si tiene posibilidad, el monto es lo que cambia. Los ministros se hacen millonarios.

LA MORDIDA: UNA INSTITUCION
"Los burócratas no escriben una acta si no es mediante una mordida. Los agentes de tránsito buscan, junto a la licencia de manejar, un billete de $20.00, al detener a un automivilista que ha cometido una infracción. Las licencias de importación tienen cuotas fijas. Compañías extranjeras, como la Volkswagen, de vez en cuando tienen dificultades si no hay bastante mordida.
"A pesar del fuerte temor por el clima en 2,300 metros de altura, y por la capacidad de organización, México fue elegido por la mayoría del Comité Olímpico Internacional, en 1963, para que se lleven a cabo en este país los Juegos Olímpicos de este año. Un poco antes, los mexicanos invitaron a miembros del COI con sus esposas, a estudiar durante algunas semanas el país. 25 miembros con sus esposas fueron recibidos con la mexicana hospitalidad en 1962. ¿Acaso también ellos fueron mordidos?".

El artículo de la marxista-leninista "Die Spiegel" fue un estupendo medio de difusión que a manera de anticipo circuló por el mundo para desacreditar a México en vísperas de que se desatara en la capital mexicana la violencia estudiantil (hecho que analizaremos en próxima ocasión).
Examínese lo publicado por la marxista-leninista "Die Spiegel", salido de la pluma de Siegfried Kolgefranz, y se verá que en lo fundamental —aunque expresado con distintos términos— coincide con lo que ha formulado el "progresismo religioso" respecto a nuestro país en su lucha por el manido "cambio de estructuras". Tenía que ser así, porque la obra de penetración político-religiosa en México con postulados filo-marxistas, se sustenta en la enorme ayuda económica que los grupos procomunistas infiltrados en Alemania Occidental otorgan a los apóstoles de "la nueva Iglesia" y que los generosos mecenas de la infiltración mental conceden con base en las "realidades socio-económicas y políticas" que les dan a conocer quienes tienden la mano para recibir las treinta monedas en forma de millones de marcos.
"Misereor", por conducto de su jefe del servicio de prensa, Friedhelm Merz —por ejemplo— confiesa sin ambages (ICI, la. de abril de 1969, págs. 4, 5 y 6) que los 100 millones de marcos que anualmente envían a Latinoamérica (incluyendo a México), han derivado de la caridad al "self-help" pues "la ayuda de la Iglesia al desarrollo ha perdido la ingenuidad de sus principios". "Hoy —añade—, ya no es cuestión de hambre y enfermedad, sino de revolución, de lucha contra sistemas injustos, de transformación de estructuras mentales, económicas, políticas.
Merz informa:
"Tuvimos en Bensberg, del 19 al 23 de febrero (1969) un coloquio internacional para conmemorar nuestro décimo aniversario, en el cual participaron ochenta expertos católicos en desarrollo venidos de todas partes del mundo. . . (¡) los participantes del coloquio rechazaron unánimemente la ayuda en forma de víveres, por lo menos como principio general, porque iría en contra de una solidaridad internacional fundada en la justicia al apoyarse demasiado en la sentimentalidad (sic); serviría de coartada a una política agraria frustrada de los países industrializados y retardaría la reforma necesaria del sistema económico mundial, que es actualmente injusto."
El jefe del servicio de prensa de "Misereor" despeja las dudas sobre la verdadera finalidad de ese organismo, en la forma siguiente:
"Por eso, como responsable del servicio de prensa, preconizo el destinar una gran parte de nuestro presupuesto en la concientización —como dicen también los brasileños— de los europeos sobre los verdaderos problemas del desarrollo. Quisiera organizar seminarios nacionales y regionales como el coloquio de Bensberg, para hacer comprender a la gente que la ayuda al tercer mundo no consiste en entregar nuestro superfluo en (sic) limosnas para los países pobres, sino en cambiar las estructuras injustas, comenzando por nuestros propios países."
En México, el padre Pedro Velázquez, director del Secretariado Social Mexicano fue, hasta el momentó de su muerte, agente o "corresponsal", como le decían sus seguidores, de "Misereor". Ello explica por qué su obra editorial y de difusión ideológica se sustentó en la "concientización" y el "cambio de estructuras" a través de los "cuerpos intermedios" y de lo cual el Partido Acción Nacional se ha alimentado doctrinariamente para surgir en la vida política de nuestro país como organismo revolucionario, "mucho más revolucionario" que el Partido Revolucionario Institucional, antaño objeto de las críticas panistas por su posición revolucionaria y hoy criticado porque "es retrógrado".
Precisamente el consejero de Acción Nacional Alejandro Avilés y el clérigo extranjero y canónigo prebendado de la Catedral Metropolitana, don Ramón de Ertze Garamendi, viajaron a Alemania —a mediados de 1968— para convivir con los generosos patrocinadores que a manos llenas recompensan a quienes les sirven en su programa de "la reforma necesaria del sistema económico mundial, que es actualmente injusto".
Y al llegar a este punto es conveniente hacer el siguiente comentario:
¿Qué es lo que con más persistencia ha criticado Acción Nacional a su enemigo de siempre, el Partido Revolucionario Institucional? Indudablemente el hecho de que el PRI —según el reiterade señalamiento panista— depende económicamente del Erarío Nacional, a través de los canales oficiales, o para expresarlo con mayor claridad, que es el Gobierno Federal el que lo sostiene económicamente y de ahí la clasificación de "Partido-Gobierno" originada en las filas del PAN y del "progresismo religioso".
Y procede hacer esta pregunta:
¿Qué es más condenable, el que un partido político viva de recursos nacionales, originados en el producto de las cargas fiscales que pagan los ciudadanos, o que el éxito político tenga su base en la penetración ideológica provista de cuantiosos recursos económicos extranjeros?
Esto, a su vez, plantea otra interrogante:
¿Cómo se puede servir a México, dependiendo de nuestros propios recursos —con métodos calificados de anómalos pero perfectibles— o acudiendo, a naciones en cuyo seno existen grupos de infiltrados para patrocinar económica e ideológicamente la "concientización", tendiente al "cambio de estructuras" que pregona el "progresismo religioso".
Mientras el cripto-marxista-leninista Alejandro Avilés sea uno de los promotores más destacados de la infiltración "progresista" en la Iglesia Católica, mientras se origine en sus filas el adoctrinamiento democristiano en México, mientras se alie con la subversión de grupos como los de Demetrio Vallejo y la revuelta estudiantil de 1968, con la finalidad aparente de sumar fuerzas opositoras al régimen legalmente constituido, mientras muchos de sus miembros más destacados formen los cuadros dirigentes de los "cuerpos intermedios" y, sobre todo, mientras el panista Avilés viaje a Europa con la finalidad de pedir más millones de marcos para la "concientización", Acción Nacional no podrá negar con éxito el señalamiento de que es copartícipe de la penetración político-religiosa, porque los hechos se vuelven en su contra.
No podrá convencer Acción Nacional de que es ajeno a esa infiltración —entre otras cosas— porque del "progresismo religioso" ha tomado lenguaje, palabras, giros, ideas, etc., en su nueva etapa de "partido católico revolucionario". Lo menos que puede decirse del PAN es que ha sido convertido en "cuerpo intermedio".
¿Qué es —al final de cuentas— más contraproducente para el país, la existencia de un "Partido-Gobierno", o el funcionamiento de un Partido-Intervención"?
El solo hecho de que Acción Nacional haya sido penetrado de doctrinas "concientizadoras" que postulan fórmulas políticas no originadas en el país, lo descalifica como organismo de formación cívica con moldes nacionales. Si la penetración ha llegado a sus filas y cuadros directivos, "los mejores hombres de México" quedan muy mal parados en el terreno de las convicciones. Por eso resulta ridículo el señalamiento del licenciado José González Torres (enero 21 de 1969), en el sentido de que "el actual gobierno no merece el respaldo público ni puede considerarse como una garantía contra el avance comunista". Acción Nacional no sólo no es una garantía contra el avance marxista-leninista en México, sino uno de sus instrumentos de penetración más valiosos.
Regresemos ahora al mes de agosto de 1968. Avilés, el consejero de Acción Nacional y el canónigo Ertze Garamendi, se encontraban en Europa, conviviendo con los mecenas del "progresismo religioso" incardinados en el círculo católico de Bensberg. Al mismo tiempo, rendían cuentas de su labor de penetración y gestionaban la entrega de más marcos para la infiltración, como prueba de que "desquitan sueldo y viáticos", desde el Viejo Continente enviaron comentarios que aquí publicó el diario "Excelsior", del que ambos pro-marxistas-leninistas son colaboradores de planta.
"HASTA EL MOMENTO (de 1961 a 1968) México recibió de la colecta ADVENIAT DM 15.609,300 para 291 solicitudes diferentes", afirma en este documento la Encargada de Prensa de ADVENIAT, Hildegard Lüning. Equivale esa suma a 48 millones de pesos aproximadamente; esto es sólo una de las fuentes de abastecimiento del "progresismo". El apoyo extranjero se vuelca en nuestro país en pro de la penetración político-religiosa.
Fue entonces cuando decidimos establecer comunicación por correo con "Adveniat", que tiene su sede en Essen, Alemania, para que nos informara sobre el monto de lo enviado a "nuestros progresistas" para su labor en México. La encargada de Prensa, Hildegard Lüning, en amable carta fechada el 12 de septiembre de 1968, nos hizo una sorprendente y valiosa revelación acerca de las crecidas sumas que han recibido los de la penetración religioso-política en nuestro país.
La carta remitida a nosotros por "Adveniat" revela en cierta forma por qué la marxista publicación "Die Spiegel" tiene del mexicano un concepto tan equivocado, pues nada menos que en 291 ocasiones (de 1961 a 1968) los "progresistas de México" han acudido en demanda de ayuda... ¡y lo que no habrán dicho del país para justificar sus requerimientos!
Textualmente —en un peculiar y vicioso castellano— la señorita Hildegard Lüning da respuesta a cuatro de nuestras preguntas en la forma siguiente:

ANEXO 1
Bischöfliche Aktion
ADVENIAT

Hilfe der deutschen Katholiken für die Kirche in Lateinamerika

Sr. D.
Manuel Magana C.
Mendelssohn 92-7
Col. Vallejo (Z.P.)
México, D.F. / MEXICO

Essen. den
12 Septiembre 1968

Betrifft:
Muy estimado Señor Magaña,

Ud. nos solicitaba informaciones sobre la Acción ADVENIAT.
Los datos generales más importantes se encuentran en el prospecto adjunto. Con esto quedan contestadas algunas de sus preguntas. Quisiera añadir algunas aclaraciones:

1) Desde el comienzo de la Acción, se concedieron también Ayudas para México.
2) Hasta el momento, México recibió de la colecta de ADVENIAT DM 15,609,300 para 291 solicitudes diferentes.
3) La Ayuda para México se repartió aproximadamente en la misma proporción que la de la relación "Cuánto distribuyó ADVENIAT?"
4) La responsabilidad para el empleo de la ayuda concedida, la tiene el solicitante correspondiente, es decir, no existe en cada país una organización central que pueda cargar con la responsabilidad. Dd. puede obtener más pormenores del capitulo "Cómo trabaja ADVENIAT?",

Para un reportaje, tendrá Ud. interés seguramente en proyectos en México mismo. Como estoy enterada de la tendencia politico-social y religiosa.
no me es fácil nombrar proyectos que nos parezcan adecuados. Me limito a una selección de aquellos con los cuales no hay que temer que puedan ser mal interpretados en su revista. Si quieren hacer reportajes concretos sobre la función de ADVENIAT, he aqui algunos proyectos (anexo 1).
ADVENIAT hizo prosperar el trabajo de la Iglesia en muchas diócesis mexicanas, sobre todo en el campo pastoral y en relación con seminarios. La eficiencia de esta ayuda - según nuestra opinión - puede indagarse mejor en México mismo que desde Alemania.
Le ruego que nos envie algún ejemplar de lo que Uds. publiquen.

Le saluda atentamente,
Hildega Lüning
Encargada de Prensa

La carta de Hildegard Lüning revela también por qué han proliferado tanto en México los profesionales del "progresismo religioso" y por qué viven tan espléndidamente; y es que aquí, como en otras partes, hay individuos sin escrúpulos como el prominente consejero de Acción Nacional, Alejandro Avilés, José Alvarez Icaza y otros ''progresistas" de hábito corto o largo, que tienen su precio en marcos, dólares y francos.
"Adveniat", con sus 16 millones de marcos (cincuenta millones de pesos, aproximadamente) es sólo una de las fuentes de abastecimiento económico de que se alimenta el "progresismo en México, independientemente de lo que envían "Misereor ' y otras organizaciones de Estados Unidos, Canadá, España, Francia, etc. Se explica por qué la obra de desmexicanización político-religiosa en nuestro país, al igual que en toda Latinoamérica ("Adveniat" ha enviado más de 300 millones de marcos a Iberoamérica), es de tan extensas proporciones.
EL ENLACE entre las fuentes de abastecimiento económico en el extranjero lo constituyen personas que se desenvuelven en el Secretariado Social Mexicano, según confesión de Friedhelm Merz, en este documento que nos remite. Una investigación de orden legal arrojaría sorprendentes resultados.

ANEXO 2
MISEREOR.
AKTION GEGEN HUNGER UND KRANKHEIT IN DER WELT
BISCHOFLICHES HILFSWERK E. V.


Señor
Manuel Magaña Contreras
Av. La Garita 2o2
Sup. Manz. 6 Grupo 23 - Villa Coapa
México 22, D.F. - México

Cor/hh
Su carta del 19 de agosto de 1969

De nuestra consideración,
Agradecemos su carta del 19 de agosto de 1969 Y le rogamos establecer contacto con el Sr. Arq. Luis Lopezllera del Departamento de Promoción del Secretariado Social Mexicano, Napóles 4-9 - México 6, quien está informado de nuestras actividades en México.

Por correo separado le estamos enviando también un documento sobre nuestro trabajo.

Muy Atentamente
Friedhelm Merz

ANEXO 3



MISEREOR
AKTION GEGEN HUNGER UND KRANKHEIT IN DER WELT
BISCHOFLICHES HILFSWERK E. V.
3.9.1968

Senor Dn.
Manuel Magaña Contreras
Mendelssohn 92-7
Col. Vallejo Z.F. 14)
México D.F./Mexico

VW/hh
Betrifft:

Muy estimado Sr. Magaña,
Acusamos recibo de su muy amable del 19 de agosto 68, en la cual nos pide información sobre la ayuda económica de MISEREOR para obras evangélicas en Latinoamérica.
Qusiéramos llamar su atención a la distinción entre la obra MISEREOR y la obra ADVENIAT, también alemana.
Misereor promueve financiar en América Latina exclusivamente obras que 'Apostolicam Actuositatém' llamarla apostolado de civilización, mientras Adveniat subvenciona y promueve obras de "Apostolado de evangelización".
Ya que su interés se ha vuelto- sobretodo a obras evangélicas, le sugerimos tomar contacto con la obra ADVENIAT - 43 Essen, Forscheplatz 1

Espernado haberle contestado todo adequadamente, quedamos de Vd.

muy atentamente


Sólo queremos hacer unas pequeñas observaciones a los benefactores del "progresismo religioso" en México como "Adveniat", y consisten en que injustificadamente se menciona que: "Desde el comienzo de la Acción se concedieron también Ayudas para México" y que "La ayuda para México se repartió. ..", etc. etc.
No es exacto decir que son ayudas "para México", en cuanto que van dirigidas a un grupo no identificado con los legítimos intereses de México (sistemáticamente niegan aquí los renglones a que se destinan los millones de marcos y por los resultados se advierte que es para obras de infiltración promarxista-leninista). El que resulten beneficiarios personas radicadas en México, pero con mentalidad ajena a México, no significa que son "ayudas para México" y mucho se agradecería a "Adveniat", "Misereor" y otras "pías" organizaciones, que reconocieran a nosotros los mexicanos el derecho que tenemos a labrarnos con nuestras propias fuerzas, nuestros propios medios y recursos, nuestro propio destino, y no interferir con remesas económicas que se emplean en propalar la división. Sería de veras muy de agradecer que nos dejaran en paz, no alimentando a quienes estiran la mano para recibir las clásicas 30 monedas.
Sólo añadiremos aquí que por 10 millones de pesos, el general Antonio López de Santa Ana vendió a los Estados Unidos el territorio de La Mesilla, el 30 de diciembre de 1853, documento que fue ratificado por adictos a servir intereses extranjeros. Ahora, en nuestro tiempo, la pregunta obligada es: ¿Qué es lo que han puesto en venta los del "progresismo religioso" por los millones de dólares y marcos? La respuesta nos la dan los hechos que aquí exponemos, y es, entre otras cosas, la desmexicanización de la política en el campo de la oposición, como camino para llegar a la Revolución Mundial.

Manuel Magaña Contreras
PODER LAICO
1970