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martes, 3 de septiembre de 2013

EL GRAN ORIENTE DE LA MASONERIA SIN MASCARA (XIV Y FINAL)

Por Mons. George F. Dillon
XXII
EL FENIANISMO  
     Desde el establecimiento de la Masonería Iluminada su Consejo Supremo nunca perdió de vista a ninguna población descontenta en ningún lugar de la tierra. Como aspirante al gobierno universal tomó cuidadoso conocimiento de cada, movimiento social o naciónal entre las masas que prometiera un avance para sus objetivos. Fue así como tuvo éxito con la población campesina y obrera de Francia de modo de efectuar la primera y todas las subsiguientes revoluciones en ese país. Las cartas de la Alta Vendita y de Piccolo Tigre en especial han tenido cuidadosamente en cuenta la corrupción de las masas de trabajadores para descristianizarlos efectivamente y adecuarlos y conformarlos como revolucionarios. Ahora bien, entre todos los pueblos de la tierra los que impidieron en mayor medida los designios ateos fueron los católicos de Irlanda. Forzados a dejar su país por millones, llevaron a Escocia, a Inglaterra, a los Estados Unidos, a Canadá, a las indias Occidentales, y a nuestras colonias en desarrollo —todos imperios en germen— de Australia; y como soldados de Inglaterra a la India, a Africa y a China, la fe más fuerte en existencia dentro de esa misma religión que la francmasonería atea tanto desea destruir. Sería imposible imaginar que los oscuros Directorios de los iluminados no tomaran cuidadosa cuenta de ellos. Y así lo han hecho. En las años que precedieron a 1798 tuvieron emisarios, como aquellos que mandarían posteriormente a actuar entre los carbonarios de Nápoles, que desarrollaron su actividad entre las filas de los Irlandeses Unidos. Francia, en esa época completamente bajo el control de los iluminados, envió una ayuda que necesitaba urgentemente en su propio país, bajo la instigación de estos, para fundar una República Irlandesa, por supuesto que según lineamientos ateos, sobre los cuales entonces fueron fundadas todas las repúblicas establecidas con ayuda de sus armas. La expedicion termino en un fracaso pero las organizaciones que seguian a la francmasoneria continuaron durance mucho tiempo perjudicando a Irlanda. Como en Italia, los iluminados le habian enseñado al campesinado de Irlanda cómo conspirar en secreto, como atarse a los juramentos, y como coaligarse contra sus opresores en acción mortal pero siempre sin esperanzas. Estas sociedades nunca efectuaron ni un átomo de bien por Irlanda. Hicieron en cambio mucho daño. Pero, ¿que les importaba a los enemigos de la religion, la verdadera fedicidad de los irlandeses? Su ganancia consistia en crear antagonismo entre los fieles pastores del pueblo y los miembros de sociedades secretas tales coma la de Ribbonmen, Molly Maguirre y otras similares, organizadas por complotadores que por lo general eran canallas traicioneros. En 1848 hubo en Irlanda algo asi como una tendencia a imitar los movimientos revolucionarios secretos establecidos en el continente por Mazzini. Tenemos por ejemplo a la Organización Joven Irlanda. No se inició esta como una sociedad secreta. Ni tampoco lo fue la Sociedad de Irlandeses Unidos al principio. Pero Irlandeses Unidos llevó a que se organizara una sociedad secreta y es fácil que hubiera ocurrido lo mismo con el movirniento Joven Irlanda de 1848, si no se le hubiera puesto fin prematuramente. Sea como fuere Ilevó, sin que sus lideres lo desearan, al contrario, en contra de la voluntad de muchos de ellos, a la organización secreta más profunda, más ingeniosamente planeada, más difundida y maligna en la cual los jovenes irlandeses desaprensivos hubieron jamás sido atrapados. Esta fue la Sociedad Secreta Feniana.
     Podemos hablar de los iniciadores del movimiento como conectada a la peor forma de organización secreta continental atea; ellos, en efecto, alardeaban de haber ido a Francia a "estudiar" los planes de los más corruptos revolucionarios de ese país. Por mi parte creo que estos jóvenes de cabeza ardiente, como loeran en ese momento, jamás tomaron la iniciativapor si mismos, sino que fueron atrapados en este curso de acción por los agentes del Directorio del movimiento ateo, en ese momento presidido por el Misrno Lord Palmerston. Que la Asociación Feniana fue creada y luego sacrificada a Inglaterra no esteria sino de acuerdo con la tradición de la Alta Vendita, en cuyo lugar estaban Palmerston y su acolitos.
     Leemos en la vida del famoso Nubius, el monarca que precedió a Palmerston, que él a menudo sacrificaba a algunas de las logias de los carbonarios al Gobierno Pontificio, con el objeto de acorazarse el mismo y al mismo tiempo, castigar a dichas logias. Si encontraba que alguna logia habia pecado de indiscrecion, o que habia entre sus miembros demasiada religion como para ser suficientemente manejables en cuanto a seguir un movimiento hereje, la traicionaba. Le indicaba al gobierno cómo encontrarla; dónde tenia escondidas las armas; quienes eran sus miembros: cuáles eran sus acciones reprensibles. Por lo tanto, los miembros eran pillados en plena acción, y ejecutados luego de juicio. Nubius logró deshacerse de un organismo por el cual no sentia sino enojo, de esta manera. Su posición ante Roma era lo suficientemente segura como para mordisquear, como el decia, las bases del poder pontificio, que por su parte pensaba que cualquier conexión que tan respetable caballero pudiera tener con asesinos, no podia ser en realidad sino por el bien de la Iglesia y el Gobierno al cual por su posición, educación y aun interes de clase él estaba aliado. Palmerston, tambien, cuando deseaba despistar a sus colegas, tenia la excusa de poder obtener conocitniento de los complots fenianos en Irlanda y America para poder explicar su constante intercambio con los jefes de las revoluciones en el mundo. ¿Que escrúpulos podia él tener, al igual que su predecesor Nubius, en urgir a la acción a unos pocos hombres que por otra parte él despreciaba, y en usar luego medios para estrangular sus esfuerzos, y a ellos misrnos, si fuere necesario? Era buena politica ante algunos, per lo menos, de sus colegas, denunciar a Irlanda como revolucionaria cuando él, Palmerston, tenia en la mano todos los hilos que armaban la revolución. Sabian sus colegas que Palmerston, conocía donde enviar a sus espias y frustrar, en el momento oportuno, todo el movimiento. Podía el causar insurrecciones que se llevaban a cabo de la manera más insana, en cuanto a tiempo y lugar, y' llenar a los conspiradores de ridículo al mismo tiempo que eran vencidos.
     Como quiera que sea, después de que el movimiento feniano fue cultivado en América apareció en Irlanda en una sociedad fundada sobre líneas no muy diferentes de las de los carbonarios de Italia. Era la francmasonería iluminada con —por supuesto— otro nombre, con el objeto de no espantar a los piadosos hombres católicos cuyo fin era seducir y alejar de su fé. Pero siendo lo que era no podía ocultar su innata y determinada hostilidad hacia la Iglesia Católica y así probo ser en Irlanda y dondequiera pudo apoderarse del pueblo, uno de los más formidables enemigos para las almas de los irlandeses, que hubieron aparecido jamás.   
     Cuando digo esto no debe imaginarse que ni por un momento quiero significar que muchos de los que se afiliaron a esta sociedad sostenían o conocían sus puntos de vista. Si todo lo que he dicho hasta aquí prueba algo, es esto: la naturaleza de la infernal conspiración que estamos considerando es esencialmente hipócrita. Viene como viene la masonería con una mentira en la boca. Siempre aparece bajo falsos ropajes. Así se presentó en Italia bajo el nombre de carbonarismo. Apareció no sólo profesando la más pura religión, católica, sino recitando las oraciones, cumpliendo con los sacramentos, haciendo abierta profesión de la fe y declarando la devoción a el Vicario de Cristo una cuestión obligatoria.
     No creo que el fenianismo fuera a Irlanda con tan pías pretensiones. Fue sin embargo bajo el disfraz del patriotismo, que en Irlanda, durante tantos siglos, estuvo tan conectado con la religión que una y otra cosa llegaron a estas unidas en las mentes de los campesinos. El amigo de la una estaba considerado como el amigo del otro; y el del otro. Por lo tanto, en las mentes de los irlandeses, en la época de mi niñez, los franceses que vinieron bajo Hoch eran considerados como católicos. Los Irlandeses sostenian que Francia era entonces, como lo había sido cuando los "gansos salvajes" fueron a luchar por los borbones, una nación católica. La verdad era, por supuesto, la opuesta; pero tanto tiempo habían estado los irlandeses acostumbrados a mirar a los franceses como católicos, que todavía se hacían la ilusión - y- no querían oír ni creer lo contrario. Fue suficiente, entonces, para el fenianismo, aparecer disfrazado de un movimiento nacional cuyo, objetivo era liberar al país de la Inglaterra protestante, para que fuera sin cuestionamientos considerado —por lo menos en primera instancia— como un movimiento esencialmente católico. Sin embargo, después de que sus líderes hubieron ido a París para estudiar los métodos de los carbonarios franceses e italianos, y retornaran, para crear círculos y centros según el modelo de la Vendita de los italianos, mostraron ya en gran medida el espíritu hereje que animaba a los hombres con quienes se habían encontrado en Francia, y tomaron la determinación de difundirlo en Irlanda. Sabían bien que el sacerdocio irlandés se opondría a ellos y los denunciaría, como lo haría cada hombre patriótico y conciente del país. La completa imposibilidad de que cualquier movimiento militar intentado por los despojados campesinos en esa época pudiera tener éxito, no importa su número, era en sí misma razón suficiente para que cualquier hombre de cierta humanidad, sin hablar del clero, tratara de disuadir al pueblo de intentar la loca empresa de los fenianos. Cada buen irlandés con experiencia en estos asuntos, Smith O'Brieis, los editores de Nation y otros, asi lo hirieron; sin embargo, aunque parezca extraño, los líderes del desastroso movimiento, los irlandeses y los organizadores americanos gozaron de libertad por parte del Gobierno Inglés, por lo menos mientras vivió Lord Paimerston, para actuar casi como les plugo en Irlanda. El Gobiernó sabía que, aunque impotentes para dañar a Inglaterra estos agitadores y conspiradores estaban haciendo el trabajo que el odio inglés anticatólico deseaba que se hiciera, con más efectividad que cualquier persecución que la herejía pudiera inventar. Estaban socavando la fe del pueblo.
     Después de solemne juicio de acuerdo con las leyes de la sociedad, de O'Mahony, el "Head Centre" americano por crímenes y ofensas que se alegó eran peores que la imbecilidad mera, seguida del nombramiento en su lugar del coronel William R. Roberts, un comerciante irlandes-norteamericano de alta posición y honrado carácter, cuya fortuna siempre habia ayudado generosamente las causas irlandesas de carácter patriótico, caritativo o religioso. El jefe depuesto, sin embargo, no acató la aplicación de las reglas de la sociedad. Estableció en cambio una asociación rival, empresa en la que fue ayudado por el "Head Centre" irlandes. Y a esto siguieron agrias escenas entre las dos facciones antagonistas, que hicieron esperanzar al Gobierno Ingles —por un momento a creerlo por completo, en que pronto seguiria la desaparición de ambas.
     El Sr. A.M. Cullivan, despues de hablar de la historia del movimiento feniano en America continúa:
     "Este breve episodio en Ridgeway fue para los irlandeses confederados la única luz que alumbró su historia en el año 1866. Esa página de historia, por otra parte, fue oscurecida y borroneada por una serie de informes que provocaron humillantes y desgraciadas exposiciones en conexión con el Head Centre Irlandes. En otoño de ese año este hombre fue a America y, encontrando que se dudaba de su integridad y que su autoridad era repudiada, se resolvió por un curso de acción que seria dificultoso no calificar demasiado severamente. Con el objeto de atraer seguidores y un flujo de dinero, anunció públicamente que en los meses del invierno que se aproximaba, y antes de que el nuevo año comenzara el estaria (y selló su promesa con una horrible invocación al Altisimo) en Irlanda, diriguiendo la tan prometida insurrección. Hubiera sido esta solo una "intención", que podria haber "fallado", lo mismo se trataria de una acción manifiestamente criminal el que anunciara esto al Gobierno Británico. A menos que, verdaderamente, los recursos de que disponia fueran tan enorrnes que hicieran que los preparativos de Inglaterra le resultaran indiferentes. Pero no fue como una intencion que anuncló la insurrección y juró por ella. Y que amenazó con las más serias consecuencias personales a cualquier hombre que se atreviera a expresar alguna duda de que el acontecimiento no fuera a resultar como el decía. Los pocos meses que faltaban para la finalización del año fueron pasando: sus acólitos intimos hicieron correr el rumor de que se habia embarcado hacia la escena de la acción, y en Irlanda las nuevas casi ocasionaron el pánico. Un dia, casi al finalizar diciembre, sin embargo, todo Nueva York supo la nueva de que Stephens nunca habia partido de Holanda, y que en cambio se estaba escondiendo de furiosos partidarios en un lugar de Brooklyn. Las escenas que siguieron fueron tales que más vale que se omitan de estas páginas. En tan amarga hora miles de honestos, irnpulsivos y sacrificados irlandeses soportaron la angustia de descubrir que habian sido engañados como nunca antes nadie lo habia sido; de que un idolo adorado con frenetica devoción era, despues de todo, un idolo de barro."
     Los tejemanejes del "Head Centre", sin embargo, no habian terminado.
     Continua el Sr. Sullivan:
     "En Irlanda, donde Stephens habia despertado más credulidad, las nuevas de este colapso, que llegaron alli en 1867, llenaron de una profunda humillación a los circulos. Los más desapasionados se alegraban de que aquel no hubiera cumplido la promesa, que en si misma era un crimen, pero el reproche que se suponia alcanzaba a todos los afiliados a causa de su defección pública tuvo un peso tan enorme que se convino en que estallara un levantamiento en toda Irlanda el 5 de marzo de 1867.
     De todos los intentos insensatos de revolución de que se tiene memoria en la historia este fue con toda seguridad el más notable. El más extravagante de los viejos cuentos fenianos no podria proveer de nada más absurdo. Los internados de un asilo de alienados no podrian haber producido un plan más imposible. La única caracteristica que rescata a todo el proceso fue la conducta de los insensatos que participaron en él. Primero, su coraje al haber respondido a tal llamado, sin arma y sin ayuda alguna como se encontraban. Segundo, su intenso sentimiento religioso. En los días que precedieron al 5 de marzo, las iglesias católicas estaban atestadas con la juventud del país, preparándose espiritualmente para una lucha en la que ellos creían que muchos iban a morir y pocos a sobrevivir. Y en tercer lugar su noble humanidad hacia los prisioneros que capturaron, su escrupulosa conducta hacia la propiedad privada y su ansiedad en seguir su lucha sin infracción a las reglas y leyes de la guerra honorable."

XXIII  
CONCLUSION 
     En conclusión, es adecuado que yo diga al lector unas palabras acerca de la actitud de la Iglesia en el momento presente, con respecto a las fuerzas del ateísmo organizado en el mundo. Esta organización ha llegado actualmente a la perfección de su oscura sabiduría, y está haciendo rápidos progresos hacia el más completo y universal ejercicio de su poder. Ha tenido éxito. Por causa de ella la Iglesia, ha sido despojada... Las órdenes religiosas están virtualmente suprimidas en cada país de Europa. La Francmasonería ha escalado en los gobiernos de Francia, Portugal, Italia y Suiza, y trabaja activamente en todas las repúblicas de Sudamérica. Gobierna a Alemania, aterroriza a Rusia, desazona a Bélgica y mordisquea secretamente el corazón de Austria. 
     De acuerdo al Reverendo Humphrey J. T. Johnson en Francmasonería, un Resumen Histórico (Catholic Truth Society, julio, 1)10) "En Italia "Mussolini se mostró un implacable oponente de la Orden" mientras que "en Alemania el Fürher, convencido de que no sólo la masonería humanitaria sino también la cristiana estaban embebidas del espíritu del judaismo, suprimieron el último, asi como aquélla, y ni siquiera permitió que sus Grandes Logias continuaran una existencia nominal bajo nombres tales como Orden Nacional Cristiana de Federico el Grande o La Orden de la Amistad".
     El padre Johnson también señala que "con la derrota de los poderes del eje el movimiento antimasónico se derrumbó."
     En España bajo el General Franco y en Portugal bajo el Dr. Salazar la Francmasonería está prohibida a pesar de los esfuerzos de los representantes de la Nato (americanos) para establecer logias allí. 
     Avanza en todas partes con rápidas zancadas al mismo tiempo en sus movimientos secretos contra el catolicismo y contra el cristianismo en general y en su persecusión abierta contra éstos de acuerdo con sus oportunidades y poder. Ninguna esperanza, humanamente hablando, aparece en el horizonte que nos garantice en este momento que pueda haber un cambio positivo. La crisis en los conflictos de la cristiandad es la hora de la victoria. En su bula  inmortal, Humanum Genus, León XIII le he asestado un golpe mortal al progreso de la francmasonería, que hace los mayores esfuerzos para mantenerse oculta. Que tenga poder como para mantenerse oculta es considerado por algunos como una de las más remarcables evidencias de su poder real.
     La exposición es su muerte, muerte al menos de su influencia entre aquellos de entre los católicos que proyectaba engañar.
     Por lo tanto, he aquí que viene una orden para todos nosotros... "Arrancad la máscara a la Francmasonería y hacedles ver a todos lo que realmente es". Consecuentemente se convierte en un deber, en todo tiempo que sea, exponer a la luz a la francmasonería.

FIN

viernes, 23 de agosto de 2013

EL GRAN ORIENTE DE LA MASONERIA SIN MASCARA (XIII)

Por Mons. George F. Dillon

XXI
LA FRANCMASONERIA ENTRE NOSOTROS
     Se oye mucho, desde distintos ángulos, acerca de la diferencia que se dice que existe entre la francmasonería tal como se conserva entre nosotros y la francmasonería tal como se ha desarrollado en el continente europeo desde su introducción allí, debemos recordar, principalmente por intermedio de los jacobitas británicos en el siglo pasado.
     Se arguye que el iluminismo de Weishaupt, o el de Saint Martin no cruzaron el Canal en forma muy ostensible; y que, en general, las logias de Inglaterra, Irlanda y Escocia han permanecido leales a la monarquía y a la religión. Hay mucha verdad en esto. El carácter conservador de la masa de los francmasones ingleses, y el hecho de que entre ellos se encuentran los verdaderos mandatarios y propietarios del pais, hizo imposible que tales hombres pudieran conspirar contra sí mismos. Pero, como ya lo he mostrado, el hecho de que las logias británicas siempre han estado en comunicación con las logias del continente (
Una prueba curiosa de este hecho se conserva en los anales del Castillo de Dublin, donde, a causa de que el Gobierno solicitara conocer los nombre de los francmasones (oficiales y miembros), fue proporcionado un informe con los nombres de los delegados de las Logias Irlandesas a varias Grandes Logias nacionales del Continente. No le otorgo mayor peso a este hecho como medio de conectar la masonería británica con su similar del continente, porque el VERDADERO SECRETO era como regla, guardado con respecto a los masones irlandeses y británicos. Pero el intercambio tuvo un efecto inmenso al hacer que los gritos vanguardistas de las logias del continente encontraran un apoyo fatal de parte de los masones británicos de dentro y fuera del Parlamento. Estos delegados trajeron a su vuelta teorias altisonantes. sobre "educación" sin "membretes", etc., etc., y directivas para deatruir el trono, la constitución, y, por último, la propiedad misma de los masones británicos. Estos designios se les comunican únicamente a individuos confiables, que conocen plenamente el VERDADERO SECRETO de la secta... y lo guardan.) hace que sea igualmente imposible que algunas, por lo menos, de las teorías de estas últimas no hayan podido entrar en las logias de este lado del mar. Creo que es debido principalmente a esta influencia sobre los francmasones británicos que tantos movimientos revolucionarios se han visto favorecidos por nuestros legisladores que pertenecen, cuando no son católicos, a la Hermandad, en general. Fue de este modo que la fatal política exterior de Lord Palmerston obtuvo apoyo, aún contra la convicción y los instintos de los mejores y más previsores hombres de gobierno del país, como, por ejemplo, el ya fallecido Lord Derby. Fue de este modo, ciertamente, que el clamor por la educación secular fue bien recibido entre nosotros; que el divorcio y el matrimonio "liberal" fueron leyes compulsivas, y que se permitieron ataques contra la santidad del Día del Señor y otras instituciones cristianas.
     La supresión por grados de este día santo es uno de los objetivos favoritos del ateísmo; y es resistiendo su ejecución, es resistiendo a todos sus objetivos en moralidad y religión como podemos tener la esperanza de sostener al cristianismo y el carácter religioso de este país y su gente.
     La Alta Vendita y el partido intelectual de la masonería han tenido como fin durante mucho tiempo revivir prácticas que el cristianismo había eliminado y que eran definitivamente paganas. Entre otras, han hecho verdaderos esfuerzos para eliminar el respeto cristiano por los muertos, y todo respeto por ellos que mantuviera viva en los deudos la creencia en la inmortalidad del alma. La muerte es para el hombre un poderoso medio de mantener vivo en él un saludable temor ante su Creador y el respeto por la religión. Los escritores espirituales, siguiendo los consejos del Espíritu Santo en las Escrituras: "Recuerda tu destino y no pecarás", siempre pone ante los cristianos el pensamiento de la muerte como la más completa y saludable lección de la vida espiritual. El demonio desde el principio trató de acabar con este pensamiento saludable como el más opuesto a sus designios. Cuando Eva temía comer el fruto prohibido fue a causa del terror que le inspiraba la muerte. El demonio mintió al decirle: "No, no morirás". Ella creyó al mentiroso y asesino. Sus seguidores de las sociedades secretas establecidas por él, y que él mantiene en tal unidad de objetivos y acción, secundan sus deseos fielmente eliminando todo lo que pueda mantener vivo en el hombre el pensamiento de su fin y de una futura resurrección, y, por supuesto, del juicio final.
     Weishaupt enseñó a sus discípulos a considerar el suicidio como un medio elogiable de huir de los horrores de la muerte y sus sufrimientos. La cremación, destruyendo al instante los terrores de la corrupción -la calavera y las tibias, las peores caracteristicas de la moralidad, exhibidas por un cadaver- es por lo tanto recomendada por las sociedades secretas con argumento; inteligentemente pergeñados acerca de la sanidad, el aspecto estético y la economía. Pero esta es una práctica pagana opuesta a la seguidad desde el principio de la creación por todos los que tuvieron el verdadero conocimiento de Dios en las Leyes primeras judias y cristianas. La Revolución italiana ha establecido en Roma, Milán y Nápoles medios para establecer la cremación y los francmasones avanzados, como Garibaldy han establecido en sus testamentos que sus cuerpos sean cremados. Cuando en estos días, una innegable costumbre anticristiana se ve recomendada sin ninguna razón urgente en la prensa, ahora casi enteramente en las manos de los miembros de la Secta, y generalmente miembros judíos, los cristianos deben temer que la pezuña del diablo está en el asunto. La frialdad, el ridiculo con que se reciben las observancias religiosas, el intento de despojarlas de su carácter puramente cristiano, son otros medios empleados por la Secta para aflojar la influencia del cristianismo. En oposición a esto, los cristianos deben proponerse cuidadosamente mantener la alegría de Navidad, los ayunos de penitencia, la Semana Santa, el esplendor de Pascua, la fiesta de la Madre de Dios y de los santos... llenarse en una palabra, con el espíritu cristiano de las épocas de la Fe.
     Pero suponiendo que las logias británicas permanezcan sin verse afectadas por el ateísmo y el anticristianismo que, como hemos visto, influencia a toda la masa de la francmasonería continental, ¿serían, por esto, inocentes? La cuestión, por supuesto, la deciden los católicos. La Iglesia prohibe a sus hijos ser miembros de la francmasonería británica o de cualquier otra francmasonería bajo pena de excomunión. Las razones que han llevado a la Iglesia a hacer una ley tan estricta y tan seria deben haber sido muy graves.
     Hemos visto algunas, por lo menos, de estas razones; y es ciertamente con un completo conocimiento de los hechos que la Iglesia ha resuelto penalizar de la misma manera a aquellos de sus hijos que se unen a las logias británicas y a aquellos que se unen a las del Continente. Luego tenemos que, aunque algunos religiosos se han convertido en "capellanes" de las logias, los anglicanos generalmente no han demostrado simpatía por la francmasonería de Inglaterra. No creo que las sectas protestantes tengan el poder de hacer leyes que obliguen a la conciencia, ni que sus miembros las obedezcan. Si ellos poseyeran tal poder, yo estoy seguro de que muchos de ellos prohibirían a la francmasonería como peligrosa y maligna en sí misma. Pero no se necesitan las leyes de los hombres para guiarnos en la determinación de que es lo que está claramente prohibido por la razón y la revelación. Ahora, aquello que se ha dado en llamar francmasonería inocua entre nosotros es, aparte del evidente peligro a que está expuesta de convertirse en lo que es la francmasonería en el resto del mundo, al mismo tiempo sacrilega y peligrosa. Si ésta fuera sólo una sociedad para el intercambio fraternal y la ayuda mutua, ¿por qué habría de ser necesario hacer, para tales propósitos, juramentos del carácter más horripilante? Citaré ahora algunos de estos juramentos: los más comunes, que son hechos por todo francmasón inglés en los tres primeros grados de la Hermandad. Juramentos, mucho más blasfemos y terribles se hacen en los grados más altos, tanto en Inglaterra como en el Continente. También daré aquí las contraseñas, gestos y signos relativos a estos tres grados principales. Podremos luego juzgar la mofa que se hace del nombre de Dios para propósitos totalmente pueriles, cuando no dirigidos a encubrir mortales secretos tales como los de la francmasonería del continente. El primero de los juramentos es hecho por el candidato que desea convertirse en aprendiz. Se le despoja de todo dinero y metal. Su brazo derecho, pectoral izquierdo y rodilla izquierda están desnudos, su talón derecho descubierto. Se le vendan los ojos y una cuerda arreglada como para ahorcar se le coloca alrededor del cuello. Se apunta con una espada a su pecho y de esta manera es colocado de rodillas ante el maestre de la logia, ante cuya presencia hace el siguiente juramento, la mano sobre la Biblia:
     "Yo, N. N., en presencia del Gran Arquitecto del Universo y de esta logia autorizada, digna y creyente, formada por libres masones aceptados, que se reúnen regularmente y propiamente dedicados, juró muy solemne y muy sinceramente que desde ahora en adelante; siempre respetaré, ocultaré y jamás revelaré, cualquier parte o partes, punto o puntos, de los secretos y misterios de, o que pertenezcan a miembros libres de la masonería, que me hayan sido, que me sean ahora, o que puedan serme comunicados, a menos que sea un verdadero y legal hermano, o hermanos, y ni siquiera a ellos hasta que no se pruebe por debido juicio, examén estricto, o segura información de parte de un bien conocido hermano, que el que recibe la confidencia es digno de ella o que está dentro de una justa, perfecta y regular logia de aceptados francmasones. Además prometo solemnemente que no escribiré, imprimiré, grabaré, tallaré o delinearé de ninguna otra manera, o seré la causa de que otros lo hagan, si está en mi poder prevenirlo, sobre cualquier cosa, movible o inmóvil bajo los cielos en la que cualquier carta, carácter o figura, o la menor traza de una carta, carácter o figura puedan hacerse inteligibles a mí mismo o a alguien en el mundo, de modo que nuestros secretos, artes y ocultos misterios lleguen impropiamente a ser conocidos a través de mi indignidad. Juro solemnemente observar estos varios puntos, sin evasión, equivocación o reserva mental de ninguna clase bajo ninguna pena menor, si es que llegare a violar mi juramento, que la de que se me corte la garganta de lado a lado, que se me arranque la lengua de raíz y que mi cuerpo sea enterrado en la arena del mar bajo aguas superficiales, o a un largo de cable de la costa, donde la marea fluye y refluye regularmente dos veces en las veinticuatro horas del día, o el aún más eficiente castigo de ser marcado como un perjuro internacional vacío de todo valor moral y no apto para ser recibido en esta autorizada logia, o en ninguna otra logia autorizada, o sociedad de masones que valore el honor y la virtud sobre las ventajas externas de rango y fortuna: ayúdame, Dios, y mantiéneme firme en esta mi gran y solemne obligación de Iniciado como Aprendiz Francmasón."
     W. M.- "Lo que habéis repetido puede considerarse una sagrada promesa como garantía de vuestra fidelidad, y para convertirla en una obligación solemne os agradeceré que la selléis con vuestros labios sobre el libro sagrado.'' 
     (El aprendiz besa la Biblia).
     Cuando el juramento citado se ha pronunciado debidamente, se le enseña el "signo", que para un Aprendiz consiste en un gesto hecho moviendo la mano de un lado a otro de la garganta y dejándola luego caer al costado. Este gesto se refiere a la penalidad aplicada a la violación del juramento. Luego viene el "toque", que es también un signo punitivo. Este consiste en una fuerte presión de la punta del pulgar de la mano derecha sobre la primera falange del Indice de la mano derecha, aprisionando el dedo con la mano. La contraseña es BOAZ, y se da letra por letra, (sic.).("O sea, se me aflija el más fuerte castigo...").
     Hay un buen número de atractivos deberes ceremoniales e instrucciones que se pueden ver consultando cualquiera de los manuales de la Francmasonería y que citan perfectamente descriptos por un tal Carlile, un ateo que se propuso divulgar, para beneficio de los infieles, todo el ceremonial secreto de la francmasonería inglesa, con el objeto de hacer avanzar el verdadero secreto importante, es decir,, el panteísmo o el ateísmo, y el odio por cualquier clase de cristianismo. Los francmasones ingleses se sintieron muy interesados por el ceremonial pero muy poco por el ateísmo, de aquí el propósito de los infieles de hacer valer el "verdadero secreto" en las logias haciendo conocer los meramente superfluos.
     El juramento del grado segundo, el de Compañero de la Hermandad, es el siguiente:
     "Yo, N. N., en presencia del Gran Geómetra del Universo y, en esta logia creyente y autorizada de Compañeros Masones debidamente constituidos, que se reúnen regularmente y que están propiamente dedicados, por mi libre voluntad y acuerdo, juro y prometo solemnemente: de aquí en adelante siempre honraré, esconderé y jamás revelaré, los secretos o los misterios que pertenecen al segundo grado de la masonería, los Compañeros, a ninguno de los miembros llamados Aprendices, lo mismo que no revelaré los secretos de los Aprendices ni los del segundo grado, los Compañeros, a nadie que no sea iniciado o que pertenezca al popular mundo de los que no son masones. Prometo además solemnemente que actuaré como un verdadero y fiel Compañero, que obedeceré los signos y que mantendré los principios inculcados en el primer grado. Juro muy solemnemente obedecer todos estos puntos sin evasión, equivocación o reserva mental de ninguna clase, bajo una pena no menor que, si lo llegare a violar, hacerme abrir el pectoral izquierdo, arrancar el corazón, y, que éste sea dado a las aves de rapiña o a las bestias del campo, como carroña: Que me ayude Dios Todopoderoso y me mantenga serenamente en esta mi grande y solemne obligación como Compañero Masón."
     Después de pronunciar este juramento con toda formalidad el Compañero masón conocerá el signo, el "toque" y la contraseña, que les son revelados por el Maestre, que se dirige a él de este modo:
     "Ahora que habéis contraído la solemne obligación de un Compañero Francmasón, procederé a confiaros los secretos del grado. Avanzaréis hacia mí como en vuestra iniciación. Dad ahora otro paso con vuestro pie izquierdo y sostened el talón derecho. Esta es la posición del segundo paso regular en la Francmasonería y es en ella que los secretos del grado son comunicados. Los secretos consisten, como en el primer grado, de un signo, de un "toque" y de una palabra con la diferencia de que el signo es de naturaleza triple. La primera parte del signo es llamada el signo de la fidelidad, emblema de la protección del depositario de vuestros secretos del ataque del intruso curioso. (Este signo se hace presionando la mano izquierda sobre el pectoral izquierdo, extendiendo el pulgar perpendicularmente de modo de formar un cuadrado). La segunda parte es llamada el signo de salutación, (que se hace: poniendo el brazo horizontal desde el hombro al codo y perpendicular desde el codo hasta las puntas de los dedos (brazo izquierdo), con el pulgar y el índice formando un cuadrado). La tercera parte es la llamada del signo punitivo y sea hace haciendo correr la mano a través del pecho y dejándola caer a un costado. Esta es una alusión a la penalidad correspondiente a vuestra obligación, y que implica que como hombre de honor, y como compañero masón, querríais que se os arrancara el corazón del pecho, antes que divulgar los secretos de este grado. El "toque" o toma se da por medio de una fuerte presión del pulgar en la segunda articulación de la mano o en la segunda del dedo medio. Esto pide una palabra; una palabra a ser dada y recibida con la misma estricta precaución de la palabra en el grado anterior; o letra a letra, o en sílabas.
     La palabra es JACHIN. Como en el curso de la noche seréis llamado por esta palabra, el Diácono Mayor os dictará ahora las respuestas que debéis dar." 
     El siguiente juramento es el de más alto grado, súbstancialmente, en la antigua francmasonería: el correspondiente al grado de Maestre (Referido al grado de la masonería, el uso ha consagrado la forma "maestre", en lugar de "maestro", que sería lo correcto). Hay que prestar atención a las palabras "o por mi propia opción".
     "Yo, N. N., en presencia del altísimo y de esta digna y creyente logia, debidamente constituida, que se reúne regularmente y propiamente dedicada por mi propia voluntad y acuerdo, prometo y juro muy solemnemente que de aquí en adelante siempre honraré, ocultaré y jamás revelaré los secretos o los misterios del (o pertenecientes al) grado de maestre masón, a nadie en el mundo, a menos que sea a quien o quienes pertenezcan justa y legalmente dichos secretos y misterios; y ni siquiera a éstos hasta que por las correspondientes pruebas, estricta examinación o plena convicción se establezca que él o ellos son dignos de confianza, o que pertenecen al seno de una Logia de Maestres Masones. Ulteriormente me comprometo muy solemnemente a guardar los secretos del tercer grado de aquel que sea sólo un compañero masón, con las mismas precauciones con que guardaré los secretos del segundo grado de aquél que sea sólo un aprendiz francmasón; lo mismo que a guardar estos secretos de todo el que no sea un Hermano Masón. Me comprometo además solemnemente a avanzar hacia el pedestal de la escuadra y el compás, a responder y a obedecer a todos los signos legales y a los llamados que se me hagan llegar desde cualquier Logia de Maestres Masones, siempre que esté dentro de mi alcance, y no oponer excusa alguna excepto enfermedad a las presiones que puedan ejercer sobre mí las circunstancias de mi vida privada o pública en caso de emergencia. Aún más, prometo solemnemente mantener y respetar los cinco puntos de la Hermandad, con los actos tanto como con las palabras; prometo que mi mano, dada a un masón, ha de ser segura garantía de hermandad; que mi pie atravesará peligros y dificultades, para unirse con el suyo para formar una columna de seguridad y defensa mutua; que mis oraciones diarias me harán recordar de sus necesidades y dispondrán mi corazón para Socorrerlo en sus penurias y aliviar sus necesidades, en la medida en que esto se pueda hacer sin detrimento de mí mismo o de mis conexiones; que mi pecho será el sagrado repositorio de sus secretos, cuando me sean comunicados como tales, siendo el asesinato, la traición, la felonía y otras ofensas contrarias a la ley de Dios, o las leyes de los países, especialmente exceptuados o a mi propia opción; y finalmente prometo que defenderé el honor de un Maestre Masón en su ausencia tanto como lo haría en su presencia. Prometo que no le calumniaré ni permitiré a otros que lo hagan, y que aún repudiaré que se le calumnie, y que respetaré estrictamente a su esposa, a su hermana, o a su hija; y que no tendré a sabiendas conexión carnal ilegal con ellas; declaro también muy solemnemente que no defraudaré a un Hermano Maestre Masón, o ver que se lo defraude en la más insignificante cantidad sin advertirlo a tiempo; que siempre preferiré a un Hermano Maestre Masón en mis negocios, y que le recomendaré a otros en la medida de mis posibilidades, en tanto que él continúe actuando honorablemente, honesta y fielmente cns su relación conmigo y con los demás.
     Prometo que observaré todos estos puntos, sin equivocación o reserva mental de ninguna clase, bajo una pena no menor, si violare cualquiera de ellos, de que se me corte el cuerpo en dos, y sean mis entrañas extraídas, y todo quemado hasta convertir mi cuerpo en cenizas que serán desparramadas a los cuatro vientos de modo que ninguna traza o recuerdo de mí permanezca entre los hombres, especialmente entre los Maestres Masones; Que en esto me ayude Dios, y que me mantenga sereno en esta grande y solemne obligación de ser un Maestre Masón."
     Sigue a esto una larga ceremonia en la cual el nuevo Maestre es hecho fingir que está muerto y que es resucitado por un maestre que toma y aprieta su mano o muñeca, pone el pie contra el suyo, la rodilla contra su rodilla, y atrae su pecho contra el suyo, y coloca la mano en su espalda. Esto se practica en la masonería como los cinco puntos de la hermandad.
     Luego el Maestre da los signos, el "toque" y la contraseña diciendo:
     "De los signos, el primero y el segundo son casuales, el tercero es penal. El primer signo casual es llamado el signo del horror y proviene del signo de salutación de la hermandad, y que se hace dejando caer la mano izquierda y elevando la derecha, como para proteger los ojos de una visión dolorosa, llevando al mismo tiempo la cabeza hacia el hombro derecho, como si se quisiera evitar tal visión. Alude, este gesto al hallazgo que hicieron los doce compañeros, de nuestro Maestre Hiram, que fuera asesinado.
     El segundo signo casual es el llamado signo de simpatía o pena, y se ejecuta inclinando la cabeza un poco hacia adelante y golpeando suavemente la frente con la mano derecha. El tercero se llama el signo penal, porque se refiere a la penalidad adjunta a vuestra obligación y se hace corriendo la mano a lo ancho del cuerpo y dejándola caer hacia un costado y luego levantándola nuevamente para colocar la punta del pulgar sobre el ombligo. Implica este gesto que, como hombre de honor y Maestre Masón vos preferiríais ser cortado en dos antes que divulgar impropiamente los secretos de este grado. El "toque" o contacto es el primero de los cinco puntos de la Hermanadad. Los cinco puntos son: primero, tomar firmemente con la mano derecha la muñeca del otro Hermano y viceversa, usando las puntas de los dedos; segundo, el pie derecho paralelo al pie derecho del otro, por la parte anterior; tercero, rodilla derecha contra rodilla derecha; cuarto: pectoral derecho contra pectoral derecho; quinto: la mano sobre el hombro, sosteniendo la espalda. Es en esta posición, y solamente en esta, excepto en las logias abiertas, y solamente en un murmullo, que se pronuncia la contraseña. Esta es MAHABONE o MACBENACH. La primera es la palabra antigua y la segunda la moderna." 
     He dado aquí una idea de las principales ceremonias que se usan para ordenar a los francmasones ingleses. No puedo, en el espacio que me he permitido, analizar otras características de estos ridículos ritos y reglas, muchos de los cuales, en todavía más altos grados, se pueden interpretar como gradualmente cada vez más ateístas y anticristianos. Pero será suficiente para mi propósito poner de relieve un hecho. En las ceremonias que acompañan la iniciación se le hacen muchas recomendaciones a los candidatos, y se les hacen admoniciones y catequización. En las ceremonias de los grados más altos el verdadero secreto se divulga gradualmente de una manera aparentemente muy simple. Por ejemplo en el grado de Caballero Adepto del Aguila o del Sol, el Maestre a cargo que describe la Biblia, el Compás y la Escuadra dice:
     "Por la Biblia debéis entender que es ésta la única ley que deberíais seguir. Eso es lo que Adán recibió cuando fue creado, y lo que el Todopoderoso grabó en su corazón. Esta ley es llamada la ley natural y muestra positivamente que no hay sino un solo Dios, y manda adorar sólo a él sin ninguna clase de subdivisión o interpolación. El Compás os da la facultad de juzgar por vosotros mismos, que cualquier cosa que Dios haya creado está bien, y que él es el autor soberano de todo. Si existe en él, nada es bueno o malo, porque nosotros entendemos que una acción que es excelente en sí misma puede serlo relativamente si es juzgada por el entendimiento humano, y que Dios, para quien todo es posible, nada comunica acerca de sus determinaciones sino lo que a su gran bondad le place; y que todo en el mundo está gobernado como lo ha decretado él con justicia, de acuerdo con los atributos de la divinidad. Digo así mismo, que en él no hay mal, porque él todo lo ha hecho con justeza, y que todo existe de acuerdo con su voluntad; consecuentemente, como debería ser. La distancia entre el bien y el mal, en cuanto a la Divinidad, no se puede comparar en forma más clara y justa que a un círculo hecho con compás. De los puntos reunidos se forma una circunsferencia entera (
Se confunde aquí circulo con circunsferencia. N. del T.) y cuando cualquier punto en particular igualmente se aproxima o igualmente se aparta de su punta, es sólo una débil resemblanza de la distancia que hay entre el bien y el mal, que comparamos con las puntas de un compás formando un círculo, el cual cuando se ha completado, ¡es Dios!" (Esta analogía quiere decir que no hay diferencia entre el Bien y el mal, ya que Dios es el creador de todas las cosas, y quien, aún mas se confunde con las cosas creadas. N. del T.)
     De esto se desprende claramente a qué se reduce la así llamada veneración por la Biblia y por la religión, finalmente, en la francmasonería.
     Partiendo de un aparente acuerdo con el cristianismo, termina en el ateísmo. En el simbolismo esencialmente judío de la masonería la trinidad es ignorada desde el comienzo y Dios reducido a Gran Arquitecto. La mención de Jesucristo es cuidadosamente evitada. Gradualmente se insinúa que la Biblia no contiene ninguna Revelación; sólo las leyes escritas en el corazón de cada hombre por el Dios único. El único Dios hasta ahora, de alguna manera respetado. Pero al poco rato encontramos a este "único Dios" reducido a dimensiones realmente muy pequeñas. Podéis juzgar por vosotros mismos por el compás que Dios existe en sí mismo, "por lo tanto", aunque es difícil aquí comprender el por lo tanto, "nada es ni bueno ni malo". He aquí un golpe a la ley moral. Finalmente Dios, de quien se ha hablado con todo respeto en todos los grados precedentes, se reduce a algo casi inexistente: "un círculo que cuando es completado es Dios". Esto es una perfecta introducción al panteísmo de Weishaupt de acuerdo con los lineamientos de éste.
     Pero las teorías de la masonería, sea cual fuere su grado de desarrollo, hacen prácticamente menos daño que la conducta que apañan. Los ingleses, felizmente para ellos son, en muchos útiles aspectos, un pueblo inconsistente. Los individuos de la clase media pueden afiliarse a la masonería y sin embargo adherirse, en la más ilógica forma posible, a una forma de cristianismo muy diluida. No ha ocurrido lo mismo con los más razonadores masones continentales. Estos, o bien abandonan la hermandad, o bien el cristianismo. Pero la moralidad inculcada por la francmasonería ha hecho inmenso daño en los países de habla inglesa, sin embargo. El mismo juramento que ata a un maestre masón a respetar la castidad de ciertos familiares cercanos de otro maestre masón insinúa un amplio campo para la licencia; y los masones, aún en Inglaterra, nunca han sido los más morales de entre los hombres. La moral masónica los lleva, bien lo sabemos, a descuidar sus hogares y a una persecución injusta de los que no son miembros de la hermandad, en beneficio de los masones: una cuestión sobre la cual se han escuchado quejas, ya sea en cuanto al comercio, la política o la vida social. No necesito hacer notar a que males -a qué dañinos resultados- ha conducido esta actitud en América. Prefiero dejarle a Carlile, el infiel apologista de la oscura masonería, la tarea de desarrollar este punto. Dice Carlile:
     "Mi denuncia de la francmasonería en 1825 llevó a la denuncia que se hizo de ésta en los Estados Unidos de América; y un masón, allí de nombre William Morgan, que había anunciado la intención de ayudar aportando su testimonio, fue raptado bajo falsas formas legales por sus hermanos masones, sacado del estado de Nueva York y llevado a la frontera con el Canadá, cerca de las cataratas del Niágara, y asesinado allí bárbaramente.
     Esto, ocurrió en 1826. Los Estados Unidos se han puesto en controversia sobre este episodio durante varios años; hay una guerra continua entre masones y antimasones; se han formado sociedades antimasónicas y comenzado a publicarse diarios y revistas, panfletos y volúmenes con mucha correspondencia. De modo que, antes aún de que se suscitara la cuestión de la esclavitud, los partidos ya estaban delineados como masones o antimasones. Varias personas fueron castigadas por el secuestro de Morgan; pero los asesinos estaban protegidos por las logias masónicas y fueron rescatados de las manos de la justicia. Esto fue suficiente para demostrar que la masonería, ya sea que consista en una asociación secreta, o en una asociación con juramentos secretos y ceremonias, es un mal social y político."
     Mientras escribo esto, he sido informado de que los miembros individuales de las Logias de Orange se ríen ante la disolución de sus logias, explicando que precisamente la misma organización puede funcionar bajo el nombre de Masonería. Este es un mal que las sociedades secretas admiten.
     Ninguna asociación de esta clase, cuando es sécreta, puede protegerse de abusos; y es ésta una fuerte razón por la cual las asociaciones masónicas deben desprenderse de sus juramentos innecesarios, revisar sus constituciones, y exponerse abiertamente a la inspección pública y a dar informes. Debe haber bastante que puede hacerse aparecer como respetable en la masonería, de acuerdo con el estado actual de las costumbres, para que se permita el escrutinio público.
     La cuestión de la muerte de Morgan, y otros desgraciados incidentes en la historia de la francmasonería en los Estados Unidos, son ampliamente tratados por el Padre Muller. Sin embargo, y aunque parezca extraño, a causa de las sociedades antimasónicas y del horror creado por la muerte de Morgan, no hay ninguna parte del mundo en donde la masonería florezca más que en los Estados Unidos. Yo creo que ésta se ha de convertir en el futuro en el más grande enemigo de las instituciones libres de ese país. Me agrada poder afirmar, en cambio, que la francmasonería, gracias a Dios, ha hecho pocos progresos entre los católicos de Irlanda o entre los católicos nativos de Irlanda o aquellos por cuyas venas corre sangre irlandesa, en cualquier parte que residan. Esto es cierto, y lo mismo puede ser dicho acerca de millones de protestantes que no se han afiliado a la masonería. Sin embargo, el mal está entre nosotros, y es necesario que lo conozcamos y que sepamos cómo se manifiesta. Sabemos también que, además de los movimientos que la masonería ha sido llamada a servir, por medio de organismos masónicos y resoluciones inspiradas por el ateísmo y apañadas por sus oscuros partidarios ubicados en las logias británicas, ha habido en todas las épocas, por lo menos en Londres, algunas logias afiliadas a las logias continentales, trabajando a favor de las teorías de Weishaupt. Hubo varias logias, de esta clase, compuestas por extranjeros y judíos, que existieron en Londres contemporáneamente a Lord Palmerston, y que lo ayudaron en el gobierno y dirección de las sociedades secretas del mundo y de la Revolución Hereje que tuvo efecto durante su gobierno con tanta habilidad y con tanto éxito. Se puede encontrar en los trabajos de Deschamps una detallada lista de varios de estos grandes templos de iniquidad y de mortal Intriga anticristiana. Pero aparte de cualquier descripción la masonería -y cada una de ellas, por razones ya detalladas, es positivamente mala; mala por sus juramentos, por sus asociaciones, y por su carácter anticristiano- hubo otras sociedades formadas sobre los lineamientos de la Masonería Iluminada, bajo varios nombres, en Gran Bretaña, y especialmente en Irlanda, acerca de las cuales considero mi deber, al tratar esta materia, hablar tan claramente como pueda.

miércoles, 14 de agosto de 2013

EL GRAN ORIENTE DE LA MASONERIA SIN MASCARA (XII)

XX
LA INTERNACIONAL, LOS NIHILISTAS, LA MANO NEGRA

     ..... Las gentes, "regeneradas y liberadas", debian proveer a la tropa del ejercito y la armada, debian dar sus hijos en el periodo mas util de sus vidas para el "servicio" de la "Italia Unida" masónica. Pero los oficiales en la armada y en el ejercito -forman legiones- son francmasones o hijos de fracmasones. Estos vegetan en la absoluta inutilidad en cuanto se refiere al desarrollo del país, viviendo en comparativo lujo referido a los pobres recursos con que cuenta éste. En los cargos de gobierno se provee sin medida a los empleados (y lo mismo ocurre en el ejército y la armada) con órdenes para obtener distintas cosas gratuitamente; lo que está fuera de toda proporción con lo que el pueblo puede entregar. Estos puestos están ocupados por francmasones. Es un paraíso de francmasones, donde los patriotas piamonteses, que han intrigado con Cavour o luchado bajo Garibaldi gozan del otium cum dignitate a expensas de lo duramente ganado por un pueblo muy pobre en todas las épocas, pero, gracias al actual régimen de "regeneración" hoy mucho más desgraciado y miserable que cualquier campesinado cristiano —ni siquiera exceptuando a los campesinos de Irlanda— sobre la faz de la tierra.
     Las consecuencias de la «liberación" forjada por los francmasones en Italia son las siguientes: Ellos clamaron por instituciones representativas. Todas su revoluciones fueron hechas bajo el pretexto de que éstas no estaban garantizadas, y, todavía, el grueso del pueblo italiano —siete octavos de él— carece de derechos civiles después de un cuarto de siglo de supremacía masónica en el país. Los masones representaban a las cargas soportadas por el pobre como intolerables, bajo los principes naturales. Pero bajo su propio gobierno la condición del pobre, en lugar de haber sido mejorada, ha sido hecha indeciblemente peor. El pobre es positivamente, en estos momento, aplastado, en cada pequeña ciudad de Italia, por insoportables exacciones. Sus cargas anteriores se han incrementado cuatro veces (en muchos casos diez veces). Para extraer dinero para todas las extravagancias de los mandatarios masones; para hacer la fortuna de los hombres en la cima, y lograr lugares confortables para los miembros de la secta, un sistema de impuestos que es el más elaborado severo e inquisitorial que haya sido inventado para aplastar a una nación fue planeado en detalle. Los alquileres, cuando un mason se convierte en propietario y tiene como arrendatario a un campesino, son aumentados por causa de la codicia masónica, como es a menudo el caso cuando se trata de tierras confiscadas a la Iglesia. Los impuestos a la tierra son los causantes de que los alquileres se eleven en en todos lados. Los inquilinos deben soportar la carga. Luego, cada articulo producido por estas pequeñas parcelas pagará nuevos impuestos ni bien se aproxime a las puertas de la ciudad para su venta. En la casa el cerdo paga impuestos, como asi el perro (si es que puede mantener uno), las aves de corral, la casa misma, la estufa, la luz de la ventana, sus flacas ganancias, titulo servizio, todo esto está, para el pobre especialmente sujeto a impuestos. Como consecuencia, pocos campesinos italianos pueden, desde que Italia se convirtió en  "Unida", beber el vino que ellos producen, o comer el trigo que cultivan. La carne, en una época de uso común, es ahora tan rara para el campesino como lo era para los campesinos irlandeses. Casi nunca prueban la leche  o la manteca. Su comida, a menudo tristemente insuficiente, esta reducida a Pizzi, una especie de torta hecha de maíz y vegetales o fruta cuando es la época. Su bebida es simplemente agua. Son felices, cuando le pueden mezclar un poquito de vinaccio, un líquido hecho con lo que resta después de haber exprimido las uvas y extraído el vino, si se le agrega agua. Sus casas son tristes y miserables, sus hijos carecen de educacion, no concurren a la escuela, se los emplea en labores rudas, visten con harapos. El Gran Duque de Toscana tenia por sabias y generosas regulaciones, colocados a cientos, sí, aún millares de estos campesinos, como felices e independientes granjeros en sus propias tierras. La aplastante carga de los impuestos ha causado hoy su desaparición, y sus pequeñas parcelas han sido rematadas para pagar estos mismos impuestos y han pasado, desde luego, finalmente a manos de especuladores, generalmente fracmasones, quienes, cuando se convirtieron en terratenientes han rivalizado con lo peor de su clase, en Irlanda, en cuanto a avaricia. En los Estados de la Iglesia, donde un espíritu cuidadoso, muy cristiano y compasivo y la correcta legislación del Vicario de Cristo prevaleció, el campesino comia su propio pan, bebía su propio vino, vestia en forma decente, si bien pintoresca, cómo los viajeros lo saben, antes de la "liberación" de los masones piamonteses. Ninguna familia carecía de sus pequeños ahorros para la vejez, y para ayudar a los jóvenes a comenzar en la vida.
     Actualmente, flaca miseria, y aún el morirse literalmente de hambre, es la característica de estas poblaciones, después de sólo quince años de dominación masónica. Las vastas entradas de la Iglesia han desaparecido, nadie sabe dónde. La nación no ha mejorado por ello y las masas, en su calamitosa pobreza, no pueden ya ir a la puerta del convento, donde, antes, nunca el pobre pedía pan en vano. Los religiosos, privados de sus posesiones, y severamente reprimidos, ya no tienen alimentos para dar: están despareciendo rápidamente, y la gete ya está sufriendo en carne propia que las promesas de la masoneria, como las promesas de su verdadero autor, no son sino manzanas de perdición, dadas solamente para engañar; como señuelos para destruir...
     La francmasoneria de Francia y de otras naciones continentales que ha hecho tanto para llevar a la práctica los principios de Voltaire y Weishaupt, decididamente desea no ir mas alla del papel jugado por la francmasoneria en Italia. Pero en Francia, como en Italia, un inexorable poder está detrás de ellos, empujándolos y además fanáticamente determinado a sacarlos de la escena cuando llegue el memento adecuado. Los francmasones de Italia saben bien esto; y los hombres que están actualmente en el poder en Francia lo presienten también. Pero si ellos se movieran contra las corrientes que se les aproximan desde las profundidades de la francmasoneria, ¡Ay de ellos! El cuchillo del asesino está listo. La sentencia de muerte está pronta, (lo que se les hace recordar a menudo) la misma que alcanzó en otros momentos a los más prominentes hombres de las sectas que se rehusaron a avanzar tan rapido, por motivos buenos o malos, o por temor, como los ocultos jefes de la Revolución lo deseaban o lo ordenaban. La sentencia "finiquitó" a Nibius en los dias de Mazzini. "Liquidó" a Gambeta ante nuestros ojos. A menudo atentó contra Napoleón III y hubiera logrado su objetivo si lo hubiera querido. Pero su intención era solo aterrorizarlo de mode que el, como carbonario, se viera forzado a hacer su trabajo pronta y efectivamente. La masoneria logró sus fines y Napoleon marchó hacia la guerra con Italia, y hacia su derrota. 
     Es este poder invisible, este Directorio secreto, fanático y alerta lo que causa la muy evidente solidaridad que existe entre la francmasoneria en sus muy diferentes grados y aspectos y los varios partidos de anarquistas que ahora surgen por todas partes en Europa. En el siglo pasado reyes, principes y nobles se adherían a la masonería. Esta, barrio con todos ellos antes de que terminara la centuria. Al principio y años siguientes de nuestro siglo los burgueses se adhirieron a ella aún con mayor brio, y la hicieron suya. Por mucho tiempo ni siquiera pensarian en tolerar cosa tal como un masón pobre. La pobreza era su enemiga. Pero, ¿Qué ha venido a ocurrir ahora? Los burgueses en este momento son los peculiares enemigos de la clase de trabajadores que han invadido la masoneria "Negra" o "Iluminada" y que al fin la han dominado completamente. Los burgueses tienen en este momento que responder al llamado que les hacen los socialistas de cumplir con los verdaderos principios igualitarios de la hermandad a practicar, tanto come a predicar, la "libertad, la igualdad y la fraternidad"; a compartir sus posesiones con los trabajadores; a descender a ese Eliseo de la masoneria; el nivel de la comuna... o morir.
     Es extraño como la masoneria, siendo lo que es, se las ha arreglado siempre para obtener un lider noble o principesco para cada uno de sus movimientos de avanzada contra los príncipes, la propiedad y la sociedad. Lo tuvo a Igualdad para dirigir el movimiento contra el trono de Francia en el siglo pasado. Tuvo al Duque de Brunswick, a Federico II y a Joseph II para ayudar. En este siglo la vemos ornamentada con Luis Felipe, Napoleon III, Victor Emmanuel y otros como figuras prominentes; Nubius y Palmerston, ambos ganados a la nobleza conservadora, eran sus verdaderos jefes.
     Ahora, cuando aparece en la peor forma posible, 
su campeón no es otro personaje que un príncipe ruso de alto linaje, un representante de la más pudiente, exclusiva y tal vez más rica de las aristocracias del mundo. Vemos que en todos los casos parecidos de seducción un poderoso liderazgo ha sida el anzuelo por medio del cual el valioso pez ha sido capturado por la secta. El consejo de Piccolo Tigre sobre cómo seducir a los príncipes nunca ha sido echado en saco roto.
     Estas nuevas sociedades anárquicas no son meras asociaciones hijas del azar. Están muy hábilmente organizadas. Hay, por ejemplo, en la Internacional, tres grados, o mejor tres sociedades distintas, guiadas la una por la otra. Primero se encuentran los Hermanos Internacionales. Estos no reconocen otro país que la Revolución ni otro enemigo que la "reacción". Rehusan éstos toda conciliación o compromiso, y ven a todo movimiento como «reaccionario" desde el momento en que éste cesa de tener como objetivo, directa ó indirectamente, el triunfo de los principios de la Revolución Francesa.
     No pueden ellos apelar a otro tribunal que a un "jury" compuesto por ellos mismos, y deben asistirse entre ellos, legalmente, o de otro modo, hasta los "mismos límites de lo posible". No se admite a nadie que no tenga la firmeza, la fidelidad la inteligencia y la energía consideradas suficientes por los jefes como para llevar a cabo y aceptar el programa de la Revolución. Pueden abandonar la sociedad, pero si lo hacen, son puestos bajo la más estricta vigilancia, y cualquier violación del secreto o indiscreción que sea dañina para la causa, es penada inexorablemente con la muerte. No se les permite pertenecer a ninguna otra sociedad, secreta o no, o aceptar ningún puesto público permiso del comité local; y deben hacer conocer cualquier secreto que obtengan que pueda servir directa o indirectamente a la causa, Internacional. La segunda clase de internacionalistas son los Hermanos Nacionales. Estos son socialistas locales, (y ni siquiera se les permite sospechar la existencia de los Hermanos Internacionales, que se mueven entre ellos y los guían en virtud de su grado supeior) que figuran en las reuniónes de la sociedad, constituyen el gran ejército de la insurrección; son, sin saberlo, completamenie dirigidos por los otros Ambas clases están formadas estrictamente según las lineas trazadas por Weishaupt. La tercera clase comprende toda clase de sociedades de trabajadores. Con esta se mezclan las otras dos y hacen la ganancia de la Revolución. La pena de muerte por indiscreción o traición es común a todos los grados.
     La Mano Negra y los Nihilistas están dirigidos por la misma fuerza secreta hacia la violencia y la intriga. Entre ellos, pero desconocidos para la mayoría, están los hombres de rango más alto, los cuales, en oscuro conciliábulo, guían a los otros como quieren. Administran los juramentos, planean asesinatos, urgen a la acción, aterrorizan a todo el país, dejando que los reclutas, ejecuten estas acciones a su riesgo. Es innecesario que nos detengamos más con estos sectarios, bien conocidos por los ultrajes que perpetran. Estas terribles sociedades están incuestionablemente conectadas con el oscuro directorio y gobernadas por él, que hoy en día, como siempre desde la época de Weishaupr, gobierna las sociedades secretas de todo el mundo. El aislamiento permitía a los asesinos reunidos bajo "el viejo de la montaña", ayudar en la difusión de la fe del Islam aterrorizando a sus enemigos cristianos. Con un propósito igual, cuando lo juzga oportuno, la oscura Alta Vendita emplea a los asesinos al por mayor y al por menor de las sociedades secretas. Cree que puede controlar cuando le plazca a estos enemigos sin compasión de la raza humana. En esto, como lo supo Nubius, están muy equivocados. Pero el aliento de asesinos como la parte de "fuerza de choque" de la Revolución Cosmopolita es desde los días de Weishaupt una política que se tiene siempre en cuenta. Hoy en dia tal grupo es usado contra ciertos poderes como el de los Papas o contra los pequeños príncipes italianos. Las grandes potencias como Inglaterra, en la creencia de que los problemas acabarán en Italia, se regocijan con los resultados obtenidos por medio del asesinato. Si mañana le conviene a la política de la Alta Vendita darle un golpe a la aristocracia en Inglaterra, al despotismo en Rusia y a la monarquía, en España, encontraremos al instante a los Invencibles sacados de entre los más avanzados fenianos; a los nihilistas y a la Mano Negra extraidos de los "ultras" entre los carbonarios, y a la Joven Rusia, listos para utilizar la dinamita, y el cuchillo, y el revólver, indiferentes a las consecuencias y por los fines del directorio secreto con el cual la diplomacia del mundo tiene hoy que contar. Las enseñanzas profesionales con respecto al uso y la manufactura de la dinamita, dadas a los nihilistas de Paris, el número de estos reunidos en esa Capital, el refugio proporcionado alli a los asesinos del Emperador Alejandro, todo esto, provocó escasos comentarios en Inglaterra. Si hubo alguna referencia a ello en la prensa, no tuvo ésta el carácter de vigoroso repudio que tales procedimientos deberian provocar. A menudo, ante el hecho, sólo se ha percibido una risita de satisfacción. Las declaraciones de los miembros "avanzados" del partido masónico intelectual en el Senado Frances excusando a los nihilistas fueron citados con una especie de "debil condenación" equivalente a un elogio.
     No hay dudas de que en Rusia una clase similar de tratamiento tierno se les da a los dinamiteros fenianos empleados por O'Donovan Rossa. En la medida en que las potencias europeas no vean en estos anarquistas, en estos monstruos desesperados a los irreconciliables enemigos de la raza humana, Paris, completamente masónica como es, les proporcionará refugio; cuando los tribunales franceses los multen o los pongan en prisión, será como en Italia, con una blandura que ulteriormente se extenderá a los calabozos. La salvación de Europa depende de un viril repudio de toda clase de sociedades secretas y de sacar de raiz a la secta de los francmasones de la sociedad humana, secta esta cuyos "iluminados" complots han causado los males actuales, y que, si no es severamente: reprimida por la decidida union de las naciones cristianas, ocasionará aún muchos más.
     Deus fectit nationes sanabiles. Las naciones pueden ser salvadas. Pero si es que van a ser salvadas, deben serlo por medio de un retorno al cristianismo y a las castumbres cristianas; por medio de la erradicación del ateismo y sus doctrinas socialistas como crimenes de lesa majestad contra Dios y contra el bienestar de los individuos y las naciones por medio de la prohibicion vigorosa de toda clase de sociedad secreta para cualquier propósito; haciendo cerrar la boca al blasfemo; controlando la voz del burlón y del impuro en la prensa y en cualquier otra forma de expresión pública; insistiendo en la vigorosa educación cristiana de los niños y, si tienen sabiduria de hacerlo, haciendoles abrir los oidos a las advertencias y la palabra del Vicario de Cristo. No es la expresión del descontento irlandes desahogándose con dinamita lo que Inglaterra tiene que temer de los anarquistas. El valor que tienen para la Revolución es el conocimiento que dan a esos millones a quienes la educación inglesa con sus métodos ha privado de la fe en Dios, del uso de una terrible maquinaria contra el orden, la propiedad, y la misma existencia del país como tal.
     La oscura dirección del socialismo es poderosa, sabia y determinada. Se rie de Irlanda y de sus traspies. Odia, y siempre odiará, a los irlandeses por su fidelidad a la fe catolica. Pero captura a aquellos sujetos en America a quienes el descontento irlandes les permite ser convencidos para enseñar a millones, en todas partes, el poder de la dinamita, el cuchillo y el revólver contra los comparativamente pocos que poseen propiedades.
     Este es el verdadero secreto de los atentados dinamiteros en Inglaterra, en Rusia y en todo el mundo; y mucho me temo que no estemos sino en el umbral de una convulsion social que desafiará a cada nación en la cual las tretas de las sociedades secretas han obtenido, a traves del odio de insensatos sectarios cristianos, el poder para que el ateismo domine a las generaciones jóvenes, y para privar a estas de la fe cristiana, del amor y del temor a Dios. Tengo la esperanza de que mis predicciones no se realicen, pero temo que aún antes de que pase otra decada, el socialismo intentará una convulsion del mundo entero igual a la de 1789 en Francia; y de esa convulsión, temo que este país no se escape. Nuestra sola oportunidad yace en el retorno a Dios, del cual, desgraciadamente, hay todavia tan pocos signos entre aquellos que detentan el poder entre nosotros. Quiero decir, por supuesto, un retorno al cristianismo del pueblo como en el pasado. A esta contingencia ha traido la masoneria al mundo y a si conocer a su oculto Directorio. Los hechos puedan tal vez despues revelar quienes son.
     Pocos pueden decir quien está o no en el oscuro conclave de hombres perdidos, aunque hábiles. No puede detenérse la progresión de la marea que arroja a los millones en las redes de la ruina. La única esperanza que tenemos es salvarnos de ser engañados por sus espejismos. Esto, gracias a Dios, podemos hacerlo, y lo haremos. Podemos, por lo menos, siguiendo los consejos de nuestro Sagrado Padre, abrir los ojos de nuestro pueblo, de nuestros jóvenes, especialmente, a la naturaleza y atrocidad del mal que viendo, puedan ellos evitar la trampa armada para ellos por el ateísmo. Para hacer esto con mayor efecto, consideraremos, por
un momento el peligro tal como se cierne sobre nosotros.

sábado, 3 de agosto de 2013

EL GRAN ORIENTE DE LA MASONERIA SIN MASCARA (XI)

Por Mons. George F. Dillon
 
XIX
EL PARTIDO BELICISTA BAJO PALMERSTON
     El padre Deschamips, citando la autoridad de Eckert y de Misley, nos da una interesante descripción de todo la que la francmasonería, bajo la dirección de Lord Palmerston, intentó y llevó a cabo después del fracaso de los movimientos revolucionarios, conducidos por el partido de la acción, bajoMazzini,en 1848, Estos fue-_ ron fomentados en gran medida por la diplomacia británica y dinero del servicio secreto manipulado por Lord Palmerston. Bajo su guia y asistencia, Mazzini había organizado todas. sus sectas revolucionarias. La joven Italia, la joven Polonia, la joven Europa y el resto surgieron tanto de uno como de otro. Pero después de años de estrecha unión, Mazzini, que era probablemente odiado por Palmerston, y temido como el asesino de Nubius, comenzó a perder influencia. Tanto él comov su fracción sintieron, por supuesto, los inevitables efectos del fracaso, y el líder cedió sin perder, sin embargo, su. utilidad para la secta. Napoleón III parece haber suplantado a Mazzini en la estima de Palmerston y habría, si se hubiera atrevido, cesado de ser un acólito de los carbonarios. Mazzini, por lo tanto, odiaba a Napoleón III con un odio mortal, que vivió para , gratificar señaladamente cuando Palmerston murió. Como él fuera el medio principal por el cual Palmerston, se elevó al poder de la Alta Vendita es que fallecido ya Palmerston introdujo a otro gran hombre de estado en la conducción de la conspiración, si no en el más alto cargo de ésta. Y de este modo causó un golpe fatal a Francia y a la dinastía de Napoleón. Mientras tanto, desde 1849 hasta el final de la vida de Palmerston, los designios planeados por el alto consejo del ateísmo secreto fueron" realizados con una perfección, un vigor y un éxito nunca antes conocido en su historia. Nada se precipitó; sin embargo, todo marchó con rapidez hacia la realización. El Plan de Palmerstom, o el plan del mortifero consejo que complotaba bajo su adquiescencia, era separar a los grandes imperios conservadores: Rusia y Austria, al mismo tiempo que les asestaba a ambas un golpe mortal. Fue fácil para Palmerston hacer que Inglaterra viera la utilidad de debilitar a Rusia, que amenazaba sus posiciones en le India. Francia podia ser hecha intervenir en la contienda por su gobernante y por los poderes que le daban la influencia masónica  a sus órdenes: he aquí el por qué de la campaña Rusa de 1852. Pero para esta guerra era necesario mantener a Prusia y a Austria quietas. Prusia fue sobornada con la promesa de obtener, a su debido tiempo, el Imperio Unido de Alemania. Austria fue asustada por la resuloción de Inglaterra y Francia de traer la guerra hasta el Danubio y de esta manera posibilitar la de un proyectado Reino de Polonia y Hungria. Los poderes unidos de Inglaterra, Francia y Turquia podrían fácilmente, entonces, con la ayuda de las poblaciones interesadas, formar el nuevo Reino, y de este modo dominar fácilmente a Rusia y Austria. Pero era de mayor importancia para los designios de la secta sobre el poder temporal del Papa, y sobre la misma Austria, separar los imperios. Palmerston tuvo éxito con Austria, que se retractó de su alianza con Rusia. Entonces las fuerzas de Inglaterra y Francia fueron trasladadas desde el Danubio hasta la esteril Crimea, como pago de la neutralidad austríaca.
     Este soborno fue la ruina de la influencia austríaca. Tan pronto como Rusia se separo de Austria, y fue debilitada como para no poder asistirla aun en el caso que quisiera, Francia alentada por Inglaterra, asestó mortal golpe al dominio austríaco en Italia, unió a Italia y colocó al poder temporal del Papa en el último estado de decadencia. Por otra parte, se le permitió a Prusia, poco después, asestar otro golpe a Austria. Esto terminó con el prestigio de esta última como el poder mas fuerte en Alemania, y le confinó a su territorio original, con la perdida de Venecia, la unica provincia italiana que le quedaba. Después de esta guerra Palmerston falleció y Mazzini recuperó su autoridad en la secta. Recordó este su resentimiento contra Napoleón y enseguida utilizó su influencia con las altas autoridades de la masoneria para abandonar Austria y asistir a Alemania; y, sobre las promesas promesas de Bismarck -promesas cumplidas con las leyes de Mayo- acerca de que Alemania perseguiría a la Iglesia en la misma manera en que fuera perseguida en Italia, la masoneria llegó a Alemania y los masones urgieron a Napoleón a la loca expedición que colocó a Alemania coo el árbitro de Europa y que provocó la ruina de Francia y de la Dinastia de Napoleón. Hay suficientes pruebas en las autoridades citadas de que la masonería, así como había asistido a la Revolución Francesa, y a Napoleón I, asistía ahora a los alemanes. Hubo traición con respecto a Francia, y de hecho, vendió a este desafortunado país y a su inescrupuloso gobernante. Mazzini forzó a Italia a no asistir a Napoleón y se sintió gratificado al descubrir, antes de su muerte, que el mentiroso y traidor que, en la esperanza de obtener la asistencia que no pudo obtener de la masoneria, habia asestado el último golpe al Vicario de Cristo, y colocado a Roma, y el remanente de los Estados de la Iglesia en las manos del Rey de Italia, había perdido el trono y ganado los poco envidiables epítetos de cobarde y tonto.
     Necesariamente, esta no es sino una breve ojeada al programa que el ateísmo ha planeado y llevado a cabo desde que el gobierno de Palmerston comenzara. Donde quíera que este programa prevaleciera, las peores formas de persecución de la Iglesia comenzaron a hacerse sentir. En Cerdeña, tan pronto como el ateísmo se apoderó del rey y del gobierno, los designios de la Revolución Francesa contra la religión fueron al instante puestos en vigencia. El mismo Estado empleó los horribles e impuros inventos de la Alta Vendita para la corrupción y desmoralización de todas las clases del pueblo. Las puertas de contención del infierno fueron abiertas. La educación fue al instante hecha completamente secular. Los maestros religiosos fueron elíminados. Los bienes de las órdenes religiosas fueron confiscados. Sus conventos, sus tierras, las mismas iglesias, fueron vendidos y ellos mismos fueron obligados a vivir miserablemente mientras se les prohibía rígurosamente el derecho a sucesión. Todo reconocimiento del poder espiritual de los obispos tuvo un abrupto fin. El sacerdocio fue sistemáticamente despreciado y degradado. Todo el ministerio de la Iglesia y fue atacado de cien maneras vejatorias. Impuestos demoledores fueron aplicados a la administración de los sacramentos, a la misa y a las modestas entradas de las modestas entradas de los curas párrocos. El matrimonio se convirtió en secular, se legalizo el divorcio, se cancelaron los privilegios del estado clerical. Y, lo peor de todo, la leva, o conscripción fue hecha rigurosamente obligatoria. Los candidatos a sacerdotes, en el momento más difícil de su carrera, fueron obligados a enrolarse en el ejército por varios años, y expuestos a todos los desprecios que la Alta Vendita había preparado astutamente, con el fin de destruir, su pureza, y con ella, por supuesto, su vocacion; producid corazones viciosos, y no tendréis más católicos. Aparte de estas medidás tomadas y llevadas a efecto por la autoridad pública, cada favor del Estado, su poder de conferir honores, puestos y protección fue constantemente negado a los católicos. Para conseguir cualquier cargo de valor en el ejército, la armada, los puestos de gobierno, la policía, oficinas de recaudación de impuestos, ferrocarriles, oficinas de telégrafos; para ser el médico oficial de la más pequeña de las municipalidades, para ser empleado casi en todas partes, era necesario ser un francmasón o tener una poderosa influencia masónica, la prensa, las firmas mercantiles más importantes, las manufacturas más importantes, al depender, como en general lo hacen de los intereses y patrocinio del Estado, estaban también en manos de los sectarios. A los católicos se les reservó el papel de esclavos. Si por casualidad se les permitía existir, fue sólo como cortadores de leña y acarreadores de agua. Las tierras que aquellos de entre ellos poseían, si no estaban dispuestos a renunciar a la religión, eran castigadas con impuestos insoportables. La condición de los fieles campesinos católicos fue toda una desgracia por causa del peso de las obligaciones fiscales a que se los sometía. El triunfo del ateísmo no podía ser más completo, en cuanto a todo lo que el mundo puede otorgar. A la Iglesia sólo se le dejaba apenas algo más que lo que cubría a su Divino Fundador sobre la Cruz.
     Bismarck, aunque asistido en sus guerras contra Francia por los bravos soldados católicos del Rhin y los de su patria nativa en general, no bien tuvo a sus enemigos vencido y su victoria asegurada, se apuró para cumplir con la promesa hecha a los francmasones de perseguir a la Iglesia. Los francmasones del parlamento aleman y los ministros de la secta, le ayudaron a preparar medidas contra la religión católica tan drásticas como las que estaban en operación en Italia; aún peores, en muchos aspectos. Las órdenes religiosas de hombres y mujeres fueron rigurosamente suprimidas, como primer paso. Luego cayó la educación católica para hacer lugar a la propaganda impía. Luego vinieron agresivos decretos contra el clero por los cuales los obispos fueron eliminados o puestos en prisión y las parroquias fueron privadas de cientos de sacerdotes. Todas las malas e inmorales influencias que fueron ejercidas y propagadas por los sectarios corrían ahora libres por el país. Se intentó un cisma dentro de la Iglesia. La educación eclesiástica fue corrompida en las raíces, y todo menos la existencia de católicos fue proscripto en materia religiosa.
     Dondequiera que encontremos triunfante a la secta hallaremos los mismos resultados. En las Repúblicas de Sudamérica, donde la francmasonería detenta los más altos puestos, la condición de la Iglesia es normalmente la persecución y las vejaciones de todas clases. Esto ha sido así por muchos años en España y Portugal, en Suiza, y, en la medida en que los francmasones lo han podido realizar, en Bélgica y en Austria. El Tenebroso Directorio que sucedió a Weishaupt, la Alta Vendita, y Palmerston, tiene sede en París y Berlín casi abiertamente y prepara a su placer las medidas que no son otras que, primero la rápida debilitación de la Iglesia y luego un sangriento intento con miras a su exterminación. Si va más lento de lo que lo hizo en la Revolución Francesa, es con el objeto de ir con más seguridad. La experiencia pasada, también, y las determinaciones de la secta tomadas de antemano, muestran claramente que una consumación final se tiene siempre en vista. Los asesinos impuros que conducen la conspiración no han tenido escrúpulos en empaparse las manos en la sangre de los cristianos en el pasado, y tampoco tendrán escrúpulos para volver a hacerlo, siempre que haya esperanza de éxito.

viernes, 12 de julio de 2013

EL GRAN ORIENTE DE LA MASONERIA SIN MASCARA (X)

Por Mons. George F. Dillon
XVIII
LA GUERRA DEL PARTIDO INTELECTUAL

     Durante lo que podemos denominar como el reinado de Palmerston, la guerra del partido intelectual contra el cristianismo, intensificada en los oscuros conciliábulos de la Alta Vendita, se acentuó aún más y se generalizó a través de Europa. Esta guerra consistía primordialmente en la propaganda de la inmoralidad, de la voluptuosidad y del naturalismo entre todas las clases sociales, y luego, en la difusión de las ideas ateas y revolucionarias. Durante la época de la influencia de Palmerston no se permitió ni un tilde ni una jota de los consejos de la Alta Vendita fueran desperdiciados. Donde, por lo tanto, fuera posible avanzar con el programa trazado en la "Instrucción Permanente" de la carta de Piccolo Tigre y en los consejos de Vindex, se lo hacia así y con resultados. Es así que vemos en Francia, Italia, Alemania, España y América y el resto del mundo inundados con ovelas inmorales, impresos escándalosos y estatuas y cuadros inmodestos, y aún vemos que se invita a las Legislaturas a legalizar un sistema de prostitución, bajo la excusa de su conveniencia, que diera seguri a los pecadores, y cierta clase de reconocimiento social a las mujeres degradadas. Encontramos que allí donde la masoneria puede llevar su plan a efecto, estas malas influencias se hacen sentir en las universidades, el ejercito, la armada, las escuelas de oficios, los empleados de gobierno y la población en general. "Haced corazones corruptos y no tendréis más católicos, decía: Vindex y fielmente, y con éxito, las sociedades secretas de Europa han seguido este consejo.
     Y así es que en Francia, bajo el Imperio, París, bastante mala ya, se convirtió en un  verdadero pandemonio de vicios e Italia, justo en proporcion a las conquistas revolucionarias, se hizo sistemiticamente corrupta de acuerdo con las lineas determinadas por la Alta Vendita. En el próximo paso se consiguió que en cada país se aprobaran leyes contrarias a la moralidad cristiana, bajo, desde luego, los más plausibles propósitos. Estas leyes fueron primero la del divorcio, luego, la abolición de los impedimentos para contraer matrimonio, tales como la consanguinidad o relación cercana, la union con la hermana de la esposa fallecida, etc. Bien sabian los infieles que la medida en que las naciones se apartaran de las sagradas restricciones de la iglesia, y en que la santidad e inviolabilidad del lazo matrimonial se debilitara, más rápido entraria el ateismo en la familia humana. 
      Aún más, las pocas instituciones cristianas de naturaleza pública que todavia quedaban en los paises cristianos debian ser removidas una despues de otra con alguna excusa hábilmente preparada. El dia dedicado a Dios, que tanto en el Antigua como en el Nuevo Testamento; probó ser tan ventajoso para la religión y para el hombre -para las naciones tanto como para los individuos- fue marcado como despreciable. La tolerancia de la Iglesia, que permitió ciertos trabajos necesarios en domingo, fue propiciatoria, y el dia del Señor se convirtió en un dia de comercio común en todas las grandes ciudades de la Europa continental  catolica. Los infieles, debido a una determinacion previa a la que se habia arribado en las logias, clamaron por permisos para que se abrieran museos y lugares  de público esparcimiento en los dias consagrados a los servicios religiosos, con el objeto de distraer a la población de la obligación de escuchar misa y adorar a Dios. Y no es que les importara nada de los infortunados trabajadores. Si cesara el día del Señor mañana mismo los trabajadores serían tan esclavos el domingo como los hacen ser el resto de la semana. El único día de descanso les sería arrancado y todos ellos acercados un poco más que antes a la absoluta esclavitud que iempre existió y que volverá a existir bajo cualquier forma de idolatria e infidelidad.
     Mientras esperan la reducción de la humanidad al socialismo, el conclave secreto que dirige a toda la masa del ateismo organizado ha tornado sus precauciones para que, con el objeto de impedir que los trabajadores atiendan los servicios religiosos y escuchen la palabra de Dios, teatros, cafes, jardines de esparcimiento, bares y otros medios de amenidad popular todavía peores, hagan sentir la  mayor influencia sobre ellos. Esta triste influencia se está comenzando a sentir, entre nosotros. Luego, además de la supresión  del reconocimiento de la Religión por el Estado, los Capellanes de el ejercito, de la armada, de los hospitales y de las prisiones debian ser retirados so pretexto del gasto o de que  eran innecesarios. Las Cortes de Justicia y las asambleas públicas iban a ser privadas de todos los símbolos cristianos.

     Se iba a hacer esto bajo la excusa de que la religión era una cosa demasiado sagrada como para que se le permitiese entrar en tales lugares. En la corte, en la sociedad, en las cenas, etc., los hábitos cristianos tales como la oración de gracia antes de las comidas, etc., o cualquier reconocimiento social de la presencia de Dios, iba a ser eliminada coma una cuestión de mal gusto. La compañia de eclesiásticos iba a ser evitada, y cien hábiles estratagemas iban a ser planeadas para borrar el aspecto cristiano de las naciones hasta que

estas presentaran una aparicncia más vacia de religión que aquella de los mismos paganos.
     Pero de todos los ataques hecho por los infieles durante el reinado de Palmerston, aquél contra la educación primaria, secundaria y superior fue el más marcado, el más determinado y decididamente, cuando tuvo éxito, el más desastroso. Debemos recordar que desde el comienzo de la guerra del ateismo contra la critiandad, bajo Voltaire y los enciclopedistas, este medio de hacer el mal fue el más recomendado por los lideres principales. En ese entonces acomularon ellos inmensas sumas con el objeto de difundir su propia mala literatura entre todas las clases. Bajo el Imperio, el más desastroso golpe asestado por el archimasón Talleyrand fue la formación del monopolio de la educación para los herejes en la fundación de la Universidad de Paris.

     Pero se dejó a los conspiradores de este siglo el perfeccionar el plan de arrancar de las manos de la Iglesia y de la influencia del cristianismo la educación de todas las clases y de los dos sexos de las generaciones jóvenes. Este plan fue aparentemente elaborado ya en 1826 por la masoneria intelectual. Cerca de esa época apareció un diálogo entre Quintez y Eugenio Sue en el cual a la manera de la carta de Vindex a Nubius todo el programa de la guerra de la educación, ahora ya en progreso, estaba ya delineado. En éste, las esperanzas que tenía la masonería con respecto al protestantismo en los países donde la población era mixta, estaban claramente expresadas.     

     Los celos de las sectas rivales debían ser excitados y cuando no pudieran coincidir, el Estado debía ser inducido a acabar con toda clase de religión "en aras de la paz", y a establecer escuelas sobre una base puramente secular y que fueran completamente libres del "control clerical" las que debían ser entregadas a maestros laicos a quienes seguramente el ateismo podria llegar a controlar. Pero en los países puramente católicos, en los cuales no se podían aducir argumentos tales como las diferencias entre sectas, el grito de guerra iba a ser enseñanza clerical contra. enseñanza laica. Los maestros religiosos debían ser apartados con mano fuerte, como ocurre actualmente en Francia, y luego se aduciría que los maestros laicos no eran competenes o no deseaban dar instrucción religiosa, la cual, a su debido tiempo, también podía hacerse desaparecer.

     Monseñor Dupanloup, ya fallecido, publicó, en 1875, un valioso pequeño tratado en el cual dio pruebas, extraídas de las expresiones de los más famosos masones de Francia y de otras partes, de las resoluciones tomadas en las logias principales, y de las opiniones de sus principales órganos literarios, de que lo que aquí se afirma es correcto. Los siguientes extractos con respecto a la educación demostrarán lo que la masonería ha estado haciendo con respecto a esta muy vital cuestión.

     Monseñor Dupanloup dice: En la gran logia llamada "La Rosa del Perfecto Silencio" se propuso en cierto momento a la consideración de los hermanos: '¿Debería suprimirse la educación religiosa?' Esta pregunta fue contestada así:

     "Sin ninguna duda lo principal de la autoridad sobrenatural, es decir la fe en Dios, quita a un hombre su dignidad, es inútil para la disciplina de los niños, y también tiene en si el peligro del abandono de toda moralidad... el respeto debido especialmente al niño, prohibe enseñarle tales doctrinas, que perturban su razón."

     Pera demostrar las razones de la actividad de los masones a través de todo el mundo con respecto a la difusión de la educación irreligiosa, será suficiente citar los puntos de vista de Monde Maconnique sobre el particular. Dice, en su número del 1° de mayo de 1865: "Un inmenso campo se abre a nuestra actividad. La ignorancia y la superstición pesan sobre el mundo. Busquemos crear escuelas, cargos para profesores, Bibliotecas". Impedida por el movimiento general de esta manera infundido en su cuerpo, la Convención Masónica (Francesa) de 1870, llegó unánimemente a la siguiente decisión: "La Masonería de Francia se asocia a las fuerzas activas en el país para obtener que la educación sea gratuita, obligatoria y laica".
     Todos hemos oído cuan lejos ha llegado Bélgica persiguiendo estos objetivos masónicos de educación infiel. En uno de los principales festivales de los francmsones belgas, cierto hermano Roulard exclamó, en medio de un aplauso general: "Cuando los ministros salgan a anunciar que intentan regular la educación en el país, yo gricaré fuerte: "A mi, un masón, a mi sólo se me debe dejar la cuestión de la educación; a mí la enseñanza, a mi los exámenes, a mi la solución."
     Monseñor Dupanloup también atacó el proyecto masónico de tener escuelas profesionales pera las niñas, tales como las que son recomendadas en las colonias australianas actualmente, como así también en todas partes en los países de habla inglesa. En aquella época, el movimiento estaba apenas siendo iniciado en Francia, pero él no se engañó. En un panfleto al que se adhirieron todos los obispos de Francia, y que fue por lo tanto llamado La Alarma del Episcopado, demostró claramente que estas escuelas tenían dos caras, en una de las cuales estaba escrito "Instrucción profesional para niñas", y en la otra "Acabemos con el cristianismo en la vida y en la muerte", "Sin la mujer", había dicho el hermano Albert Leroy en un Congreso Internacional de Masones, en París, en 1867, "todos los hombres unidos no pueden hacer nada" -nada para descristianizar al mundo con efectividad.
     Pero como hemos visto, la mayor aspiración de la Alta Vendita era corromper a la mujer. "Como no la podemos suprimir", le había dicho Vindex a Nubius «corrompámosla con la Iglesia". El metodo mejor adaptado, para esto era extrañarla de la Iglesia por medio de una educación infiel.

     Aquí podríamos traer a la mente el hecho de que fue mientras; Lord Palmerston dirigía la masonería como Monarca, y la politica inglesa como Ministro, que un insidioso intento de introducir el secularismo en la educación superior en Irlanda, por medio de los Colegios de la Reina, y en la educación primaria por intermedio de ciertos actos del Consejo Nacional de Educación, fue llevado a cabo.        

     La fidelidad del episcopado irlandés y la siempre vigilante mirada del papado desconcertaron ambos planes, o al menos los, neutralizaron en gran medida. Intentos de la misma clase se están, haciendo en Inglaterra. Allí, gradualmente, internados con casi ilimitados fondos provenientes de impuestos han sido en primer lugar hechos legales, y luego alentados en la forma más hábil. Las escuelas religiosas han sido desalentadas sistemáticamente y han alcanzado ahora una situación peligrosa. Esto ha sido llevado a cabo primero por la masoneria de Palmerston en lugares clave y en segundo lugar por la masoneria de Inglaterra en general, no en verdadera conspiración con conocimiento de causa en cuanto a las fuerzas secretas de las que he hablado, sino influenciada sin quererlo por los bien planeados clamores por la difusión de la luz, por la difusión de la educación entre las mesas, por que se acabara con las discordias religiosas, etc. Nunca se mencionó, desde luego, que todas las ventajas por que se clamaban podian ser obtenidas, junto con las todavia mayores ventajas de una educación cristiana, produciendo una futura población cristiana. Se mantenia deliberadamente oculto el hecho de que la gente que usaria con seguriaad de estos internados, era aquella que jamás concurria a la Iglesia y que jamas pensaria en dar instrucción religiosa a sus hijos. Nada puede mostrar el poder de la francmasoneria mejor que la estolidez que se las arregló para producir en los hombres que proyectan las leyes en ambas camaras del Parlamento Inglés y que fueron de esta manera burlados haciendoles entrenar hombres adecuados pare quitarles a ellos mismos sus posiciones, riquezas, y aim el pan, como asi el de sus hijos; y que se las arregló para subordinar a las clases adineradas de Inglaterra al grupo que hizo caer a otra enceguecida "clase adinerada", en Francia, durante el siglo pasado. 
     En Inglaterra los francmasones tuvieron, desafortunadamente, como aliados a los disidentes. El odio por las escuelas de la Iglesia causó que estos últimos hicieran causa común con los ateos contra Dios, pero la destrucción de la Iglesia de Inglaterra -ellos no tienen la esperanza de destruir la vigorosa Iglesia Catolica del país— nunca compensará ni aun a los socimanos. Porque un espiritu de irreligión instruida en Inglaterra podrá, en una generación, intentar nivelar por el ateismo pare su propio beneficio, y por cierto que no para beneficio de los ricos disidentes, o de los disidentes que todavia tengan algo qua perder.

     Las mismas influencias ateas eran poderosas, y por las mismas razones, en todas las legislaturas australianas. Alli, la influencia de la francmasoneria continental es más fuerte que en Inglaterra, y las influencias conservadoras que neutralizan los movirnientos ateos de naturaleza demasiado democrática en Inglaterra y Escocia, son más débiles. Por lo tanto, en todos los Parlamentos australianos se votan las leyes, con solo débiles objeciones por parte del partido de la Iglesia, que permitiran la abolición de toda clase de educación religiosa y que harán toda la educación del pais "secular, obligatoria y libre". Es decir, sin religión, obligatoria para todas las clases y mantenida por el Estado. Y hete aqui que después de pagar los impuestos completos, el Catolico y el cristiano conciente de la Iglesia de Inglaterra, tienen que sostener en todas aquellas colonias su propio sistema eaucativo, y esto, al mismo tiempo que están pagando por el otro sistema y que estén soportando el peso adicional de la competencia de las escuelas del Estado, ricas y completamente subsidiadas para tener todo lo necesario, y con lujo, a expensas de los impuestos generales.
     Una caracteristica final en la guerra de la educación del ateismo contra la Iglesia especialmente y contra el cristianismo en general; es el intento de proporcionar educación superior sin religion a las jóvenes. Los gastos que ellos han inducido a ejectuar a las legislaturas con este propósito son sorprendentes; y cómo es que las naciones toleran tales gastos es igualmente sorprendente. Esto no es sino llevar a cabo a pies juntillas el consejo de Vindex: "Si no podemos suprimir a la mujer corrompamosla junto con la Iglesia."

     Ese, es el proposito de esos infames nidos del mal vicio, las "logias de adopción", las logias para mujeres, y las "andróginas" -logias para masones libertinos y mujeres- que fueron establecidos por los "illuminati" de Francia en el siglo pasado.

     Con el mismo propósito es que hoy en dia se planean escuelas de educacion superior para las niñas. Esto lo sabemos por las abiertas declaraciones de los lideres masones. Estos establecimientos fueron introducidos en Francia, Bélgica, Italia y Alemania con el propósito de sustraer a las jovenes de clase media y superior del bendito y seguro control de las monjas en los conventos, y con el propósito de guiarlas a un positivo ateísmo por su contacto con maestros infieles y compañías infieles.
     Este designio de las logias está teniendo éxito en su misión de maldad terrible; pero, gracias a Dios, no entre las hijas de respetables cristianos, quienes valúan la castidad, el honor, o la futura felicidad, aquí y después, de sus hijas, las que necesitan de mayor cuidado y delicadeza en su educación.
     En el extracto de la intrucción permanente de la Alta Vendita se ha visto cuán astutamente los ateos organizaron la corrupción de la juventud en las Universidades. Es notorio desde entonces que en todas las escuelas secundarias sobre las cuales, han podido influir, los estudiantes han sido privados de la religión, han sido enseñados a odiarla y a hacerle burla, han sido tentados a seguir cursos viciosos, y han sido colocados bajo profesores sin religión ni moral. ¿Cómo nos podemos sorprender si las Universidades del Continente se han convertido en nidos de vicio, almacigos, de revolución y de ateísmo? Aun más, cuando la masonería gobierna, como en Francia, Italia y Alemania, el único camino de obtener un medio de vida para los jóvenes pasa por afiliarse a la masonería; y la única forma de asegurarse él progreso personal es siendo devotos a los principios, intrigas e intereses de la secta.
     Los continuos esfuerzos de la masonería, ayudada por una literatura atea e inmoral, por una opinión pública corrupta, por una celosa propaganda de descontento contra la Iglesia, contra sus ministros y sus sacramentos, y por una vigilancia alerta de parte de un Directorio dedicado a la consecución y al avance de todos los fines viciosos, son suficientes a todas luces para arruinar al cristianismo si éste no fuera divino. Pero, adicionando a sus esfuerzos intelectuaes, la masonería ha tenido desde el principio otro poderoso medio de destruir el orden social cristiano existente en el mundo en beneficio del ateísmo.