jueves, 15 de enero de 2015

LOS SIETE DOLORES


DEVOCIÓN ADMIRABLE
Los Siete Dolores que María Santísima sintió, en la Vida y Muerte de su Amado Hijo

Primero
     SEÑOR mío Jesucristo, yo te saludo en honra y reverencia del dolor que padeció mi Señora la Virgen María, cuando le profetizó Simeón que te habían de quitar la vida; por este dolor te pido conocimiento y contrición de mis culpas.
Padrenuestro, Avemaria.

Segundo
     SEÑOR mío Jesucristo, yo te saludo en honra y reverencia del dolor que padeció mi Señora la Virgen María, al saber la crueldad con que Herodes intentaba quitarte la vida, y por los trabajos que padecisteis en el camino y destierro a Egipto; por este dolor te pido una santa resignación en todas las tribulaciones que te dignes enviarme.
Padrenuestro, Avemaria.

Tercero
     SEÑOR mío Jesucristo, yo te saludo en honra y reverencia del dolor que padeció mi Señora la Virgen María, cuando te perdió tres días; por este dolor te pido remisión de mis pecados.
Padrenuestro, Avemaria.

Cuarto
     SEÑOR mío Jesucristo, yo te saludo en honra y reverencia del dolor que padeció mi Señora la Virgen María, cuando te vio cargado con el infame madero de la cruz, yendo dócil al suplicio; por este dolor te pido las virtudes que por el pecado perdí.
Padrenuestro, Avemaria.

Quinto
     SEÑOR mío Jesucristo, yo te saludo en honra y reverencia del dolor que padeció mi Señora la Virgen María, cuando te vio crucificado; por este dolor te pido el don de gracia, y antes de mi muerte tu Cuerpo en comida.
Padrenuestro, Avemaria.

Sexto
     SEÑOR mío Jesucristo, yo te saludo en honra y reverencia del dolor que padeció mi Señora la Virgen María, al tenerte en sus brazos y contemplar tus mortales heridas; por este dolor te pido una verdadera devoción a tu Pasión y muerte.
Padrenuestro, Avemaria.

Séptimo
     SEÑOR mío Jesucristo, yo te saludo en honra y reverencia del dolor que padeció mi Señora la Virgen María, con la amarga soledad en que quedó al ser sepultado tu sacratísimo cadáver; por este dolor te pido verte en mi muerte asistiéndome con los auxilios necesarios de tu gracia, para que así me recibas en los goces de la vida eterna.
Padrenuestro, Avemaria.

Oración
     MIRADME, ¡oh mi amado y buen Jesús!, postrado en vuestra santísima presencia: os ruego con el mayor fervor imprimáis en mi corazón los sentimientos de fe, esperanza y caridad, dolor de mis pecados y propósito de jamás ofenderos, mientras que yo, con todo el amor y con toda la compasión de que soy capaz, voy considerando vuestras cinco llagas, comenzando por aquello que dijo de Vos, ¡oh mi Dios!, el santo profeta David: “Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos.”

Ofrecimiento
     JESÚS mío crucificado, Salvador de los hombres, que por redimirnos de la culpa quisiste derramar tu sangre preciosa: te ruego, amado Jesús de mi corazón, te compadezcas de mí, y olvidando mi ingratitud, oigas las súplicas que te hago: yo te propongo por mi intercesora a tu amante y dolorosa Madre, ofreciéndote sus siete dolores y te pido por ellos me alcances favorable despacho de mi petición, y la gracia especial de imitar su heroica paciencia en los trabajos de esta vida y en los dolores que te dignares enviarme para acrisolar mi virtud y hacerme digno de su compañía gloriosa en los cielos. Amén.
Una Salve a la Santísima Virgen de los Dolores.

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