miércoles, 4 de julio de 2012

LA APOSTASIA (3)

Por Mons. José F. Urbina

AMENAZAS APOCALIPTICAS 
ANUNCIAN LOS CIENTIFICOS.
 
Los que forman el club de los "no pasa nada", tienen características y actitudes muy especiales. Cuando frente a ellos se comienza a hablar de los tiempos del fin, cambian automáticamente la expresión de la cara. Los ojos les quedan como desvaídos, parcialmente apagados, y son propensos a decir: ¡Hay, no pasa nada!, mientras mueven una mano como si se espantaran una mosca del cachete. Son almas menguadas espiritualmente, aferradas a sus planes terrenos incapaces del menor esfuerzo por su alma y por su Dios- Si cumplen, es para lograr alguna tranquilidad espiritual, mientras no aparezca otra urgencia más importante.
Pues yo no sé si para inquietar a esta cepa somnolienta tan ávida de mundo y de carne, el sábado 10 de septiembre de este año, las agencias noticiosas internacionales transmitieron la siguiente nota: "LA FURIA DE LA NATURALEZA PLANTEA GRANDES DESAFIOS. Paul Stockton, hombre clave del Pentágono (uno se pregunta si no está inspirado en la estrella satánica), para todo lo relacionado con seguridad nacional, está haciendo planes para el tipo de acontecimientos apocalípticos que podrían cambiar permanentemente la vida de millones de estadounidenses, informa la revista NEWSWEEK en español".

"El Secretario asistente para la Defensa, académico que se expresa con apasionadas palabras, habla de "catástrofes complejas" con "efecto cascada" que, igual que el 11 de septiembre de 2001, podrían tener devastadoras consecuencias sociales y políticas".
"Sin embargo, los horrores para los que está preparándose son mucho mayores que el 11/9: decenas de miles de muertos, una economía devastada, la seguridad nacional gravemente comprometida. Y el terrorista ressponsable de semejantes atrocidades en la Madre Naturaleza" .
Es que los hombres no solamente son apóstatas de Dios, sino de su condición humana que han bestializado, y también de la Naturaleza que han profanado y destruido.
"La vara con que Stockton mide los cataclismos no es "peor que 11/9", sino una serie de catástrofes más terribles que el huracán Katrina".
"El día se aproxima; Stockton y otros especialistas en manejo de desastres no tienen la menor duda. El mes pasado, la costa Este del país sufrió el golpe psicológico de un terremoto relativamente menor y lo que resultó ser un huracán bastante leve, a pesar de una campaña mediática bastante alarmista. "Apocalipsis, no", declaró The New York Post".
"La ciudad de Nueva York "esquivó una bala", sentenció el alcalde Michael Bloomberg. No podemos decir lo mismo de Nueva Jersey, al norte del Estado de Nueva York y varios otros estados de Nueva Inglaterra. Tan sólo en Connecticut se registró el récord de 650 mil viviendas sin electricidad, muchas de ellas durante varios días. Vermont tuvo que organizar un puente aereo para llevar alimentos a poblaciones que quedaron aisladas por las innundaciones. La cifra de víctimas estadunidenses del huracán "Irene" ascendió a 43 personas y segün cálculos, los daños ocasionados podrían sumar más de 20 mil millones de dólares".
"Eso no es más que una probadita de lo que está por venir. Cualquiera que sea la causa (gases de invernadero, calentamiento natural y ambas), el aumento de la temperatura y el creciente nivel del mar empiezan a generar huracanes más grandes e intensos, y marejadas ciclónicas más peligrosas".
"Al Gore, ex-vicepresidente y divulgador de muchas verdades inconvenientes sobre el cambio climático, insiste en que es una cuestión "absolutamente pertinente" la seguridad nacional".

Debemos esperar incrementos constantes en la frecuencia e intensidad de las innundaciones extremas, las épocas de sequías, los incendios forestales, las tormentas y muchos otros fenómenos meteorológicos, anuncia. "Necesitamos empezar a prepararnos, cuanto antes, para los desastres que van a ocurrir".
"Gore afirma que algunos científicos están considerando la posibilidad de añadir una categoría 6 a la escala de clasificación de huracanes Saffir-Simpson, la cual mide la intensidad de un huracán con base en la velocidad de sus vientós".
"Las reglas para la evaluación de riesgos están reescribién-dose, enfatiza Gore. Sólo este año, NADA MAS EN ESTADOS UNIDOS, se han registrado 10 desastres con un saldo superior a mil millones de dólares. La FEMA (Agencia Federal para el manejo de Emergencias) se ha quedado casi sin fondos".

Yo tengo notas periodísticas de hace años, que dicen que los desastres naturales se han triplicado desde la década 1960-70 del pasado siglo, que es coincidencialmente, la década del Concilio. Es que los hombres no cambiarán la Religión de Dios y queden impunes. No abandonarán y tratarán de poco más o menos, con indiferencia a la Iglesia. La santa Virgen dijo en La Salette que una de las cosas que más enoja a Dios -aunque no la única-, es el abandono y la violación del precepto dominical. Una persona que asiste a Misa, dispuesta siempre a faltar si "algo más importante" le sale al paso, ya asista con frecuencia o no, es un violador del precepto. Porque su espíritu y voluntad los ha puesto en la intención de violar la ley en la primera oportunidad que se presente. Y si asiste algún día, está allá, porque no le salió otro compromiso más importante que el precepto. Hay aquí, entre otras cosas, un grave pecado de desobediencia. Y de soberbia. El desobediente soberbio empedernido, aparenta siempre obedecer, no sin antes aderezar la orden con su propia salsa. Hace siempre, entonces, lo que le da la regalada gana, y no lo ordenado. Y así como el desobediente esconde ladinamente su soberbia y desobediencia, el violador del precepto dominical lo hace con su presencia dispuesta siempre a la violación si le sale algo más importante que la orden de Dios.
Santiago dice algo en su Epístola que viene al caso: "Quien observa toda la Ley, pero falta a un solo precepto, SE HACE REO DE TODOS" (II, 10). ¿Por qué?, porque el que acepta la Palabra del Señor, no la juzga. No selecciona según su opinión qué precepto seguir y cual no. El que cumple toda Ley menos un precepto, es claro que cumple lo qué le parece y no cumple lo que no le parece. Así se hace juez supremo de la Ley (Sant. IV, 11). Por eso se hace violador de toda la Ley. Asi también el que obedece siempre añadiendo algo de su voluntad, en realidad es un desobediente. Y el que asiste a la Misa dominical siembre estando dispuesto a violar el precepto por alguna cosa que le parece más importante, ese es evidentemente un violador perpetuo del precepto dominical. Ese hombre ha fabricado un programa con sus prioridades, pero no las de Dios que las tiene en segundo lugar.
A esto se refiere la santísima Virgen cuando habla de la violación del precepto dominical. Los hombres han retorcido a su conveniencia la Palabra de Dios.
El Profeta Isaías, predice la devastación de la Tierra. La Tierra será arrasada por el agua y por el fuego (La Salette), porque les hombres han profanado la Tierra, han traspasado las leyes y han violado el precepto. Han roto la Alianza Eterna. TRASPASAR es quebrantar una ley o precepto. Es también excederse en lo que es debido. VIOLAR es quebrantar, abusar con violencia o con astucia, profanar. Y han roto la Alianza Eterna.
El Sacrificio del Cielo traído al altar para la salud de los hombres, ha sido expulsado en aras de una alianza con el error. Hay un divorcio entre el Sacrificio eterno celestial y el que se celebra en los altares en el que prevalece la voluntad y opinión humana. Termina así radicalmente su carácter propiciatorio, que detiene la justicia de Dios ofendido por tanto pecado y tanta corrupción y se da curso a los acontecimientos que traen la devastación anunciada por el Profeta Isaías. Esta es la obra de la voluntad humana que Dios respeta. No es obra de Dios. Pero El es el supremo Juez, y dicta sentencia. El es el supremo Legislador y Creador, y los acontecimientos no pueden estar regulados por el capricho de alguna creatura. Esa es la destrucción. Es la entrega de la marcha de los acontecimientos en manos del Demonio, que está detrás, manipulando las pasiones del hombre .
Los violadores del precepto de la obediencia y los violadores del precepto dominical, nunca se dan por aludidos en ninguna forma pues hacen siempre e invariablemente sus motivos que los justifican, creen, su norma moral de conducta.
ALGO MAS SOBRE LA PROFECIA DE ISAIAS
 La profecía del Profeta Isaías, dice que los hombres han "traspasado" las leyes. Creo que el término traspasar, necesita aun alguna consideración más. TRASPASAR, es quebrantar una Ley o precepto, pero también es, dije, excederse en lo que es debido. Excederse es también propasarse, extralimitarse y pasar de.
La ley se diferencia del precepto, en que no se da para un caso particular, sino con cierto valor general y para todos los que forman una comunidad. Entre las clases de leyes, podemos mencionar la LEY MORAL NATURAL, que es impuesta al hombre al serle concedida la naturaleza racional. Es una ley de libertad "que no consiste en un conjunto de ideas morales innatas, dice Bernhard Haring en LA LEY DE CRISTO, sino en una facultad de la razón y en una ley de la libre actividad conocible por la razón con el simple examen del ser humano y del universo". La razón que se ha concedido a los hombres, lo hace diferenciarse de los minerales, de las plantas o de los animales. Su dignidad humana superior lo hace rechazar el comportamiento de los otros seres creados. La condena de Dios expresada por Isaías, es porque los hombres propasándose, extralimitándose en sus facultades se hen llegado a prostituir como no lo hacen ni las bestias privadas de razón. Y han llegado a una degeneración que los pone como inferiores a las bestias irracionales. La naturaleza racional depende de su alma racional que no tienen las otras creaturas. Pero Dios hace al hombre a imágen y semejanza de El, es decir, con la plena y meritoria libertad de elevarse o hundirse en la esclavitud del Demonio. Por eso el hombre es capaz de mérito o demérito libre. Es la libertad de los hijos de Dios que obtuvo con la Redención.
Pero los hombres libremente se han prostituido, se han degradado no a la condición de las creaturas irracionales, sino aun peor. Y lo han hecho por propia voluntad. "Han encharcado el mundo de crímenes", se advirtió en La Salette. SE HAN DEGRADADO CON MALICIA.
Y han desterrado y desconocido al Juez supremo, para instituir otro juez al que le temen. La sociedad, el qué dirán, pues les puede parecer insoportable su juicio si los descubre incestuoso, pero le importará un bledo si es conocido como violador del precepto dominical.
Esto no fue siempre así. La sociedad humana fue hace tiempo más apegada a la moral cristiana, pero se comenzó a ceder, y el que cede poco, cede poco a poco. El que oculta a sus ojos lo elevado y lo sublime, comienza a mirar lo bajo, lo oscuro, lo turbio, lo maligno, y así como el ascenso es infinito, la degradación termina irremediablemente en lo satánico. Entonces esa elección terrible, lleva al reino diabólico que debe ser destruido. Comienza con una declinación imperceptible, y acaba en un barranco de horror.
La humanidad se ha degradado así, en este tiempo, a una condición peor que la de las bestias. Y ha sido por propia y libre voluntad.
MILES de abortos ocurren todos los días en el mundo, como no hacen ni las bestias más feroces que cuidan a sus cachorros con celo. Además, esos hijos asesinados son privados por siempre de la visión beatífica.
Se proclama abiertamente la libertad humana para practicar la HOMOSEXUALIDAD y el LESBIANISMO, como no hacen ni las bestias que huyen o se enfrentan furiosas contra algún miembro de la manada que pretende otra cosa. Este fue el pecado terrible por el cual las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron arrasadas por el fuego y el asufre. Lo que antes sirvió de vergüenza y oprobio, ahora se proclama con cinismo y "valentía", dicen; y caminamos aceleradamente a la aceptación de los padres de los homosexuales.
EL SEXO POR EL PLACER. Ha muerto el amor y la reproducción por el sexo. Ya no es el sexo la expresión del amor a la pareja con la que se desea tener descendencia. Las bestias cuando practican el sexo, se reproducen. Los hombres quieren encontrar en la pareja que hacen un objeto desechable, un momento de placer. Y para que el termino sea satisfactorio, han recubrido a su inteligencia y a su ingenio creando métodos científicos (¡) de anticoncépción. ¡Esto no lo hacen ni las bestias!.
EL COMERCIO HUMANO SEXUAL. Los hombres actualmente se han degradado tanto, que secuestran mujeres y las tratan como esclavas para el comercio sexual. ¿Cuándo se ha oído que las bestias más furiosas hagan esto?.
Los hombres se han prostituido a tal grado, que las monjas han creado sociedades en las que se pide el amor lésbico entre las mismas internas, con toda libertad, como un derecho a una expresión legítima de la sexualidad humana. ¡Esto es una porquería modernista!.
La PEDERASTIA campea por el mundo con libertad formando redes internacionales de captación de ingenuos. ¡Y más...!.
¿Qué es la raza humana de nuestro tiempo sino una masa putrefacta preparada para el fuego?.
Y si nos extendemos a la corrupción de la Doctrina, y al creciente Satanismo en todas sus formas, y al odio y terror generalizados, a la zozobra social, al robo institucionalizado, al ateísmo galopante disfrazado de laicismo y de imparcialidad que prostituye la mente y el espíritu desde la más tierna edad, a la industria bélica que obtiene Inmensos recursos, creando conflictos entre las naciones y mandando a los hombres a matarse, ¿hacen esto las bestias?.
El furioso, sistemático y desbocado TRAFICO DE DROGAS, infame y desaforado, inducido a través de los medios electrónicos, de la música o en las escuelas, para extender las redes del crimen a costa de la sociedad inerme y desprevenida ¿es una práctica que los nombres han imitado de las bestias?.
¿Hasta dónde la situación continuará agravándose?, que no se sientan libres de culpa los que se escondieron en lo oscurito para hacer sus porquerías. Con tranquilidad, con indiferencia. Lo que se avecina es muy grave, es terrorífico, y serán librados solamente, tal vez, los que cambien de vida y esto si el Señor Dios los quiere librar de una purificación necesaria y adecuada a sus pecados.
Por último, dice Isaías que los hombres han roto el Pacto. 

El Señor es infinitamente misericordioso. Es decir, que se mueve a la compasión. A perdonar los pecados ajenos. A perdonar los pecados de los hombres que sinceramente se arrepienten. La segunda Persona de la santísima Trinidad vino al mundo para darle vida eterna a los hombres que con las obras demostraran estar en los ejércitos de Dios. Y mientras se renovara el Sacrificio Perpetuo en los altares del mundo, se sabía con seguridad que la misericordia divina seguía cayendo sobre la cabeza de los hombres. El Sacrificio vigente aseguraba este efecto, pero también era una señal inequívoca de la fidelidad del hombre a la Palabra de Dios. La supresión del Sacrificio sería una señal de que los hombres rechazaban la Mano misericordiosa de Dios, pero también sería una señal de que la Doctrina había sido ensuciada, adulterada con todas las consecuencias que esto trae.
Por eso, el texto de San Lucas sobre la institución de la Eucaristía: "Este cáliz, es la nueva alianza en mi sangre" (XXII, 20), no solamente es una institución divina y una proclamación, sino también una advertencia y muy grave. Porque la degeneración de una cosa traería otra (como el efecto dominó) y luego otra peor. La sustitución de una cosa, llevaría a la sustitución de otra. La supresión del Sacrificio es consecuencia del cambio de la Doctrina. El cambio de la Doctrina es consecuencia de la Apostasía del pueblo. Y la supresión del Sacrificio abre las puertas de par en par para todos los acontecimientos del fin. Sin duda.
Dos consideraciones esenciales deben de hacerse a este respecto:  

1. Cristo dice que ese nuevo Pacto o alianza es en Su Sangre. El cambio invisible de Su Sangre, no sería conocido por la generación apóstata porque el hombre no tiene el poder de ver las realidades sobrenaturales. Las realidades invisibles sólo se pueden afirmar y asegurar por la fidelidad a la Palabra de Dios. 
2. La infidelidad a la Doctrina lleva a la supresión del Pacto o alianza.

Pero la eliminación del Pacto, no es como falsamente se ha dicho de todo rito eclesiástico por la persecución del Anticristo. El destierro del Pacto o Sacrificio Perpetuo, no es una ELIMINACION, sino una SUSTITUCION. Se elimina una cosa, cuando es sustituida por otra. En este sentido hablan las sagradas Escrituras. Es una ignorancia crasa deformar este sentido bíblico.
La Versión de los Setenta, en Daniel Cap. 11, v. 31 dice: "Kai metastésousin ton endelejismon". El verbo "methistemi" significa cambiar, sustituir, mudar y transformar. Así se elimina completamente la cosa anterior. Daniel declara suprimido el Sacrificio perpetuo, y nuestro Señor predice la "instalación" de la abominación desoladora. Se trata, entonces, DE UN FRAUDE. Plenamente aceptado por los ejércitos convocados por el Anticristo, que estará reinando.
Este tiempo anticrístico de la eliminación del Sacrificio o Pacto, está anunciado en el Apocalipsis en la séptima y última Iglesia que contrasta su miseria espiritual con su prosperidad material. Las siete iglesias del Apocalipsis son siete grandes épocas de la Iglesia. Laodicéa es la última. San Juan comienza a describir la asquerosa tibieza de los hombres de está generación. Dice Dios: "No eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!. Ahora bien, puesto que eres tibio y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca". El que todo oye y nada entiende por sus pasiones; que todo promete y nada hace; el que mucho hace, pero sólo lo que le gusta; el que cumple a medias y sólo si puede; el que se preocupa pero pronto se enfría, es un vómito, es un desecho humano. Es un alma leprosa insencible que te traiciona por conveniencia. Es una porquería que Dios va a destruir. Es la generación de Laodicéa.
Algunos paralelismos son impresionantes entre Laodicéa y la generación actual. Esta ciudad fue destruida por un espantoso terremoto en el año 60 de nuestra era. Era famosa por su orden económico, por sus bancos y por sus avances científicos pues era famosa su escuela de medicina. Es la misma ciudad que San Pablo menciona en su Carta a los colosenses. Reinaba un ambiente materialista que se infiltró entre los cristianos. Era también famosa por su industria de la lana y por sus cosméticos. Por eso San Juan aconseja que se ponan "colirio" en los ojos para que vean. Era famosa esta ciudad por su indiferencia religiosa y por la vanidad de sus mujeres. La tibieza que condena San Juan a los habitantes de Laodicéa es un estado espiritual degradado falto de amor a Dios. Este estado contagioso es peligroso para el alma pues termina en conducirnos a lo que San Crisóstomo llama "el abismo de todos los excesos".
El Padre Bernardo Siebers M. S. C. dice en su libro COMENTARIOS DEL APOCALIPSIS refiriéndose a la iglesia de Laodicéa: "Por eso en el texto apocalíptico Cristo reclama para sí frente al espíritu mundano de esta iglesia su realeza sobrenatural. Se llama "Amén", el "Inmutable", el que no cambia Sus principios y decisiones. Es el Testigo fiel, que ha sellado con Su Sangre la verdad de la Doctrina". La Apostasía entraña un cambio. Una "renovación", dicen. La opinión del Señor es otra: "Y no te das cuenta que tü eres un desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo (Ap. III, 18)...". Cubre tu desnudez, dice, porque estás desnudo. Cubre tu vergüenza.
Claramente se anuncia un tiempo de "cambio", de "renovación" qué Dios condena porque es El el Amén, el Inmutable. El hombre se ha atrevido a corregirle la plana a Dios. A modernizar Su Doctrina. A "renovar" lo que ya le parece que está pasado de moda, envejecido, que es impracticable y en desacuerdo con el progreso del mundo. La Iglesia del Vaticano se presenta a los ojos del mundo y de sus seguidores como fresca y refrescada por nuevos aires, modernizada para siglos adelante, pero está agonizante y enferma. Enferma y desnuda. Cristo ha traído la Doctrina de Dios que es inmutable como es Dios. Aquí podéis descubrir -en la carta a la iglesia de Laodicéa-, la Apostasía, que lleva a la supresión del Pacto o Sacrificio Perpetuo.
El Modernismo está perfectamente profetizado y condenado como un vómito -con todos sus militantes-, pero en un lenguaje críptico que sólo se descubre luego de su cumplimiento. Ese es el causante de la supresión del Sacrificio Perpetuo. No juega Dios a las escondidillas. La profecía no se escribió para que se cumpliera, sino que se escribió porque se habría de cumplir. Pero debe estar expresada a través de ciertos sucesos y símbolos, para que la absoluta libertad del nombre no se vea coartada. Se ve su cumplimiento, en la maravillosa coincidencia de los vaticinios con los acontecimientos. De los símbolos con los sucesos de la historia siempre en presente en la presencia de la eternidad de Dios.
Por el conocimiento perfecto del texto griego, la Iglesia sabía muy bien que la supresión del Sacrificio era una sustitución del rito por otro fraudulento e inválido. Por ese motivo, el Pseudo-Hipólito en su obra DE CONSUMMATIONE MUNDI (c. 34) dice que "estará la Eucaristía ausente en los días del Anticristo". Si no hay Sacrificio, lógicamente no existe el Sacramento eucarístico. Y en comentario IN DANIELEM, Teodoreto de Ciro escribe: "LLAMA ABOMINACION DE LA DESOLACION DEL ANTICRISTO, EL CAMBIO O ALTERACION DE LA CONTINUIDAD LITURGICA DEL CULTO ECLESIASTICO, Y AL ORDEN INTERRUMPIDO Y ABOLIDO POR SU PERVERSIDAD Y FUROR". Se debe hacer notar, que ese "cambio o alteración" de la continuidad litúrgica de la Iglesia, sucedió el 28 de noviembre de 1969 estando ya reinando el Anticristo.

Paulo IV, previo ya esto preocupado y angustiado, habiendo sido testigo de la Revolución Protestante y para proteger a la Iglesia, por lo menos jurídicamente y así evitar, como él dice, ver un día instalada la abominación desoladora en la cumbre de la Iglesia, publica la Bula CUM EX. El había en esta forma protegido el Trono de Pedro. Desde ese tiempo, ya se veían barruntos de la tempestad que se acercaba. Igualmente, San Pío V, testigo también de los mismos acontecimientos mundiales, publica su Bula QUO PRIMUM TEMPORE, fijando A PERPETUIDAD el Rito de la Misa. ¿A quién más podría interesarle cambiar el Rito de la Misa para invalidarlo que al Anticristo?. ¿Puede tener algún interés el hombre malvado o Si Demonio en cambiar los ritos budistas, por ejemplo?.
Que ese "cambio o alteración" anunciado en Daniel y advertida por Teodoreto de Ciro, entre otros, según los originales griegos del texto fue la modernización (¡) de la Misa, producto de la inmensa infiltración de los modernistas que explotaría en el Concilio Vaticano II, no hay ninguna duda. Y la nulificación del Sacrificio debido a esos fraudulentos cambios, tampoco hay ninguna duda.
La pretención de los modernistas contra el Sacrificio, pugnada desde antes de ese Concilio, era bien conocida. Prueba de ello, es el libro TRATADO DE LA SANTISIMA EUCARISTIA que escribió por allá de los años 40, el Pbro. Dr. en Teología Gregorio Alestruey, Rector de la Universidad Eclesiástica de Valladolid, España, que en la edición de 1952 dice (Pág. 285): "También los modernistas niegan la verdad del Sacrificio eucarístico, ya que, según ellos, Cristo no instituyó culto externo ni sacrificio alguno, sino que fue la misma Iglesia la que, cuando la necesidad lo exigió después de la conversión de los gentiles, elevó a acto litúrgico la fracción del pan o cena que ya estaba en uso, e introdujo así el Sacrificio y constituyó a la vez sacerdotes a los que presidían la cena" .
Aquí podemos descubrir claramente las doctrinas ocultas de los progresistas o modernistas -que no dicen a los fieles- analizando el nuevo rito de la "misa", o como ellos dicen, "cena" o "asamblea", o "eucaristía".  

1. Para ellos, no es un Sacrificio, sino una "cena", la cena del Señor, y así lo proclaman abiertamente. 
2. Como no fue Cristo sino la Iglesia la que instituyó el rito, entonces, la Iglesia tiene la autoridad para cambiar el rito incluidas las partes esenciales, todas las veces que quiera. 
3. El cuidado de las formas o fórmulas operativas que validan o pueden invalidar el Sacramento, para ellos no existe, pues Cristo no instituyó ningún culto.
4. Entonces, esa presencia real, sacramental, material de Cristo es un mito, y se da solamente cuando la fe del pueblo la hace presente según las palabras del mismo Cristo que aseguró que El estaría presente allá donde dos se reunieran en Su nombre. 
5. Por eso fueron eliminadas las actitudes de adoración -como la Comunión de rodillas y en la boca-, pues la adoración a Dios es interior. Juan Calvino fue el primero en Suiza en imponer la Comunión de pie, para que no se interpretara que en el pan de la asamblea hubiera una presencia real de Cristo. 
6. Como la Iglesia instituyó el sacerdocio y no fue una institución divina, y lo hizo cuando el rito era un sacrificio, no tienen ninguna importancia la exactitud de las fórmulas de ordenación de sacerdotes y de consagración de obispos. La fidelidad, la exactitud teológica que conservaba las palabras y la intención de Cristo al instituir el Sacramento -que la Iglesia recibió por Tradición-, no tiene ya ninguna importancia pues sólo se celebra "una cena", en memoria de "la cena del Señor". Son tan estúpidamente herejes y malignos, que algún día buscarán cómo celebrar "el desayuno del Señor" o "el almuerzo del Señor". Nada de malo tiene recordarlos también. Pero esta indiferencia que tienen las formas o fórmulas sacramentales, es obvio, pueden nulificar -y de hecho lo han hecho-, no solamente la transubstanciación en la Misa, sino invalidar los otros Sacramentos, pues a los hombres es imposible saber si un Sacramento se ha realizado, sino sólo por el exacto cumplimiento de las condiciones indispensables que la Iglesia determiné. Lo cierto de todo esto, es que la Iglesia por la imposición de tan terribles herejías se ha quedado sin sacerdotes y obispos y Sacramentos. Y la Misa ha desaparecido y en su lugar han instalado una conmemoración de la "cena del Señor". ¿No ellos mismos han declarado que los que presiden esas "cenas" son sólo "presidentes de asamblea"?.
Para la inmensa mayoría del pueblo, la Misa y los Sacramentos sólo fueron "modernizados", nunca invalidados. Estamos, entonces, frente a un terrible FRAUDE. Un engaño diabólico. Y estamos viéndoles las caras de rameras a esos hombres hipócritas que ya no profesan la misma Fe del pueblo, sino que creen otras cosas a las que con toda clase de mañas y trucos, con calma pero seguramente arrastran a todos los que han puesto en ellos su confianza y dirección. Y eso es lo que quieren hacer. A eso van con seguridad. Quienes permanecen en contacto con estas gentes, con seguridad perderán la Fe.
He tenido la oportunidad de hablar con algunas personas que han quedado fieles al Vaticano anticrístico y después de oir cosas tan terribles como incontestables -como las cruces invertidas en el trono de Belén de Juan Pablo II, o el enorme altar masónico con el ojo que todo lo ve de Horús en el que celebró su "misa", documentado con fotografías- esconden su incredulidad --aun- en una supuesta buena intención que Dios ha de reconocer al continuar asistiendo al GRAN SACRILEGIO. El culto que todas estas gentes profesan, especialmente al antipapa Juan Pablo II no raya, sino que es ya papolatría extraña a la Doctrina de la Iglesia, pero así la predican y la promueven porque es un inmejorable vehículo para introducir las nuevas ideas.
Una de las cosas que una de esas personas adujo, es la división del campo impropiamente llamado "tradicionalista" que hace imposible a cualquier católico dirigir la mirada a ese lugar. Ese mismo problema sintieron los protestantes frente a la unidad católica, por lo cual decidieron sus líderes comenzar a llamarse todos "evangélicos" después de la Conferencia Panprotestante de Panamá. Pero la adopción de un nombre comun, no los hacía ser la misma Iglesia, el mismo cuerpo, el mismo espíritu y los mismos Sacramentos. ¿No estamos viendo lo mismo entre el llamado "resto fiel" que llevó en 1917 a los protestantes a buscar un nombre comun?. 

Pero ahora no se trata de un montón disparejo y deforme de sectas a punto de la extinción, -que por cierto hay que decir que fueron salvadas por el Concilio Vaticano II- sino que en este caso se trata de quienes fueron favorecidos por Dios con el verdadero Sacrificio, los verdaderos Sacramentos y la verdadera Doctrina, que ellos culpablemente, terriblemente culpables, han arrastrado por el lodo nauseabundo de su particularismo, de su soberbia y de su estúpido cisma, que indudablemente es la cuna de nuevas herejías y cismas. Que no se crean muy santos y muy puros todos estos apestosos. Su culpabilidad es enorme, es inconcebible y creo que son más culpables que los herejes satánicos del Vaticano, pues si aquellos forman un ejército diabólico contra Dios y Su Cristo, estos tenían la misión de salvar del caos a la Iglesia, pero han sido traidores a la misión que Dios mismo les encomendó.
Se han encerrado en sus quistes de santidad y en sus castillos de la pureza mientras el pueblo ignorante inerme es zarandeado con furia por los enemigos de la Cruz. ¿No es esta ya, aquella tribulación extrema profetizada por el Hijo de Dios, que no se espera otra mayor?, ¿no es esta la gran apostasía?, ¿no estamos ya frente a la gran señal que acerca el fin indudablemente?.

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