miércoles, 30 de junio de 2010

FÁTIMA

Estamos ante la aparición más trascendental de la historia moderna. Fátima, no solo es un mensaje de palabras sino también un mensaje de símbolos. Los símbolos y sus personajes, hablan ya antes que las palabras del mensaje secreto.
El primer personaje misterioso, que aparece unos meses antes que llegue la Señora de Fátima, es un "joven transparente", de unos catorce a quince años "más brillante que un cristal atravesado por los rayos del sol o como nieve, que el sol atraviesa hasta hacerse cristalina", dice Lucía. Al contemplar este personaje, pudieron ver las facciones de un ser humano con una belleza indescriptible.
-"No asustaros, les dijo. Soy el Ángel de la Paz. Rezad conmigo"-. El Ángel de la Paz. ¿Quién es este Ángel de la Paz? La liturgia de la Iglesia, en la aparición de San Miguel Arcángel la llama así: Miguel "Ángel de la Paz". Este guerrero del cielo, es el Ángel de la Iglesia, como antes fue el Ángel de la Sinagoga. San Miguel, debate en el cielo, antes de la aparición de los soles. Ahora San Miguel, debate en la tierra, antes de la aparición del sol misterioso de Fátima. San Juan nos dice: "Hubo un combate en el cielo, Miguel y sus ángeles, combatían contra el dragón, y el dragón combatía al frente de los suyos, pero no pudieron vencer, ni hubo para ellos lugar en el cielo". San Juan mismo, nos dice también quién producirá la muerte final del dragón al final de los tiempos. Será San Miguel Arcángel. Ante el pórtico glorioso de la aparición, aparece Miguel anunciador de victorias sucesivas. Antes que se nos diera la promesa de aquella Mujer vencedora del infierno, ya Miguel había ganado la victoria en el cielo. Ahora, antes que la hora de la SEÑORA DEL MUNDO, aparezca, San Miguel nos anuncia la victoria. Así nos la anuncia la venerable Madre Agreda: "Me causo justo dolor esta visión de los Dragones Infernales: Y luego que en el cielo se prevenían y se formaban dos ejércitos bien ordenado para pelear contra ellos. Un ejército era de la misma Reina y de los Santos. El otro era de San Miguel y sus ángeles. Conocí que de una y otra parte, sería muy reñida la batalla: Mas como la justicia, la razón y el temer están de parte de la Reina del mundo, no quedará que temer en esta demanda". Este Ángel de la Paz, nos anuncia una gran batalla, porque nos anuncian el imperio dulce del reinado del Corazón Inmaculado de María. Batalla decisiva, luego fin de los tiempos. Y el fin de los tiempos, es cuando San Juan en su Apocalipsis, anuncia "A la mujer vestida de Sol, y la Luna bajo sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas".
¿Qué tenía este Ángel de la Paz, en aquel periodo de 1916 cuando Europa estaba en Guerra? La visión de este Ángel de la Paz, deja a las niñas exhaustas y casi aterrorizadas. ¿Qué lenguaje misteriosos traía Miguel, de vientos y de luces, que arrebatan aterrorizado?
Bajo las nieblas misteriosas de las batallas secretas por debelar, Miguel "El príncipe gloriosísimo, Jefe de las milicias angélicas, Prepósito del Paraíso y Arcángel Poderoso, que se lanza al socorro del pueblo de Dios y le defiende en la lucha para que no perezca en el día del juicio", habla de la paz, metido en el fondo de la guerra. Este psicagogo del cristianismo, conductor de los muertos e introductor de las almas en la presencia de DIOS nos dice: "Rezad conmigo".
Empieza pues la batalla porque empieza la adoración y el desprendimiento de lo terreno. Estamos con él cuando rezamos. Y estamos bajo su espada, para recorrer el último camino de la Iglesia. El camino a María para llegar finalmente por Ella, al Padre...

El Ángel de la Paz, nos manifiesta una liturgia de místicos lazos caballerescos. Trayendo en una mano, un cáliz y con la otra sosteniendo una hostia, hizo que los niños ofrecieran a la Santísima Trinidad el Cuerpo y Sangre de Jesucristo.
-Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, terriblemente insultado por los hombres desagradecidos. Haced reparación por sus crímenes y consolad a vuestro Dios.
Vieron los niños caer, gotas de sangre desde la Hostia al Cáliz. Colocó, el Ángel, la Sagrada Forma en la boca de Lucía, y a Jacinta y a Francisco que no habían recibido la Primera Comunión, les dio a beber del Cáliz...
He aquí, un místico bautismo de sangre, ritual y caballeresco. Ante el pórtico de la gran aparición, los cándidos y los escogidos, tienen que ser purificados y consagrados por la sangre de Cristo. Todo, para que después predestinados y místificados, pudieran ver a la Señora y a Dios...
Bautismo de sangre en esa copa misteriosa del Cáliz de los videntes, donde se beben misteriosamente, todas las amarguras de la persecución y todas las glorias de los escogidos.
Los Apóstoles pudieron beber ese cáliz de la pasión y fueron dignos de sufrir derrota y muerte, que es triunfar con Cristo... Y he aquí la lección de místicos simbolismos. Esta generación, mezclada de elegidos y perversos, no llegará a la hora de Dios sino por la Sangre derramada misericordiosamente para nuestra gloria...
Sólo veremos el reinado de Cristo y la Aurora Blanca de la Paz, la Sangre, es el precio de la vida. Y morir y renunciar por Cristo, bien vale la pena, a costa siquiera de que nosotros u otros, veamos a Dios o lo saboreemos...
13 de mayo de 1917. Día de la aparición de la Virgen de Fátima.
MAYO.- El mes de María, adquiere consagración por esta señalada visita de la Virgen. En el lenguaje misterioso de la providencia, este mes, queda enmarcado con una relación tremenda y pavorosa de fechas y catástrofes.
Todo lo que anuncían los mensajes de Fátima, mirando a la eternidad de los predestinados o al futuro del tiempo, sobre la tierra, es una contingencia de sucesos tristes, de lamentos definitivos y de augurios condicionados. Este mes de mayo de 1917 abre una época y un inicio solemne y definitivo hacia el fin.
Expliquemos a Fátima por la profecía de San Juan Bosco:
"Sobrevendrá un violento huracán. La iniquidad ha terminado. El pecado tendrá fin, y antes que transcurran DOS PLENILUNIOS DEL MES DE LAS FLORES, EL IRIS DE PAZ APARECERÁ SOBRE LA TIERRA".
Y el fin, el fin saboreado de todas las catástrofes, será también en mayo.
Entonces, en una forma planeada, los dos plenilunios vendrán a coincidir, después de treinta días. Con lo cual, el día de la Paz, vendrá en la alborada de un 31 de mayo, día en que la liturgia de la Iglesia celebra los grandes títulos de la Virgen: Santa María Reina, Nuestra Señora de todos los Santos, la Madre del Amor Hermoso, la Mediadora de todas las Gracias.
Y al comprender estos sentidos, vemos la relación del principio y el fin. Al principio Ella inicia la batalla, al fin, Ella trae la victoria. La teología de los hechos, no hace más que declarar los dogmas catedralicios y escolásticos. Todo sucede por Ella, todo lo domina Ella, todo comienza y acaba por Ella.
Y no esla primera vez que la Virgen cambia el rumbo de la Historia. Preguntádselo a los españoles y os dirán, que desde Covadonga, hasta la Gesta de Perez del Pulgar, poniendo el mote de "Ave María", en la Alhambra de Granada, todo lo ha regido Ella amorosamente.
Desde el descubrimiento de América hasta el testamento de Pizarro, que le aclamaba por Señora de su espada y de sus conquistas. Precisamente cuando su paisano de armas, Hernán Cortés, rezaba sus Maitines cada día, antes de entrar en batalla.
Y Francia, podrá decirnos lo mismo, si quisiera recordar que el Rosario y Santo Domingo, la libraron de los Albigenses. Y los cruzados podían acordarse de los arenales de Siria, cuando en sus gargantas ponían la Salve, el canto de destierro más universal que salió de los labios del obispo español Pedro de Mezonzo. Y Europa, sabe la historia de Alianzas y Rosarios Marianos, que precedieron a la batalla de Lepanto, donde el poder de los turcos, prometía una esclavitud al remo, a las mazmorras y al martirio bajo las cimitarras.
Al ponderar los conflictos de un hombre se ha dicho "Buscad a la mujer". Porque en la vida de un hombre, siempre hay un drama latente, que ríe, que canta o se desgarra. La mujer es la gravitación del hombre y su problema. Al considerar la fisonomía de Méjico, hay que buscar también a la mujer. Y esta Mujer hacia la que ha gravitado Méjico, con toda su tradición, es la Virgen de Guadalupe y Ella, ha cambiado la historia de Méjico... Y hasta su religiosidad. En Méjico, más que catolicismo, hay Guadalupanismo...

13 de mayo de 1917.- Día de la primera aparición de la Señora, a los niños de Fátima.
13 de mayo de 1917.- Día en que las primeras horas, era consagrado Obispo en la Capilla Sixtina de Roma, Eugenio Pacelli, el futuro Papa de Fátima.
Mayo de 1917.- Empieza, después de las revueltas de marzo, la gestación del comunismo en Rusia. Lenin, pasa del exilio a Rusia, a dirigir el movimiento con Trosky. La familia del Zar, está recluida y pronto saldrá para el destierro y la muerte. La princesa Anastasia crea la leyenda de la supervivencia...
He aquí tres cunas y tres nacimientos trascendentales para la historia. En Cova de Iría, una epifanía mariana, nos trae la verdad y la Salud. En Roma, un Obispo providencial, que nace en los altares, nos hablará de esa verdad y de esa Salud. María será la Luz. Pío XII será su conductor. La Virgen, es espiritual y se puede prestar a lejanías. Pío XII algo nuestro, puente dogmático entre el cielo y la tierra, nos aplica la verdad, y nos urge. María, en la aparición de Fátima, es el dogma: El cielo, el Infierno... He aquí el problema de siempre, una sola cuestión: La Gracia y el desarrollo de ella; o la salvación o el Infierno.
Pío XII se ajustará a ella porque él es el que resume la aplicación de la Redención. La Iglesia jerárquica es la encargada de continuar la absolución o la atadura de la condenación. La Virgen, pues, se somete al sacerdocio y pone en sus manos los destinos misteriosos de las naciones...
Rusia gesta una dogmática sofisticada y luciferina: El dogma moderno de la cuestión social y la igualdad de los hombres. Todos iguales y los hombres se hacen máquinas, son propiedades del estado y se cuentan como instrumentos lícitos para la prosperidad del régimen. Liberarse del capitalismo, y la esclavitud más sutil, a la célula, a la causa del pueblo y al sindicato, invade a cada individuo. Paz... Paz... y la angustia y la suspicacia, el espionaje y el no ser aptos al régimen, hacen de la vida una checa rusa, con métodos asiáticos de tortura psicológica, más refinados que los romanos potros de los tormentos.
La Iglesia tiene una estrella de Belén en la lejanía de los días dulces de navidad. Ternura y confederación que nos une a todos bajo la unidad de una infancia evangélica.
Rusia, tiene, a su vez, una estrella de cinco puntas con una falsa mística y un falso evangelio: La Tercera Internacional y los Postulados de Marx y Lenin. Nosotros los católicos, tenemos un Padre Nuestro oracional para los días de siempre, los del dolor y los de la alegría, Rusia también, hace años, ha rezado aquello: Padre Nuestro que estás en el Kremlin, santificado sea tu Nombre Stalin... Khrushchev...
...Frente a este dogma alucinante, María no habla de problemas sino solo de una cuestión, la de siempre, la de la salvación, el problema del pecado. Porque en resumen, no hay mas problemas... o salvarse o condenarse.
Y el comunismo señores, el comunismo que es satanismo, empezó ya en el Paraíso: "Comed y seréis como dioses". Destruid para igualar. Matad para realizar el misterio de la Muerte que es la igualdad. Al menos por esta vez, en la muerte todos somos iguales. "No habrá señores ni esclavos". No serviré, dijo Lucifer, Cristo pudo decir de sí: "Yo soy el que sirvo".
He aquí las dos teologías del mundo. La de los que sirven, la de los místicos siervos, y la de los esclavos, la de los miserables en la barricadas de París o la de las banderas internacionales comunistas. Por misteriosa afinidad le siguen los esclavizados por el pecado (abortistas, sodomitas, viciosos, adúlteros, fornicarios, etc.). En tanto, los que luchan por mantenerse en gracia, son los siervos de Dios. Sólo pues los que sirven a Dios, reinan.
Pío XII es el Papa de Fátima, el Ángel apocalíptico que vela junto a los Altares, y al Ángel de la Profecías y de las Divisas Papales, el Pastor Angélico.
En la Encarnación, María tenía su Ángel, era Gabriel. En la aparición de Fátima, María es antecedida por el Ángel de la Paz, San Miguel Arcángel. En la hora de transición y de admoniciones, María tiene su Ángel en el Vaticano Pío XII, que es como decir que María tiene su Ángel por todos los Altares del mundo. Pío XII, el Pastor Angélico, está consagrado precisamente Caballero de la Virgen, el día 13 de mayo de 1917. Cuando en aquella plenitud del sacerdocio recibía, la gracia pentecostal y profética, de entender el Corazón de la Virgen y su misión en esa hora.
Los hechos lo confirman. El año 1942, secundando los deseos de Fátima consagra el Mundo al Inmaculado Corazón de María.
En el año 1950, durante tres días consecutivos, el 30 y 31 de octubre y el primero de noviembre de 1950, Pío XII, tiene la visión del Sol Milagroso de Fátima. Ese mismo día el primero de noviembre de 1950, proclamaba el dogma de la Asunción en Cuerpo y Alma, de la Virgen de los Cielos...
Este hombre temiblemente enfermo, desde su infancia, aporta a los 82 años de edad, un carisma milagroso de fortaleza física continuada. Esto lo atestigua, la última visión que tuvo la noche del 2 al 3 de diciembre de 1954, cuando fue favorecido por la venida "Muy clara de Nuestro Señor, en toda su Majestad", la víspera de su curación milagrosa. El mundo tembló ante su muerte. Pero había una secreta confianza, una voz misteriosa de intuición sobrenatural entre los hombres de la Iglesia, por lo cual todos creíamos que la misión de Pío XII no había acabado en la tierra.
Y no sé por qué quiero recordar aquella antigua profecía, con la que se dan las señales del comienzo de los grandes acontecimientos. Es de la religiosa de Belley... "Aparece un nuevo año. EL GRAN PONTÍFICE MUERE. Ya no se entienden. Huid hijos de Dios, huid ¡Ha llegado el día de los muertos!"
El trece de octubre de 1917, en la sexta aparición de Fátima, la Virgen da una señal, un milagro cósmico. EL SOL MISTERIOSO DE FÁTIMA. En las apariciones marianas, hay siempre un signo milagroso, un testimonio que habla a los hombres. En el Tepeyac, la Virgen de Guadalupe, nos manda envuelta en rosas de Castilla, la Imagen Beatífica de su persona. En Lourdes, el pueblo le pedía un testimonio de credibilidad: "Que florezca el Rosal Silvestre". El Cielo hizo brotar un manantial. Junto a las montañas ilustres, marianas, hay una leyenda de testimonios celestiales. En torno a las apariciones, hay voces angélicas, imágenes sacadas de las hornacinas roqueñas, ángeles vestidos de pastores, que tomaban cuerpo para venir a la aparición, grandes auroras de tornasoladas luces, celestes iris, inolvidables silencios sobre los collados y los valles, inusitada epifanía de la clorofila vuelta loca y hecha primavera repentina en las yemas de las ramas, clamoreo pío de los pájaros, alborotando el paisaje como un pentecostés de alas y de picos, sobre las yerbas altas y sobre las rosas de todos los jardines... A veces son sus lágrimas, a veces una prenda, como aquella casulla que regaló a San Ildefonso de Toledo confeccionada por Ella en los talleres celestes. Otras veces, es el milagro aparatoso sobre los cuerpos apiltrafados... Aquí en Fátima,es como un mensaje de símbolo: SU SOL MISTERIOSO.
Era imponente la multitud que acudió a Cova de Iria para contemplar el milagro. El espectáculo anunciado para presenciar un milagro. El espectáculo anunciado para presenciar un milagro de la Virgen, tenía que rebasar los límites de lo acostumbrado. Por todos los caminos de Fátima y de Lisboa, se echó a andar la gente. Llovía, bajo la tormenta de una noche antártica ¿Qué importaba el frío y las aguas, que ceñian las ropas al cuerpo como la bandera se estrecha a su mástil azotada por el viento? ¿Y el barro de los caminos, era acaso un lecho de güano? No importaba esta vez, más que el Cielo. La tierra estaba demasiado angustiada, tediosa y ensangrentada. Era el mediodia, en todas las trincheras de Europa y también en la Cova de Iria. Se reza el Rosario. Estaba lloviendo.
-Cerrad vuestras sombrillas -dijo Lucía. Excepticismos clericales, risas secretas de los masones y liberales.
-Jacinto, arrodillate. -Veo a Nuestra Señora.
Lucía se sonrojaba y se hacía de una belleza trasparente. Y la Virgen sobre la carrasca, que se cimbreaba bajo el peso ingrávido de su cuerpo, dijo:
-Soy la Virgen del Rosario. Que continuen rezándome el Rosario todos los días. La guerra va a terminar, y los soldados regresarán pronto a sus casas.
Lucía grito sobre la multitud: "Mirad el Sol".
Y las setenta mil cabezas, con sus rostros estupefactos se voltearon hacia el sol, mirándolo directamente, sin cerrar los ojos como a través de un eclipse, pero blanco y resplandeciente como una moneda de plata recién acuñada. Esto duró un momento. Silencio en todas las pupilas y en todos los corazones. De pronto, la gente contuvo la respiración, y la ignea esfera del sol empezó a danzar como una gigantesca rueda de fuego artificial que se quema en una noche de fiestas. Después de cierto tiempo, se detuvo. Giró de nuevo con una velocidad casi supersónica. Apareció entonces un reborde de carmín que se esparció sobre la inmensidad, arrojando haces de sangre sobre la tierra, los cuales se quebraban al llegar sobre la tierra, los cuales se quebraban al llegar sobre los árboles y los montes, y los rostros de la multitud, reflejaron entonces, cambiantes de luces tornasoladas, en verde, rojo y azul... Un tremendo grito bíblico y multitudinario salió de todas las gargantas. El sol girando locamente sobre sí parece estremecerse y temblar, y después en un ciclopeo zig-zag, se lanza sobre la multitud.
Unos caen en tierra, otros gritan: ¡Sálvanos Jesús!
Todos, electrizados, con lágrimas fuera, sin palabras, con los semblantes salidos fuera de sí, los mudos y los elocuentes, gritaron:
¡Milagro, Milagro! y creyeron que era el fin del mundo. Cuando se dieron cuenta sus vestidos estaban milagrosamente secos...
¿Qué significa este sol misterioso jnto a María y setenta mil espectadores?
He aquí una figura evangélica y apocalíptica.
Por una parte, nos anuncia un recuerdo inicial de la Iglesia, cuando el fuego pentecostal descendió sobre los apóstoles y la Virgen, en lenguas llameantes. ¿No nos da esto, un anticipo de la nueva invasión del Espíritu Santo?
El espectáculo bíblico de la multitud sobrecogida, setenta mil espectadores, aclamando el poder de Dios a la fuerza o por piedad, ¿no nos anuncia que así será reconocido en la nueva catástrofe, el Poder de Dios por los que quieran o los que no crean?
El Sol precipitándose sobre la multitud, es un gesto de castigo sobre la tierra detenido por el brazo de Dios y por la presencia de la Virgen, junto a los videntes junto a los espectadores.
¿Qué significó entonces, la aparición de este sol a finales de la guerra del Catorce en Fátima, cuando en los finales de la Segunda Guerra Europea, se repite el mismo fenómeno del sol misterioso en Mayo de 1944, en el pueblo de Ghiaie di Bonate, en Italia?.
¿No nos anuncia acaso, que el castigo ha de ser por el Cielo y por el Fuego? Es cierto que esta Mujer, la Virgen María, está vestida del sol y que el sol es su reflejo y también, su poder y su aurora, esa aurora de la que decía aquel personaje misterioso de la biblia: "Vigia, ¿qué hay de la noche?" Y el vigia misterioso, que pudierá ser un Pontífice nuestro, un Ángel del Vaticano, pudo contestar: "VEO QUE VIENE EL DIA".
Se dice: El Día del Señor. El Día que hizo Dios la Luz, El Día que Cristo Resucitó. Y falta ESE DÍA DEL REINARE. Por fuego de amor o Justicia, pero llegará un día. El día de la prueba de Fuego. El Fuego que probará todos los metales de las almas y todas las cizañas de las conciencias. La invasión de fuego por el Cielo, será el Pentecostés purificativo de la tierra.
Las profecías de todos los tiempos que coinciden sobre esta época, hablan de las grandes centellas sobre las casas y las calles. Una centella y un cadáver, una centella y un justo que sigue su camino. Porque unos serán tocados por el dedo de Dios como castigo, y para otros el dedo de Dios se posará junto a ellos para guardarlos y guiarlos.
Un día Constantino, vio sobre el puente Milvio el signo de la cruz antes de la victoria. Otros guerreros piadosos, tuvieron sueños y mensajes de los ángeles, allá en el campo de las Cruzadas. Y ese guerrero de Pío XII, contemplando esa trinidad de soles misteriosos de Fátima, hace unos años nos recuerda al mismo sol de Fátima, a la Virgen y a la Santísima Trinidad, elaborando el castigo del mundo a la par que su purificación.
Este sol m isterioso de Fátima nos enseña otra lección. El Sol se ha conmovido, las virtudes astronómicas del Cielo, han sido conmocionadas. El final de los tiempos, está prefijado en el testimonio celeste del Sol. El Sol se oscurecerá. Estamos pues, en el principio del fin. El sol está como herido de muerte. Empieza su aurora y su ocaso hacia el fin.
El fin de los acontecimientos, está señalado en todas las profecías de esta época, por un magno acontecimiento cósmico y de envergadura universal. No dudaría en conjeturar que el sol misterioso de Fátima que anuncian el principio de los acontecimientos, anuncia también, de una manera sorpredndente y clamorosa, el final de los impíos y la aurora anastásica de la Iglesia y del Espíritu Santo. Y en el magno acontecimiento por venir, será el sol de Fátima exultante y aleluyático, movido por los ángeles en gloria y en epifanías de exquisitas casacadas tornasoladas. Porque en la concha de ese sol de Fátima, viene guardada La Perla de María, para que la Iglesia, la luzca sobre su pecho, en la gloria triunfante de las naciones, aclamando a Cristo.

En la tercera Aparición de la Virgen de Fátima, el 13 de julio de 1917, la Virgen nos dio otro mensaje.
-"Sacrificaos por los pecadores y decid muchas veces, especialmente cuando hagáis algun sacrificio: Oh, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores, y en reparación de los pecados cometidos contra el INmaculado Corazón de María".
Dichas estas palabras, la santísma Virgen, abrió sus adorables manos y desparramó aquel resplandor con la que otras veces había arrobado a los niños. Esta vez el resplandor penetró la tierra y la abrió, y dio a los niños, una visión del infierno. Lucía, años más tarde, en 1941, siendo aun monja Dorotea escribió: Vieron "Un mar de fuego y sumergidos en este fuego a los demonios y a las almas, como si fuesen carbones al rojo vivo, trasparentes y negros o de color de bronce, con formas humanas, que flotaban en aquella conflagración, sostenidas por las llamas de la misma, con nubes de humo, cayendo en todas partes, como caen las chispas en los grandes incendios; sin orden ni concierto, entre chillidos y gemidos de tristeza y desesperación, que horrorizaban y hacían temblar de espanto.
Los diablos se distinguían por formas horribles y repugnantes de animales feísimos y desconocidos, pero trasparentes, como carbones negros calentados al rojo vivo".
Los niños temieron morir de no haberles dicho antes la Señora que se irían al cielo. La Virgen les dijo "Veis el infierno a donde van a parar las almas de los pecadores. Para salvarlos, Dios desea establecer en el mundo, la devoción del Inmaculado Corazón. Si así se hace, serán salvadas muchas almas, y habrá paz".
La Señora descrita por Lucía, -"Era una Señora toda de blanco, más brillante que el sol, que diatribuye la luz, más clara y mas intensa que una copa de cristal llena de agua cristalina penetrada por los rayos del más deslumbrante sol".
Sus manos estaban juntas a la altura del pecho, en actitud de orar, con un rosario colgado entre los dedos de la mano derecha.
Primera lección de hechos: EL INFIERNO.
Jacinta, otra de las videntes, llena del carisma de la profecía, y de visiones futuras, quedó sobrecogida un día, cuando vio que en las guerras iban a condenarse muchas almas.
Seghunda lección de hechos: EL ROSARIO.
Frente a Rusia y las guerras del mundo, la Virgen trae solo un arma. El Rosario. Lucía de Fátima, en la Navidad del año 1957, ha expresado: He aquí el instrumento de la nueva redención. No habrá problema por más intrincado que sea, me ha dado a entender la Señora, que no se resuelva favorablemente. Rezad el Rosario unidos, y permaneceréis unidos. Rezad el Rosario, y la Virgen os dará sobre la tierra, la victoria de vuestros enemigos sobre el mundo y sobre la carne.
Volverán los días patriarcales en las familias y los grandes triunfos en la Iglesia, cuando recemos el Rosario. Necesitamos legiones de orantes junto a los sagrarios y junto a las hornacinas de la Virgen. Esta legión de María triunfará.
Tercera lección de hechos. O RUSIA CON SUS GUERRAS O EL ESTADO DE GRACIA.
La Virgen ha dado a entender a Lucía, que son muy pocas, las almas en gracia. Lo cual quiere decir, que el infierno del mundo está en manos de Rusia. A menos escogidos, más poderío infernal en los sitemas políticos y doctrinales de Rusia. Baja la Gracia en los cristianos y sube el poder vebgador de la justicia Divina, en manos de Rusia. Ha llegado pues, la hora de la purificación. O nos enmedamos saliendo de pecado mortal o Rusia nos venga por nuestra obstinación. La Virgen dijo: "Para prevenir esto, vengo a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón, y la comunión reparadora de los primeros cinco sábados. Si ellos escuchan mis ruegos, Rusia se convertirá y habrá paz. Si no es así, ella esparcirá sus errores a través del m undo, provocando guerras y persecuciones en la Iglesia. Los buenos serán martirizados.

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