miércoles, 14 de julio de 2010

Mensaje de Heede, Alemania

Las apariciones de Heede, Alemania, son no sólo abundantes, llegan hasta cien apariciones de la Virgen, sino de un testimonio múltiple y de un valor probativo rarísimo.
Las videntes son las jóvenes alemanas, Ana Schultz, Greta y María Gasenforth y Susana Bruns.
Ocurre en Heede, un pueblecito alemán que linda con la frontera holandesa. Está situado en la Diócesis de Osnabruck. Las apariciones de la Virgen, empieza el primero de noviembre de 1937, y se continúan hasta el tres de noviembre de 1940.
Las apariciones tienen tanta atracción entre las muchachas y las gentes aldeanas, que muy pronto, más allá de la comarca, empiezan los rumores.
El día 5 de abril de 1938, la Virgen María que venía vestida de blanco, comunica que se invoque en la letanía, con el título de Reina del Universo, y Reina de las almas del Purgatorio. El 24 de octubre de 1938, les manda definitivamente que se comuniquen con los sacerdotes y que cuenten lo que han visto. Sólo un secreto, que habla de los destinos del mundo, se le envía a su Santidad el Papa Pío XI. Para este entonces, es tal, el movimiento de gentes y la admiración que las apariciones suscitan, que interviene nada menos que la Gestapo. Las videntes, son recluidas en el hospital de Goetingen. El análisis de los médicos, confirma la robustez mental y corporal de las jóvenes. Pero pesa sobre ellas la punible orden de la Gestapo: Prohibido ir al lugar de las apariciones. Y la Virgen, en una forma misteriosa, se les va apareciendo a cada una de las niñas, en diversas partes y en diversos momentos. El mensaje que cada una recibe, es el mismo, una vez que se comprueban todos. Llega la intervención de la Iglesia y el Obispo de Osnabruck, envía a dos sacerdotes, los más preparados, y los más escépticos en fenómenos místicos. Y encima de escépticos son alemanes, analíticos y minuciosamente científicos. El veredicto se forma, llega al Obispo y pasa después las fronteras de la Diócesis llegando a Roma en estos términos:
"Poseemos pruebas inequívocas, irrefutables, acerca de la verdad de estas apariciones de Jesucristo. El párroco y el capellán, que hicieron la investigación, están plenamente convencidos de la verdad de las apariciones a pesar de su notoria oposición sistemática a las revelaciones y de su incredulidad y desconfianza referente a los hechos".
El mensaje de la Virgen es de un sabor distinto al de Fátima. El de Fátima es condicionado, el de Heede, es categórico. En el se habla misteriosamente de la "Señal", de las "tinieblas" del "pequeño número de almas que disciernen cosas secretas", de las "cruces pesadas como el mar", que resumen las plagas del Apocalipsis.

MENSAJE DE LA VIRGEN EN HEEDE, ALEMANIA.
"Donde la gente demuestre la mayor confianza en MI, y se le enseñe que YO puedo hacer todo, ahí prepararé la Paz.
Cuando todos reconozcan mi poder, vendrá la paz.
Yo soy, la señal del Dios vivo. Pongo mi señal en la frente de mis hijos. La Estrella del infierno, perseguirá mi Señal, más mi Señal prevalecerá sobre el infierno. Yo soy la poderosa medianera de la Gracia. Puesto que el mundo sólo encontrará misericordia del Padre Eterno, por medio de la inmolación del Hijo, así mismo, encontrareis la benevolencia del Hijo, por mi mediación.
El Padre Eterno derramó el cáliz de su cólera sobre las naciones, por haber rechazado a su Hijo.
El mundo se consagró a mi Corazón Inmaculado, pero la consagración misma aporta una responsabilidad terrible. Exijo al mundo, respetar su consagración. Reconoced que poseo influjo absoluto sobre mi Hijo.
Sustituir vuestros corazones pecaminosos por mi Corazón Inmaculado; entonces YO seré quien atraerá el poder de Dios y el Amor del Padre Eterno, renovando la plenitud de Jesucristo en vosotros. Cumplid mi voluntad para que Cristo reine como Rey de la Paz.
El mundo tendrá que agotar, hasta las heces, el cáliz d la cólera Divina, por sus pecados innumerables, que han herido al Sagrado Corazón de Jesús. El furor de la estrella del infierno sobrepasará en violencia y causará desvastación terrible, porque ya sabe que su tiempo es corto y por que ya ha visto los muchos que se reunen alrededor de mi señal. Sobre estos, no tiene poder, aunque matará los cuerpos de muchos, más por estas inmolaciones hechas a MI, aumentará mi poder para conducir al resto de la hueste a la victoria.
Algunos han aceptado ya la impresión de mi señal; su número crecerá continuamente. Pero quiero avisar a mis hijos que no pierdan de vista, que la Cruz misma de estos días sangrientos, es una gracia y deben dar al Padre Eterno, repetidas gracias por esta Cruz.
Rogad y sacrificaos por los pecadores. Ofreceos vosotros mismos y vuestras obras al Padre Eterno por mi mediación, y entregaos a mí sin reservas. Rezad el Rosario. No pidáis tanto por las cosas exteriores. Se trata de cosas más importantes para estos tiempos.
No esperéis milagros ni prodigios. Trabajaré en secreto como poderosa medianera. Procuraré para vosotros la paz de corazón, si cumplís mi voluntad. Entonces, Jesucristo reinará como Rey de Paz sobre las naciones. Haced de vuestra parte por dar a conocer esta MI voluntad por todo el mundo.
Yo soy la Poderosa Mediadora de la Gracia. Es la voluntad del Padre Eterno que el mundo reconozca este encargo dado a su esclava. La gente tiene que conocerme como la Esposa Eterna del Espíritu Santo, la Medianera de todas las Gracias. Mi Señal ya aparece. Dios lo quiere así. Solamente mis hijos reconocen esta señal. Pues se revela en secreto, y por lo mismo, dan gloria al Eterno. Todavía no puedo manifestar mi poder al mundo, en general, aún tengo que mantenerme apartada con mis hijos. En secreto, haré maravillas en las almas hasta llenar el número requerido de víctimas.
De vosotros depende el acortar el período de las Tinieblas. Vuestra sangre y vuestros sacrificios destrozarán la imagen de la bestia. Entonces, podré manifestarme a todo el mundo por la Gloria del Todopoderoso. Elegid mi señal para que pronto pueda ser adorado y honrado Dios Trino y Uno. Rogad y ofreced sacrificios por medio de MI. Orad siempre, rezad el Rosario. Haced vuestras peticiones al Padre por medio de mi Corazón Inmaculado; si son conducentes a su honor. EL las concederá.
En vuestras plegarias no pidáis cosas pasajeras, sino las Gracias para las almas particulares, para vuestra comunidad, para las naciones, para que todos lleguen a amar y honrar el divino Corazón.
Guardad los sábados que se me han consagrado, según mi deseo.
Los apóstoles y sacerdotes, deben consagrarse a MI especialmente para que los sacrificios grandes demandados a ellos por Dios, puedan, puesto en mis manos, aumentar en santidad y en valor. Traedme muchos sacrificios como ofrenda. Ofreced vuestras preces a MI como sacrificios. No seáis interesados con vosotros mismos.
Estos tiempos requieren la demostración de honor al Eterno y la Expiación. Si vosotros os aplicáis sin reserva YO haré el resto. Cruces pesadas como el mar, pondré sobre mis hijos, porque los amo en mi Hijo Inmolado. Os ruego que estéis prontos a llevar la cruz para que se alcance la paz. Recomiendo con ahinco, a la gente, el cumplimiento de mis deseos prontamente, pues hoy y siempre, el cumplimiento de mi voluntad, es menester para la mayor honra y gloria de Dios. El Padre Eterno amenaza una desgracia terrible a todos los que rechazan su voluntad.
El anuncio de estas revelaciones debe hacerse en primer lugar, al público en general. Sin embargo, la muchedumbre no las tomará en serio. Se la reservará para un grupo pequeño, y dentro de este grupo, solamente para los que disciernen cosas secretas. Obraré maravillas como nunca se ha hecho, en las almas de aquel grupo pequeño que empieza a hacer mi voluntad. Pero estas maravillas solo las sabrán mis hijos. Me complazco que se halla formado un grupo pequeño. No rogaré a solas. Habrá muchos que rogarán conmigo. Mi ayuda corresponderá a la ayuda de mis hijos. Necesito muchos sacrificios. Es menester que mis hijos cooperen conmigo.
Es mi voluntad que mi mensaje se de a conocer al público literalmente, al anunciarlo no hay que llamar la atención sobre las cosas secundarias, sino hay que dar a conocer mi voluntad, como la voluntad del Padre Eterno.
Entonces se hará la separación de los espíritus. Un grupo pequeño entenderá el mensaje correctamente y lo llevará a cabo. La mayor parte de la gente no hará caso de él, sino que lo rechazará y se resentirá de él, mas no temáis. Estoy siempre con vosotros. En todos los países, existe un grupo pequeño que entiende MI mensaje. Estos grupos lo aceptarán de buena gana, lo llevarán a cabo y lo comunicarán a otros. Ellos han reconocido verdaderamente mi posición como la Madre Admirable y la Mediadora de las Gracias. Me alegro de su reconocimiento, y les revelaré maravillas secretas".

Los mensajes de Heede, Alemania, tienen una segunda reanudación de hechos y secretos a partir del año 1945. Esta vez es Jesucristo quien se muestra con su mensaje. Son terribles sus vaticinios inminentes. La grandeza de los hechos por venir, nos lo describe como un juicio final en pequeño. Parece que la cizaña de la Iglesia, va a ser arrancada de raíz. Parece que son muy pocos los que queden. Pocos los buenos para formar la levadura de la Iglesia, y de los tibios y de los medianos si no se convierten , morirán muchos.

MENSAJE DE JESUCRISTO EN HEEDE, ALEMANIA.
"La humanidad no ha escuchado a Mi Santísima Madre, aparecida en Fátima para exhortar a hacer penitencia. Ahora he venido Yo mismo, en esta última hora, para amonestar al mundo. Los tiempos son graves. Hagan por fin, penitencia los hombres, de sus pecados. Aléjense de todo corazón, y oren. Oren mucho para que se aplaque la ira de Dios. Recen con frecuencia el Santo Rosario. Esa plegaria que tanto puede ante Dios. Menos diversiones y pasatiempos. Estoy muy próximo. La Tierra temblará y se estremecerá. Será terrible. Un juicio en pequeño. Pero vosotros no temáis. Yo estoy con vosotros. Os alegrareis y me lo enardeceréis. Los que esperan tienen mi ayuda, mi gracia y mi amor. Mas para los que no estén en gracia, será espantoso. Los ángeles de la justicia están ya diseminados por el mundo. Me daré a conocer a los hombres. Todas las almas me reconocerán por su Dios. Yo vengo. Estoy a las puertas. La tierra temblará y gemirá.
Mi amor ideó esta obra antes de la creación del mundo. Los hombres no escuchan mis llamadas; cierran sus oídos, resisten a la gracia, y rehusan mi misericordia, mi amor y mis méritos. El mundo es peor que en los tiempos del diluvio. Agoniza en la ciénaga de la culpa, el odio, la codicia, llenan el corazón de los hombres. Todo esto es la obra de Satanás. El mundo yace en densas tinieblas. Esta generación merecería ser aniquilada. Pero Yo quiero mostrarme Misericordioso. Las copas de la Ira de Dios están ya derramadas sobre las naciones. Pero el ángel de la paz no tardará en descender sobre la tierra. Quiero curar y salvar. Sobre las heridas que ahora sangran, la misericordia vence y triunfa de la justicia. Pero no duerman mis fieles, como los discípulos en el huerto de los olivos. Antes lleguen constantemente al tesoro de mis méritos y satisfacciones, para sí y para los demás.
Se preparan cosas grandiosas. Lo que ocurrirá será terrible, como jamás se vio desde el principio del mundo.
Vengo Yo mismo y manifestaré mi voluntad
Todos los que han sufrido en estos últimos tiempos, son mis mártires y preparan las nuevas mies para la Iglesia. Ellos, han tomado parte en mi vida dolorosa.
Hija mía, vengo pronto, muy pronto. Lo que sucederá dentro de poco, muy pronto. Lo que sucederá dentro de poco, superará en gran manera, cuanto hasta aquí ha sucedido. La Madre de Dios y los ángeles intervendrán. El infierno se cree ahora seguro de la victoria, pero yo se la arrebataré de la mano. Muchos me blasfeman por esto permitiré que lluevan sobre el mundo desventuras, pues de este modo se salvarán muchos.
Bienaventurados aquellos que sufren todo en reparación por los que me ofenden. Yo vengo y conmigo vendrá la paz. Con un pequeño número de elegidos edificaré mi reino. Este reino vendrá repentinamente, más pronto de lo que se cree. Haré resplandecer mi luz, luz que para unos serán bendición y para otros será tiniebla. La humanidad reconocerá mi amor y mi poder y haré conocer mi justicia y mi misericordia. Mis queridos Hijitos, la hora se aproxima. Rogad incesantemente y no seréis confundidos. Yo reuno a mis elegidos. Convergerán al mismo tiempo de todas las partes del mundo y me glorificarán.
Yo vengo. Bienaventurados los que están preparados. Bienaventurados los que me escuchan"

Ricardo Rasines Uriarte

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno soy católico y en estos momentos estoy en mucha confusión sobre mi fe y sobretodo acerca de la virgen y el vaticano y ahora me encuentro con este mensaje de la virgen es el segundo sitio en donde lo veo y este párrafo me inquieta sobremanera sobre todo en la parte final no parece mensaje de dios.
En secreto, haré maravillas en las almas hasta llenar el número requerido de víctimas.
Si alguien contestare agradeseria.

Adria M. Vianne dijo...

Buenas noches. Podrian por favor orientarnos cuales apariciones son buenas y confiables, por ejemplo la de la Llama de Amor alrededor de 1960, está bien? les agradeceriamos mucho si pusieran un tema al respecto
Sra. Adria