sábado, 24 de marzo de 2012

Y USTEDES, ¿QUIEN DICEN QUE SOY?,


El camino, y no me buscas,
la verdad, y no me crees,
la vida, y no comulgas,
tu redentor, y me niegas,
tu salvador, y me rechazas,
tu maestro, y nunca aprendes,
tu pastor y no me oyes,
tu señor, y no obedeces,
tu rey, y te burlas de mí.

Te di memoria, y me olvidas,
inteligencia, y no me entiendes,
voluntad, y me resistes,

Te perdono, y más me ofendes,
te espero y nunca llegas,
te ayudo y me criticas,
te cuido y no agradeces,
te busco y te me escondes,
te hablo y no me escuchas,
te pido y no me das,
te doy, y exiges más,

Soy misericordioso y siempre abusas,
soy tu guía, y no me sigues,
soy justo y desconfías,
soy amor y no me amas,
soy luz y no me miras,
me llaman eterno y no me esperas,
bueno y no me estimas,
santo y no me imitas,
amigo, y me traicionas,
dueño y señor y no me atiendes,

Soy dulce y te repugno,
soy rico, y no me pides,
te hago fuerte y exterminas,
te hago poderoso y esclavizas,
te hago rico y te corrompes,
te hago pobre y me maldices,
te hago sabio y me desprecias,
te hago importante y me denigras,
te hago sano y te envileces,
te hago mi hijo y no me honras,
te introduzco en mi Iglesia y la divides y juzgas,

En fin, soy tu Dios y no me temes,
dime, ¿qué más quienes que por tí yo haga?
tuya es mi gloria si la quieres.
PERO SI TE CONDENAS, ¡NO ME CULPES!.

Mons. José F. Urbina A.

1 comentario:

Anónimo dijo...

mucha razon sobre esto, que deberiamos meditar, pensar y reflexionar de lo que hacemos a Dios