viernes, 15 de marzo de 2013

Carta a Bergoglio que lo acusa de apoyar a los abortistas

Tomado del sitio CUM EX APOSTOLATUS OFFICIO

29 de septiembre de 2010-09-30
Fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel, y Rafael
      S.E.R. Mons. Bergoglio:

      Ante la publicidad realizada recientemente sobre el XI Encuentro Arquidiocesano de Niñez y Adolescencia, necesitamos expresarle filialmente nuestra sorpresa y gran pena por su consentimiento en que la Comisión de Niñez y Adolescencia en Riesgo (dependiente del Arzobispado de Buenos Aires ) haya recurrido como disertantes y orientadores, a quienes precisamente la ponen en riesgo, como los principales responsables de su corrupción. 

      Dicho Encuentro, que según consta en Internet dice ser “dirigido a todos aquellos actores sociales interesados en la problemática de la niñez y adolescencia en riesgo. En especial docentes, catequistas, agentes pastorales, trabajadores en instituciones dedicadas a la infancia y juventud y responsables del diseño y aplicación de políticas sobre el tema”.


      Ahora bien, no entendemos que para orientar a los “responsables de políticas sobre el tema”, se haya elegido precisamente a aquellos contra quienes ud., como Pastor, debería prevenir e incluso invitar a combatir.

      Nos sentimos por eso, en conciencia, en la imperiosa necesidad de manifestarle respetuosa pero claramente, que esta tolerancia ha causado estupor y escándalo a muy numerosos fieles, que bastante lastimados estamos por la actual avanzada de la política de la cultura de la muerte, contra la Familia y nuestros niños.

      No creemos, por otra parte, que la celosa y preocupada defensa del orden natural y del respeto a la ley de Dios en las cuestiones más elementales, merezcan recibir expresiones descalificatorias y despectivas como ha hecho impunemente en su disertación, por ejemplo, el Dr. Zafaroni, en el marco del mismo Encuentro, buscando claramente dividir a los católicos, y hacerlos sentir desamparados frente a su pastor.

      Nos duele profundamente su presencia junto a este magistrado, teniendo en cuenta que se trata de un Ministro de la Corte Suprema de la Nación que públicamente aboga por los derechos al aborto (en momentos en que nuestro país es presa de una despiadada campaña a favor del asesinato de los inocentes), y se ha manifestado clara y rotundamente a favor “matrimonio” homosexual (que incluye la corrupción de nuestros niños por la posibilidad de adopción que se le reconoce por ley), a favor también de la despenalización de las drogas, y de un sinnúmero de pecados de los cuales la Iglesia -como Madre y Maestra-, y sus pastores, deben proteger a sus hijos.

      Nos duele asimismo su presencia junto a un representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), organismo que ha olvidado hace rato la protección de los niños anteponiendo la promoción del aborto, de la contracepción y de programas orientados a disminuir el papel de la familia, siendo un órgano de la “Cultura de la Muerte “, denunciado todo esto claramente por la Santa Sede en repetidas ocasiones, y difundido por las agencias católicas en cada oportunidad.

      Nos desconcierta su aprobación de la presencia en este Encuentro de la YMCA, siendo ésta un importante brazo de la Masonería, cuya condenación, además de constar en varias encíclicas, nunca perimidas, consta en el Código de Derecho Canónico: “Quien se inscribe en una asociación que maquina contra la Iglesia debe ser castigado con una pena justa; quien promueve o dirige esa asociación, ha de ser castigado con entredicho”. Son numerosos los investigadores católicos actuales, como Ricardo de la Cierva o José Antonio Ullate, que demuestran con muchos documentos fiables que la masonería hoy sigue siendo una de las fuerzas mayores contra la Iglesia.


      Nos preocupa profundamente que “en la búsqueda de una transformación emancipadora para nuestros niños y adolescentes”, según consta en los objetivos del Encuentro, se admita una representación del Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires, siendo éste una de las principales redes de difusión en nuestro suelo de la aberrante ideología del género, que además de absurda, promueve todas las antedichas corrupciones de nuestra niñez y juventud.

      Creemos, junto a un gran número de argentinos católicos, que a la luz de estos datos resulta contradictorio, que Ud. como Cardenal Primado de nuestra patria, los aliente en su presencia y discursos, nada menos que en un Encuentro Arquidiocesano de Niñez y Adolescencia, realizado además en una Universidad que se dice católica, cuando todo haría pensar más bien en un Encuentro no ya para proteger sino para destruir a nuestra Niñez y Adolescencia, tesoros inestimables no sólo de nuestras familias sino del mismo Señor nuestro Jesucristo.  

      No comprendemos, Monseñor.

      Por eso respetuosa y filialmente le solicitamos, le rogamos, le imploramos, en nombre de Cristo y de la Iglesia , su Esposa (a cuyo seno pertenecemos, por gracia de Dios) que aclare públicamente su posición sobre los temas del XI Encuentro Arquidiocesano, tal como se ha realizado, corrigiendo así la tremenda confusión y escándalo en la grey que se le ha confiado, para guiarla hacia la Verdad , defenderla de los “lobos”, y santificarla.

      Reconociendo desde ya la difícil tarea que la Providencia le ha confiado (pero para la cual jamás, seguramente, le faltará su gracia), pues, rezamos por ud., Monseñor, ya que como ud. mismo señalara hace unos años, son tiempos que claman, y reclaman familias santas, y también santos pastores.

Nuestra Señora de Luján, Reina del Cielo y de la Tierra, le alcance Luz sobreabundante, y Proteja a todo nuestro pueblo.

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