lunes, 8 de julio de 2013

Otra contemplación de la Pasión de Jesucristo

De San Vicente Ferrer O.P.
 
     Puede practicar esta devoción la persona religiosa contemplativa y consagrada al servicio de Dios, para gloria de la cruz, de la pasión y vida gloriosa de Jesús. Las gracias que alcanza la persona que esto practica son tantas que es imposible enumerarlas. Dejo a la práctica el consuelo que se experimenta en ello.

Lunes
     El lunes, en primer lugar, pensará en la virtud y gloria de la cruz, que es llave del paraíso. Y en la parte más alta, a la cabecera, verá y contemplará la paciencia de nuestro Señor Dios en tantas ofensas que le hicieron los demonios y los infieles y malos cristianos, malos eclesiásticos y religiosos, siendo así que los podría lanzar al infierno al instante; pero el bendito Señor nos soporta con mucha paciencia. Aquí debe suplicar la persona devota que le dé conocimiento de sus pecados y paciencia en las congojas, y pedirle por el prójimo. En este ejercicio debe ocuparse todo el día, aunque baga trabajo, porque esta contemplación regirá su entendimiento. 

Martes.
     El martes ha de pensar en la segunda parte de la cruz, en el pie de la cruz, meditando en la justicia o rigor divino que tiene lugar para con los condenados. Y en este mismo peligro está mientras vive en el mundo, ya que nuestra conducta se encamina más al infierno que al paraíso. Ahora es tiempo de enmendar los fallos. Ha de pensar en las penas del infierno y en la compañía que tendrá y en otras cosas que deben ponderarse.

Miércoles
     El miércoles el alma contemplativa ha de tener delante de los ojos la parte izquierda de la cruz, pensando con mucha compasión en las miserias del prójimo. Estas miserias, en primer lugar, radican en el alma, y después se traducen en los afanes, dolores, peligros, cárceles, penas, tormentos y cautividades, que ofrecerían a los que les visitasen, si pudiesen hacerlo. Y suplicaréis al bendito Dios, afligido por nosotros, que se digne ayudarlos en todas sus necesidades.

Jueves
     El jueves debe pensar en la parte derecha de la cruz, esto es, en el reino de Dios, que ha costado caro a los que lo disfrutan, porque han trabajado muy mucho para conseguirlo. ¡Cuántas turbaciones sufrimos por culpa nuestra! ¡Cuántas veces nos alejamos de este reino, y qué dolor tendremos si lo perdemos por culpa y negligencia nuestra! Y qué cosa es el paraíso, por qué se pierde por un pecado, y a quiénes se da. Y así otras cosas, según la disposición y la gracia del Espíritu Santo.

Viernes 
     El viernes pensará en medio de la cruz, en las penas y dolores de Jesucristo, sufridos por nuestro amor en treinta y tres años y medio. Y en las que pasó en la cruz. Y en las de gloriosa Madre. Y les acompañará en espíritu, haciendo oportunas súplicas, según lo pide la materia.

Sábado 
     El sábado pensaréis en la parte interior de la cruz. La gloriosa Madre de Dios, como emperatriz en su imperio, y reina en su sede y tesorera de gracias, la cual enriquece a los pobres del tesoro de la cruz. Pensando en su dignidad y privilegios, le haréis las súplicas debidas.

Domingo 
     El domingo pensaréis delante de la cruz el juicio genera y después el particular, en el que se os pedirá cuenta de tod la vida, y de las gracias y dones que de Dios habéis recibido y de toda palabra ociosa, del tiempo, de las ocasiones. Pedir al Señor que os conceda vivir de tal manera que podáis llega a su juicio.
     El domingo a vísperas ofreceréis al Señor el ejercicio con devoción. Y volveréis a comenzar esta práctica de pensar y meditar en la vida de Jesucristo, Salvador y Redentor nuestro.
DEO GRATIAS

1 comentario:

Ricardo Ruiz dijo...

Este es el pan nuestro de cada día, esto es lo que fortalece nuestra razón, perseveremos en la oración que es la puerta por donde entra la gracia