miércoles, 22 de septiembre de 2010

EJE DEMOCRISTIANO CHILE-MEXICO-VENEZUELA

Quien quiera que desee servir al país en una actividad política, cívica o simplemente que quiera estar interiorizado del proceso de desmexicanización que se está operando en el campo de la oposición, debe seguir muy de cerca el desarrollo de la penetración de la denominada Democracia Cristiana en México, vía Acción Nacional.
La "Democracia Cristiana" es un movimiento internacional; es el sistema de penetración delineado en las técnicas de la Revolución Pacífica de Bernstein para influir en los medios que no pueden ser derribados frontalmente. Es, pues, la infiltración marxista-leninista llevada al terreno político-electoral. De ninguna manera puede decirse que la "Democracia Cristiana" instaurada en una nación determinada obedece a reclamos internos; su mirada está puesta en la Revolución Mundial.
En México, la creación de grupos demócrata-cristianos data del año 1957, cuando estaba por iniciarse la campaña presidencial que dio el triunfo al licenciado Adolfo López Mateos. La orientación demócrata cristiana de Acción Nacional se manifestó precisamente en los días en que el vallejismo se levantó contra el país. Por eso, tal movimiento contra las instituciones nacionales fue apoyado por el PAN contra el gobierno legítimamente establecido y que luchaba para contener la subversión en la que participó también el Movimiento Revolucionario del Magisterio de Othón Salazar.
Producto de los estrechos nexos entre el movimiento internacional de la "Democracia Cristiana" y Acción Nacional, fue el viaje que hizo Alejandro Aviles, jefe de prensa del PAN y director de "La Nación", a la república de Venezuela (1957) para entrevistarse con el doctor Rafael Caldera, jefe de la Democracia Cristiana "venezolana". El emisario panista regresó a México cargado de libros, propaganda y con directrices democristianas.
La línea democristiana del PAN se advirtió no sólo en el apoyo decidido a los movimientos subversivos de Demetrio Vallejo y Othón Salazar durante la etapa final del gobierno del Presidente Ruiz Cortines y principio de la administración del licenciado López Mateos. En efecto, el acercamiento con el marxismo-leninismo tuvo también su manifestación en el hecho de haber formado alianza con el Partido Popular Socialista del licenciado Vicente Lombardo Toledano, para que sus respectivos diputados, a los que les había tocado en suerte una curul, se abstuvieran de concurrir como representantes del PAN y del PPS a la Cámara de Diputados.
Esta determinación tuvo como finalidad demostrar conjuntamente, el Partido Acción Nacional y el Partido Popular Socialista, "la ilegitimidad de origen" del gobierno lopezmateísta, pero ni el panista José Eduardo Molina Castillo, de Yucatán, ni Macrina Rabadán, la pepino-socialista de Guerrero, obedecieron a sus partidos y concurrieron a la Cámara para aceptar la curul que se les ofreció. La abstención tendiente a demostrar "la ilegitimidad" no tuvo la seriedad prevista, pues al renovarse la Legislatura tres años después, panistas (20) y subditos del extinto Lombardo (10) acudieron con los del PARM (5) a inaugurar el sistema parlamentario de diputados de partido y que sobre todo, tratándose de pepino-socialistas y "auténticos", debieron llamarse "curules de limosna", pues se otorgan sin llenar los requisitos legales en materia de porcentaje de votos.
Después de su viaje a Venezuela, el profesor Avilés distribuyó literatura y directrices democristianas entre los jefes del Partido Acción Nacional, pero sobre todo entre los miembros más inquietos del sector juvenil, tales como Manuel Rodríguez Lapuente, Hugo Gutiérrez Vega, Carlos Arrióla Wong y Enrique Tiessen, acaudalado hijo de extranjeros y de reciente ingreso al PAN, quien manifestó pública y privadamente, en diversas ocasiones, su determinación de crear aquí el elemento que hacía falta para formar el eje democristiano Chile-México-Venezuela, destinado a influenciar a toda Latinoamérica.
En diciembre de 1958 Hugo Gutiérrez Vega declaró: "No aceptamos etiquetas de izquierda o de derecha, la única que aceptamos y llevamos con orgullo sobre el pecho es la de la democracia cristiana." Este pronunciamiento hecho en la reunión juvenil celebrada en la ciudad de México, fue el punto de partida para una intensa labor de adoctrinamiento democristiano entre las filas panistas. En tanto, en Sudamérica cobraba incremento la Confederación Latinoamericana de Sindicatos Cristianos, bajo la dirección del argentino Emilio Máspero y Andrés Mergeau, quienes crearon becas de las cuales disfrutaron jóvenes panistas procedentes de Jalisco, Chihuahua, Nuevo León y el Distrito Federal. En Venezuela, Italia y Alemania se impartieron cursos políticos.
Sucedió a Gutiérrez Vega en la dirección juvenil del PAN Manuel Rodríguez Lapuente, quien caracterizó su período por una intensa propaganda democristiana entre la juventud panista. Al terminar su período, Alejandro Avilés consiguió para Rodríguez Lapuente una beca que le permitió viajar a Alemania acompañado por el doctor Octavio Corral, jefe del PAN en Chihuahua y Carlos Arrióla Wong. La estancia en ese país fue de nueve meses, empleados —desde luego— en adoctrinamiento democristiano.
El carácter internacional de la "Democracia Cristiana" y su deseo de penetración en Latinoamérica "para propugnar en el plazo más breve posible, la transformación de las estructuras económicas, sociales y gubernamentales", se puso de relieve durante la III Conferencia Mundial de la Democracia Cristiana efectuada en Santiago de Chile, del 27 al 30 de julio de 1961, a la que asistieron entre otros personajes, J. K. Hahn, secretario general del Instituto Demócrata Cristiano en Roma; André Colin, presidente del MRP francés; Eduardo Frei Montalvo, senador y presidente del Partido Demócrata Cristiano de Chile; Rafael Caldera, presidente de la Cámara de Representantes y del COPEI, de Venezuela; Adolf Procha Prochazka, de Checoslovaquia; Tomás Reyes Vicuña, diputado chileno, etc.
Una de las agrupaciones patrocinadoras de la III Conferencia Mundial de la Democracia Cristiana efectuada en Chile fue la Unión Demócrata Cristiana de Europa Central, con sede en 251 East 51 Street, New York 22, N. Y., y con filiales en Checoslovaquia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia y Yugoslavia. Hubo instrucciones precisas para acelerar la introducción de la "Democracia Cristiana" en México. Con la valiosa ayuda de Acción Nacional, se estaban logrando magníficos resultados.
Fue así que 1962 marca una etapa de acelerada afiliación demócrata cristiana desde las filas de Acción Nacional. El 4 de septiembre de ese año, bajo la dirección de los panistas Enrique Tiessen y el licenciado Horacio Guajardo, se dieron los primeros pasos para fundar la "Juventud Popular Social Cristiana de México". Se anunció que tal propósito quedaría convertido en realidad el 16 de septiembre de 1962, y, en efecto, así fue. La constitución de ese organismo quedó protocolizada en la reunión efectuada a partir de las 9 horas de la fecha indicada, en Lago Mayor 212, Colonia Anáhuac.
De acuerdo con la orden del día hicieron uso de la palabra Emilio Máspero, Secretario General adjunto de la Conferencia Latino Americana de Sindicalistas Cristianos; el licenciado Horacio Guajardo, coordinador del equipo promotor de la "Democracia Social Cristiana en México"; licenciado Jesús García, del Instituto Mexicano de Estudios Sociales que trabaja coordinadamente con el Secretariado Social Mexicano; Héctor Trevizo, de Chihuahua; Sergio López, de Jalisco; Jaime Cabeza de Vaca, del equipo del Distrito Federal; Celerino Velázquez, de San Luis Potosí; Pablo Ruiz, dirigente universitario; Pablo González Loyola, secretario general de la Federación Latino Americana de Campesinos Cristianos (CLASC).
La cosa no se quedó en proyecto. Posteriormente surgió el "Instituto de Capacitación Política para Obreros y Campesinos" que, bajo los auspicios de la internacional "Democracia Cristiana", funciona en Anaxágoras 743, casa del licenciado Guajardo y en la que se empezaron a impartir clases de sindicalismo, democricia cristiana, derecho agrario, derecho laboral, formación política, etc. Manuel Rodríguez Lapuente, Andrés Mergeau, Miguel Manzur Kuri y otros.
Acción Nacional vivía, a fines de 1962, la euforia ideológica de la Democracia Cristiana. En "La Nación" del 2 de diciembre de ese año publicó íntegro el discurso que pronunció en México su invitado, el doctor Rafael Caldera, líder del COPEI y hoy presidente de Venezuela, destacando estas palabras:
"...nuestra unión es unión entre hermanos, unión entre iguales. . . no podemos esperar que el tiempo cure los problemas. Sentimos la urgencia de actuar y la cortedad del tiempo para lograr un cambio de conciencia que traiga de inmediato un cambio de estructuras. . . la responsabilidad tremenda de llamarse cristiano no puede sino desear y comprometer todo esfuerzo a una transformación de estructuras caducas que están buscando componendas para vivir. . ." Ni más ni menos que un anticipo del lenguaje que ahora está empleando con énfasis el "progresismo religioso" infiltrado en la Iglesia Católica.
Cuentan que al llegar el licenciado Adolfo Christhlieb Ibarrola a la jefatura de Acción Nacional, las cosas cambiaron respecto a las ligas con la "Democracia Cristiana" y que hubo renuncias y expulsados; pero es evidente que en todo esto hay una serie de valores entendidos para disfrazar alianzas extraterritoriales.
En el caso del profesor Alejandro Avilés —por ejemplo— la maniobra salta a la vista y lo que públicamente pareció ser renuncia al PAN, no fue sino reacomodo, pues solamente dejó la jefatura de prensa y la dirección de "La Nación", para desplazarse al Centro Nacional de Comunicación Social y a la escuela de periodismo Carlos Septién García, pero conservando el carácter de consejero del Comité Nacional panista, por lo que se le toma parecer en todas las decisiones, incluyendo las importantes.

Manuel Magaña Contreras
PODER LAICO
1970

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