miércoles, 14 de agosto de 2013

EL ANTICRISTO SE REVELARA A SI MISMO. LA SUPRESION DEL SACRIFICIO PERPETUO (6 y último)

Mons. JOSE F. URBINA AZNAR.

EL SELLO O MARCA DE LA BESTIA.
     En la SUMA TEOLOGICA (3, q. 63, a. 3), Santo Tomás de Aquino dice lo siguiente: "El carácter (o marca) de la Bestia puede entenderse por oposición, bien como malicia obstinada que conduce a la pena eterna (es decir, los que por obstinación maliciosa se han de condenar), o bien como profesión DE UN CULTO ILICITO". "PROFESAR" también es creer, confesar públicamente, sentir alguna inclinación o interés, ejercer. En los últimos días del mundo, habrá un culto ILICITO a Dios , es decir, "la abominación de la desolación" establecida en el lugar santo. Los que se exprimen el cerebro pensando en las violencias del Anticristo no han leído bien las Sagradas Escrituras, o las entendieron mal. No se puede "establecer" alguna cosa si no es con la autorización de los dueños de la casa, los cuales están de acuerdo. Todos los asistentes a esos cultos abominables, tienen la marca o sello de la Bestia. PERO, hay que observar muy bien y destacadamente que Santo Tomás dice "ilícito", no "inválido". Juntamos así todas esas rapsodias que el Vaticano ha introducido en sus iglesias desde que Paulo VI las impuso "de facto" aunque no canónicamente en la Iglesia. Pero también se deben sumar las Misas ilícitas, aunque válidas a las que sus fieles se aferran. Este es el caso de las misas en el cisma. El cisma es diabólicamente destructivo para la Iglesia. ¿No saben estos sacerdotes lo más elemental de su Doctrina?, ¿no aprendieron NADA?. ¿Todos ellos se escudan en un supuesto estado de necesidad que no existe, que ha sido provocado por ellos mismos con sus injurias, con sus prevenciones, con sus desconfianzas y con esos sentimientos muy bien definidos en La Salette. Allá la santa Virgen les dice en qué se han convertido. En "cloacas de impureza" (sic).
     Repito: cuando el Señor instituyó el Sacramento del Orden, preceptuó gravemente: "QUE SEAN UNO". Diciendo sus misas en el cisma, no solamente contravienen la Palabra de Dios, sino que se hacen reos de bajar al Hijo de Dios a un altar cismático. Y esto es un gravísimo pecado, del que participan TODOS LOS ASISTENTES. ¿No es esta una situación terminal en la que participan los ciegos, los sordos y los imbéciles?.
     Igualmente, la santísima Virgen María en su Mensaje de La Salette dijo que la Bestia, o la Fiera o el Anticristo al nacer, proferirá "gritos espantosos" (sic), lo cual nos faltaba analizar aquí. Yo veo una estrecha trabazón entre la marca o sello de la Bestia, esos gritos desaforados que emitirá ese "demonio encarnado", y el hecho de que su padre será un obispo. Debo explicarme.
     Primero debemos averiguar que es un "grito". Desde luego no se trata de un niño gritón, ya he dicho. "GRITO" según el Diccionario de la lengua es "una manifestación vehemente de un sentimiento general". ¿Entonces no parecen contradictorios esos "gritos" del Anticristo?. ¡Para nada!. La santísima Virgen está hablando de la Apostasía. De la pérdida de la Fe vista la Iglesia desde la cumbre hasta sus estratos más bajos, contando a los de la Misa ilícita a quienes se les metió el enemigo por la puerta de la cocina. Tengo que rectificar unas palabras del Mensaje. Como la traducción es del francés, puede haber una impresición. El Mensaje traducido al español dice que el Anticristo "al nacer" proferirá "gritos espantosos". Eso significa que esos gritos los proferirá todos en el momento de nacer, y lo hemos visto seguir gritando durante 50 años. ¿No serán gritos que emitirá desde su nacimiento?. El más fuerte fue indudablemente a los 12 años y el más espantoso, cuando eliminó "de facto" el Sacrificio Perpetuo aplaudido por toda la Iglesia. No lo eliminó canónicamente, porque él era un usurpador. Pero evidentemente son gritos vehementes que expresaban un sentimiento general. Era la Apostasía adueñada de la Iglesia que bebe sus jugos en exutorios podridos alimentados en secreto por oscuras sectas que han clavado sus garras en el Vaticano. Era el sello de la Bestia que señalaba a los lobos disfrazados de pastores y a los fieles sin que fueran exceptuados los del "resto fiel". Por eso hay una trabazón estrecha y apretada entre el sello o marca de la Bestia, con esos gritos anticrísticos desaforados y espantosos. Pero, ¿a quién le espantan?, ¿espantan a los pastores o al pueblo?. No. No dice eso el Mensaje. Espantan al Cielo. Espantan a los ángeles y a los santos. No espantan a las pandillas anticrísticas metidas por las venas del mundo cristiano, ni espantan a quienes se alimentan con esa sangre podrida que llega por esas venas infectadas. No espantan a los del progreso, a los de la renovación, a los del "aggiornamento" y a los del nuevo Pentecostés que predicaron que en Dios no solamente hay sombra de variaciones, sino abiertos cambios cuando esto así convenga (Sant. 1, 17 a 21).
     Llama mucho la atención la descripción de los padres del Anticristo. Una religiosa hebrea y un obispo. Ya se sabe que la religiosa hebrea es la "puttana", la madre de toda abominación, la gran prostituta apocalíptica. Pero la mención del obispo deja muchas interrogantes. ¿No será que el Mensaje ubica un tiempo en el que ya no habrá obispos, que serán invalidados, pero que su padre sí será?, ¿que tiempo es ese?. Si eso es cierto, sabemos ya que uno de los gritos de victoria de ese "demonio encarnado" es la supresión de los Sacramentos seguidamente a la supresión del Sacrificio. ¿No nos están revelando el tiempo en que esto debe suceder?.
     Antes de ser aprobada la CONSTITUCION SOBRE LA SAGRADA LITURGIA en el Concilio, o sea, el 29 de febrero de 1964, le fue encomendada a un organismo "ad hoc" llamado CONCILIUM AD EXEQUENDAM CONSTITUTIONEM DE SACRA LITURGIA, la misión de renovar, reformar e innovarlo todo. Así se fueron desmontando todos los ritos tradicionales católicos y fueron surgiendo todos los ritos modernistas. Los primeros en ser reformados son los que atañen al Sacramento del Orden. Su entrada en vigor fue el 6 de abril de 1969. Es decir, seis meses antes de que entrara en vigor la nueva misa. Las fórmulas sacramentales operativas fueron cambiadas e invalidadas. La nueva misa llega a la Iglesia, ya no habiendo sacerdotes y obispos válidos.
     Una vez que fue promulgada la nueva misa -que entra en vigor el 29 de noviembre-, Paulo VI dividió el CONCILIUM en dos organismos, uno para la causa de la canonización de los santos, y el otro para el CULTO DIVINO. No había que soltar el hilo de la "reforma" constante de la Liturgia para que llegara poco a poco, sin prisas pero sin pausas, a diluirse en los cultos paganos de una religión sincrética pugnada por mucho tiempo desde las altas esferas.
     La mención del Mensaje fue una llamada de atención. Fue un anuncio de lo que estaba por suceder. El Anticristo no solamente eliminó el Sacrificio sino los Sacramentos. El colapso total. ¿Y los pastores y los fieles del "resto fiel"?, ¡injuriándose, peleándose...!.

LA PROFECIA DE DANIEL, CALCULADA EN MESES. 
     Nos queda analizar los 1290 días del Profeta Daniel calculados en MESES. Si dividimos los 1290 días entre 30, para sacar los meses contenidos con alguna exactitud, obtendremos 43. ¡43 años!. Y ahora si sumamos los 1290 días con 43 años, obtendremos el año 2012. En este año con alguna diferencia de días, Benedicto abandonó el Vaticano y el Trono como había profetizado a principios del siglo XX San Pío X dejando a la Iglesia colapsada en manos de sectas y sectarios. Satanás había sido entronizado el 29 de junio de 1963.
     Estrictamente hablando, esto sucedió 30 días avanzado el año 2013, ¿pero no es cierto que este viejo monstruoso comunicó al mundo católico días antes su determinación de huir?, ¿y qué sucedió en la fecha que lo anunció?. Antes de sesenta minutos de este su discurso, un enorme rayo cayó sobre la cúpula de la Basílica de San Pedro en Roma, hecho que no se ha vuelto a mencionar, como no se menciona un rayo de cualquier tormenta, que no la había en ese momento.
     ¡Que no se diga que a los hombres no ha sido todo suficientemente anunciado!.
     Luego Daniel dice: "Dichoso aquel que sepa esperar y alcance 1335 días". Esto es como algo más de tres años y medio despúes. Este tiempo de gracia, es muy similar al tiempo extra que se concede después de la desaparición de las bestias. En el Cap. 7, v. 11, escribe Daniel: "Yo seguía mirando a la Bestia a causa de las grandes arrogancias que hablaba su cuerno (Daniel describe a ese "cuerno" como un pelmazo pelele de la Bestia), y la estuve mirando hasta que la mataron, y su cuerpo fue destrozado y arrojado al fuego para que se queme. A las otras bestias ya se les había quitado el dominio, pero les había sido concedido prolongar la vida por cierto tiempo". Está claro y entendido que aquí no se está hablando de muertes físicas, como a veces lo hace el Apocalipsis.
     Aquí nos detenemos. No vale la pena hablar de las barbaridades que se cometen en el Vaticano desde que ese pequeño y despreciable cuerno abandonó su puesto. El mundo apóstata celebra, o no celebra la apertura de la Iglesia y el Diablo canta su triunfo como aquel que cantó cuando vio a Jesucristo es una tumba.
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     Tiempo de castigo, de aridez extrema y tiempo de espera también, en el que no hay conversiones. Tiempo de apostasía.
     Por eso el Apocalipsis Cap. 15, v. 8 dice: "Y el Santuario se llenó de humo procedente de la gloria de Dios y de Su poder, y nadie podía entrar en el Santuario".

Mayo 5 de 2013. 
Fiesta de San Pío V.

2 comentarios:

Jorge Rodríguez dijo...

Estimados,
Primero le quiero agradecer a Mons. Aznar por su esfuerzo en interpretar las profecías.
Tengo una pregunta sobre las fechas. Por lo que tenía entendido el Novus Ordo Misae se promulgó en la constitución apostólica Missale Romanum del 3 de abril de 1969. En esta serie de artículos, Ud. da la fecha 30 de noviembre de 1969 para el inicio del NOM. ¿Me podría hacer un comentario al respecto? Desde ya muchas gracias.

Padre Manuel dijo...

Estimado Jorge
Toda Ley siempre tiene una fecha de promulgación, que es cuando es publicada, pero se da un término para su aplicación, o sea, para que empíece a surtir efecto.
Dios lo bendiga