viernes, 19 de noviembre de 2010

COMO ANDAMOS DESPUES DEL CONCILIÁBULO POMPOSAMENTE LLAMADO VATICANO II

+ JHS

Desde que terminó el conciliabulo, pomposamente llamado VATICANO II, todos vimos que una NUEVA IGLESIA aparecía, fundada por Paulo VI y sus incondicionales obispos conciliares; pero también vimos, aunque no todos, que era una iglesia muy extraña, que se distanciaba de todo lo que es divino, que enseñaba lo contrario de lo que la IGLESIA DE CRISTO ha enseñado siempre; que condenaba todo lo que antes adoraba y adoraba todo lo que antes se quemaba; que el ALTAR CONSAGRADO era sustituido por una mesa, como lo hizo Martín Lutero en Alemania y Crammer, en Inglaterra; y que donde no podían destruir el ALTAR, porque era artístico, lo dejaron pero sin utilizarlo y ante el colocaban su mesa para realizar en ella lo que ahora han dado en llamar CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA, pero no el SANTO SACRIFICIO DE LA MISA, que ha sido sustituido por la CENA PROTESTANTE. Causa fue ésta por la que los católicos se dividieron:
Unos, advertidos de que todos esos cambios eran queridos y mandados por el "PAPA", arrastrados por una falsa obediencia a sus vergonzantes y asalariados pastores, RENEGARON DE LA VERDADERA IGLESIA y se unieron a la APOSTASÍA UNIVERSAL, aunque más bien obligados que por su propia voluntad. Siempre que tienen oportunidad de asistir a una MISA CATÓLICA, son presionados para que no asistan y amenazados con excomunión y con las penas eternas del infierno por sus renegados "sacerdotes". Estos son la inmensa mayoría.
Otros, conscientes de que un hereje no puede ser el legitimo sucesor de San Pedro, y convencidos además de que la NUEVA MISA, como lo manifestaron los Cardenales Ottaviani y Bacci, se alejaba de una manera impresionante de la TEOLOGÍA CATÓLICA y se acercaba a la protestante; y ciertos como están de que los Cardenales por falsos Papas elegidos, no son legítimos Cardenales y que por lo tanto, ellos no pueden darnos un LEGITIMO PAPA, apoyados en la preciosísima Bula de Paulo IV, "CUM EX APOSTOLATUS OFFICIO" y encabezados por el bien conocido teólogo de hierro, el ilustre sacerdote D. Joaquín Saénz Arriaga, enarbolaron la tesis que espanta a todos los pusilánimes indecisos, pero que es la verdadera:

"VACANCIA DE LA SANTA SEDE, INVALIDEZ DE LA NUEVA MISA
Y NULIDAD DE LOS TRES ÚLTIMOS CONCLAVES"

Otros rechazaron los cambios porque en ellos descubrieron herejías, pero no rechazaron al que patrocinaba tales herejías, al que seguían reconociendo como legítimo Papa y al que siguen llamando aún SU SANTIDAD, no obstante que la Bula ya mencionada "CUM EX APOSTOLATUS OFFICIO" claramente dice:
"Agregamos también que si en algún tiempo cualquiera aconteciese que un obispo, incluso en función de Arzobispo, o de Patriarca, o Primado; o un Cardenal de la Iglesia Romana, incluso como se ha dicho en función de Legado; y también un Romano Pontífice, antes de su promoción, o antes de la asunción A LA DIGNIDAD DE Cardenal, o de Romano Pontífice, se hubiese desviado de la fe católica, o hubiese caído en alguna herejía, o incurrido en cisma, o los hubiese suscitado o cometido, LA PROMOCIÓN O LA ASUNCIÓN, INCLUSO SI ESTA HUBIERA OCURRIDO EN ACUERDO Y UNANIMIDAD DE TODOS LOS CARDENALES, ES NULA, irrita y sin efecto: Y DE NINGÚN MODO PUEDE CONSIDERARSE QUE TAL ASUNCIÓN HAYA ADQUIRIDO VALIDEZ, POR ACEPTACIÓN DEL CARGO Y POR SU CONSAGRACIÓN, o por la subsiguiente posesión o casi posesión de gobierno Y ADMINISTRACIÓN, o por la misma entronización del Romano Pontífice, o su adoración, o por la obediencia que todos le han PROMETIDO, cualquiera sea el tiempo transcurrido después de los supuestos antes dichos. TAL ASUNCIÓN NO SERÁ TENIDA POR LEGITIMA EN NINGUNA DE SUS PARTES, Y no será posible considerar que se ha otorgado o se otorga alguna facultad de administrar en las cosas temporales o espirituales a los que son promovidos en tales circunstancias, a la dignidad de obispo, Arzobispo, patriarca o Primado o a los que han asumido función de Cardenales, o de Pontífice Romano, SINO QUE POR EL CONTRARIO TODOS Y CADA UNO DE LOS PRONUNCIAMIENTOS, HECHOS, ACTOS O RESOLUCIONES Y SUS CONSECUENTES EFECTOS, CARECEN DE FUERZA Y NO OTORGAN NINGUNA VALIDEZ Y NINGÚN DERECHO A NADIE".
Estos son los lefevristas, quienes a fin de cuentas se rebelaron contra su "PAPA" y le desobedecieron consagrando obispos contra su voluntad, por lo que fueron excomulgados de su misma iglesia, y aunque, se llaman católicos, no lo son ni nunca lo han sido, puesto que en todo tiempo han buscado componendas con la falsa iglesia.
Finalmente han aparecido otros que, contra el sentir de todos los teólogos católicos, que han enseñado que un PAPA que cae en herejía automaticamente queda fuera de la IGLESIA y no puede más seguir siendo su cabeza visible, dandose aires de mucha inteligencia y de una asombrosa sabiduría, han sacado de sus reservas dos brillantísimos terminajos: MATERIALITER Y FORMALITER, para venir a decirnos que un hereje sí puede ser legítimo Papa pero materialiter no formaliter y pretenden imponer esta formula tan estupendamente por ellos inventada a todos aquellos que ignoran que esta distinción se aplica perfectamente bien al pecado que puede ser éste sí, material o formal en el que lo comete, pero de ninguna manera al PAPADO, en lo que la IGLESIA ha sido siempre clara y terminante: "O SE ES PAPA; o no se es".
La Bula mencionada es clara y nos dice que los así promovidos deben evitarse como si fuesen hechiceros, paganos, publicanos o heresiarcas.
Es verdaderamente lamentable que quienes fueron consagrados en la misma línea de Mons. Thuc, que indudablemente nunca fue de esa opinión, estén ahora dividiendo la familia por cosas tan triviales, cuando más estrechamente debe unirse. ¿Hemos olvidado acaso que

TODO REINO EN SI DIVIDIDO SERA DESOLADO Y TODA CIUDAD
O CASA EN SI DIVIDIDA NO SUBSISTIRÁ?
(Mat. 12.25)

Reflexionemos seriamente y convenzamonos de que una Iglesia dividida no puede ser la INMACULADA IGLESIA DE CRISTO...
A todos los hermanos que, creyendo hacer bien, están causando divisiones en las filas de la Iglesia verdadera, tenemos que recordarles lo mismo que San Pablo escribió a los corintios:
"OS RUEGO ENCARECIDAMENTE, HERMANOS MIOS, POR EL NOMBRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO QUE TODOS TENGÁIS UN MISMO LENGUAJE Y QUE NO HAYA ENTRE VOSOTROS CISMAS NI PARTIDOS; ANTES BIEN VIVÁIS PERFECTAMENTE UNIDOS EN UN MISMO PENSAR Y SENTIR" (Cor. 1,10)
Habiendo cosas mucho más importantes que estudiar o discutir, ¿por qué perder el tiempo en cuestiones que menos interesan? Bien esta que recordemos aquí la ingeniosa fábula de LOS DOS CONEJOS IDEADA POR Iriarte:
Por entre unas matas
seguido de perros
(no diré corría)
volaba un conejo.

De su madriguera
salió un compañero
y le dijo: "Tente,
amigo, ¿qué es esto?

¿Que ha de ser? responde;
sin aliento llego...
dos pícaros galgos
me vienen siguiendo.

Sí -replica el otro-
por allí los veo...
pero no son galgos
pues que son? - podencos.

¿Qué? ?Podencos dices?
Sí, como mi abuelo.
Galgos y muy galgos,
bien vistos los tengo.

Son podencos; vaya
que no entiendes de eso.
Son galgos te digo,
digo que son podencos

En esta disputa
llegando los perros
pillan descuidados
a mis dos conejos.

Los que por cuestiones
de poco momento
dejan lo que importa;
llevense este ejemplo.

Mons. Moisés Carmona y Rivera
Acapulco Guerrero, 10 de enero de 1989.

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