martes, 21 de enero de 2014

Rosario para los Difuntos

 MISTERIOS GOZOSOS
PRIMER MISTERIO

     Anunciación del ángel y Encarnación del Verbo divino en las entrañas virginales de María.

     ¡OH María dulcísima, consuelo de las almas! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos al gozo que tuviste cuando, saludada del ángel, te anunció la Encarnación del Hijo de Dios en tus entrañas; por Él te suplicamos que el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, reciban de los ángeles, por tu intercesión, alegres nuevas de la gloria, adonde vayan a descansar por todos los siglos. Amén. Jesús.

SEGUNDO MISTERIO 
Visitación de Nuestra Señora y Santificación del Bautista

     ¡OH María, refugio de pecadores! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos al gozo que tuviste cuando, visitando a Santa Isabel, fuiste de ella y el niño Juan, reconocida por Madre de Dios, libre de las prisiones de la culpa; por este gozo te suplicamos visites y consueles al alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, y las libres de las prisiones que padecen, y salgan libres a la gloria. Amén. Jesús.

TERCER MISTERIO
El Nacimiento del Hijo de Dios

     ¡OH María, Estrella del mar, Norte fijo de la Iglesia! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos al gozo que tuviste cuando, naciendo de tu vientre, como de la aurora, el Sol de Justicia, Cristo, alumbró a los que estaban en tinieblas; por Él te suplicamos que el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, merezcan por Ti salir de las tinieblas de aquella obscura cárcel a los resplandores de la gloria. Amén. Jesús.

CUARTO MISTERIO 
Presentación del Niño Jesús en el Templo y Purificación de Nuestra Señora

     ¡OH purísima Virgen, que, sin obligarte la ley de la purificación, presentaste a tu Santísimo Hijo en el templo, con especial gozo de verle reconocido por verdadero Dios! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos, suplicando que el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, sean purificadas para el templo de la gloria. Amén. Jesús.

QUINTO MISTERIO 
El Niño Perdido y Hallado en el Templo 

     ¡OH María, seguro medio para hallar a Jesús! Este Padre nuestro y diez Avemarias te ofrecemos por el gozo que tuviste hallando en el templo al Niño Dios, sin culpa tuya perdido; por Él te suplicamos que el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, tengan por tus ruegos el alivio de sus penas, mirando a Jesús en el templo de su gloria. Amén. Jesús.

MISTERIOS DOLOROSOS
PRIMER MISTERIO
La Oración del Huerto

     ¡OH dolorosísima Madre de Jesús, quien, despedido y apartado de tu compañía, oró en el Huerto con mortales agonías, donde por un ángel fue confortado! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos, y te suplicamos que por tu intercesión el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, sean confortadas de los ángeles en sus penas. Amén. Jesús.

SEGUNDO MISTERIO 
Desnudo Jesús, es Cruelmente Azotado

     ¡OH María, mar de dolores! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos en memoria del gravísimo dolor que tuviste viendo desnudo y azotado cruelmente al Hijo de tus entrañas; por Él te suplicamos que el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, sean libres de los azotes que allí padecen de la divina Justicia, por virtud de los azotes que Jesús llevó por su misericordia. Amén. Jesús.

TERCER MISTERIO
Coronan a Jesús de Espinas 

     ¡OH María, cárdeno lirio entre espinas! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos en honra del agudísimo dolor que tuviste viendo a tu amado Hijo, hermoso lirio de los valles, afeado y coronado de espinas; suplicámoste por este dolor que el alma de núestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, sean libres de las espinas de penas que padecen, y coronadas en la gloria. Amén. Jesús.

CUARTO MISTERIO 
Jesús, condenado a muerte y con la Cruz a cuestas, se encuentra con María, su tierna Madre

     ¡OH María, traspasada de dolor en la calle de la Amargura, por encontrar en ella a tu inocente Hijo sentenciado a muerte y agobiado con el grave peso de la cruz! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos, y suplicamos que el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, por tus ruegos sean libres de la cruz de penas que padecen. Amén. Jesús.

QUINTO MISTERIO 
Crucifixión de Jesús y Soledad de María

     ¡OH desconsolada Reina, afligida Madre y desamparada Virgen! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos, y pedimos, por el agudo dolor que atravesó tu amante corazón viendo morir entre tantas afrentas y dolores a tu santísimo Hijo para redimir con su muerte al género humano, que el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, donde están solas y afligidas, la sangre de tu Hijo les alivie las penas, y su muerte les dé vida de gloria. Amén. Jesús.

MISTERIOS GLORIOSOS
PRIMER MISTERIO
La Resurrección del Señor

     ¡OH María, Señora, alegría de los justos y consuelo de los pecadores! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos en memoria de la alegría que tuviste viendo resucitado y glorioso a tu santísimo Hijo; suplicámoste que, así como con la presencia de Jesús recibieron alegría las almas de los Santos Padres en el limbo, la tenga el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio. Amén. Jesús.

SEGUNDO MISTERIO
Ascensión de Cristo Nuestro Señor a los Cielos

     ¡OH María, Madre de Dios, llena de sumo gozo en la subida a los cielos de tu santísimo Hijo, en compañía de los Santos Padres que libertó de la obscura cárcel del limbo, llevándolos consigo a la gloria! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos, y suplicamos que el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, sean libres de aquellas penas, y llevadas por manos de los santos ángeles a la gloria. Amén. Jesús.

TERCER MISTERIO
Venida del Espíritu Santo

     ¡OH María, dulce Esposa del Espíritu Santo! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos al gozo que tuviste cuando bajó el divino Espíritu sobre Ti y sobre todos los Apóstoles, para que con la ausencia de Jesús no quedaseis huérfanos; por Él te suplicamos que el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, salgan a gozar de los abrazos de su Esposo Jesús en la gloria. Amén. Jesús.

CUARTO MISTERIO 
Asunción de María Santísima

     ¡OH dichosísima María, cuyo purísimo espíritu en la hora de la muerte entregaste en manos de tu santísimo Hijo, y después, unido al cuerpo, resucitaste gloriosa! Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos, pidiéndote que el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, sean libres de sus penas, y te acompañen en la gloria. Amén. Jesús.

QUINTO MISTERIO 
Coronación de María Santísima

     ¡OH soberana Virgen María, Madre de Dios, que, resucitada en cuerpo y alma, fuiste sublimada a la gloria y coronada por Emperatriz de los ángeles y de los hombres. Este Padrenuestro y diez Avemarias te ofrecemos, suplicándote que el alma de nuestro hermano N..... y las demás del Purgatorio, merezcan por tus ruegos ser libres de las penas que padecen, para que sean coronadas de gloria, y que en compañía de tu santísimo Hijo te amen por todos los siglos. Amén. Jesús.

Ofrecimiento

Por estos misterios santos 
De que hace el alma recuerdo, 
Te pedimos, ¡oh María!, 
Con tierno y devoto pecho, 
De nuestra fe sacrosanta 
La conservación y aumento. 
Torna tus divinos ojos 
Hacia tu cristiano pueblo; 
Da a tu Iglesia la victoria,
Y al mundo grato sosiego; 
Serena las tempestades 
Que airado descarga el cielo,
Y del Pontífice augusto 
Mitiga el dolor acerbo; 
Las terrenas potestades 
Sigan de Dios los preceptos, 
Porque la justicia torne
Y al bien vayan sus esfuerzos.
Que a Dios el gentil conozca, 
Su error abjure el soberbio, 
Que de la verdad aparta 
Corazón y entendimiento. 
Que la culpa nos inspire 
Dolor profundo y perfecto. 
Halle puerto el navegante,
Y la salud el enfermo. 
Las almas del Purgatorio 
Gozosas vayan al cielo;
Y aqueste santo ejercicio 
Tenga, ¡oh Madre!, tal aumento 
En todo el orbe cristiano
Que fiel adora al Dios bueno, 
Que de continua alabanza 
Sean tus glorias objeto,
Y por tu amor merezcamos 
Gozar del eterno premio.

Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen purísima antes del parto; Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc.
Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen purísima en el parto; Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc.
Dios te salve, María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Vir-gen purísima después del parto; Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc.
Dios te salve, María Santísima, templo y sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin pecado original. Amén.
Gloria Patri. Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, etc.

Letanías a la Virgen María
SEÑOR, ten piedad de nosotros. 
Cristo, ten piedad de nosotros. 
Señor, ten piedad de nosotros. 
Cristo, óyenos. 
Cristo, escúchanos. 
Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros. 
Dios Hijo Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros. 
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros. 
Santa Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.
Santa María,                                Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las vírgenes,
Madre de Jesucristo,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre Virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable.
Madre del Buen Consejo,
Madre del Criador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen venerable,
Virgen laudable,
Virgen poderosa,
Virgen misericordiosa,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la eterna Sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual de elección.
Vaso precioso de la gracia.
Vaso de la verdadera devoción,
Rosa mística.
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores.
Consoladora de los afligidos, 
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado.
Reina del sacratísimo Rosario,
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, óyenos, Señor. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.

ORACIÓN 
     PADRE eterno, soberano Dios! Enviad vuestros ángeles a sacar del Purgatorio esta alma por quien es mi intención rogar; os suplico la presentéis en vuestra gloria, y os pido, Señor, que la parte que le falte satisfacer por sus culpas, se la perdonéis por los méritos de las penas de vuestro Hijo, mi Señor Jesucristo, y os ruego, mi Criador misericordioso, no seáis en mi juicio riguroso y no nos dejéis caer en la tentación, librándonos de todo mal. Amén. Jesús.

ORACION
     DIOS os salve, ánimas cristianas; Jesucristo, que os redimió con su preciosísima Sangre, tenga por bien libraros de vuestras penas y daros lugar y asiento entre los coros de los ángeles, donde os acordéis de nosotros y supliquéis a Dios que nos lleve a vuestra compañía para ser coronados en el cielo. Amen. Jesús.

     SEÑOR mío Jesucristo, que no viniste a perder, sino a librar las almas de los hombres, de quienes te constituíste remedio y libertad, dando tu vida por su rescate: humildemente imploramos tu clemencia y misericordia inefables para que te apiades de todas las almas de los fieles difuntos que son atormentadas en las penas del Purgatorio, a fin de que las que justamente son por sus pecados afligidas, sean por tu benignidad perdonadas; y pues las has redimido con tu preciosa Sangre, consigan, por los méritos e intercesión de la beatísima Virgen María y de todos tus Santos, que las libres de las penas que sufren y las lleves a la gloria, donde te alaben y gocen por los siglos de los siglos.

SONETO

     Señor, Dios de bondad, ya en tu presencia 
Tienes un alma que, por su malicia, 
Mereciera tal vez que tu justicia 
La condenara a sempiterna ausencia;
Mas Tú la redimiste, y tu clemencia 
Por esto es fuerza que le sea propicia, 
Mandando que la angélica milicia 
De su perdón promulgue la sentencia.
Pues si eres justiciero y riguroso 
Con el impío que muere impenitente, 
También eres benigno y generoso
Con aquél que te invoca reverente;
Oye, pues, nuestra súplica piadoso,
Y haz que esta alma te goce eternamente.

Rev. J. M Lelen, Ph. D.
EL DEVOTO DEL PURGATORIO

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