domingo, 31 de octubre de 2010

XIX Aniversario luctuoso de Mons. Moisés Carmona y Rivera

IN MEMORIAM
XIX ANIVERSARIO DE SU MUERTE
(31 de Octubre de 1912- 1º de Noviembre de 1991)

"la VERDAD no es un girasol, la VERDAD no cambia nunca, LA VERDAD DIVINA es inmutable e inmutable tiene que llegar a todos lo hombres de todos los tiempos y lugares y anclado quiero estar en ella, aunque en mi derredor todo vaya cambiando y todo también se vaya derrumbando"
Monseñor Moisés Carmona y Rivera.


Impregnados todavía por el gozo y alegría que nos comunican la fiesta de Cristo Rey y la festividad de todos los Santos solo en nosotros, como hombres que somos nos cabe la miseria de mezclar estos gozos con la tristeza humana; tristeza que nos viene al recordar el deceso de quien fuera nuestro amigo, Padre y Maestro el Excmo.. Mons. Moisés Carmona y Rivera.

Fue precisamente un día primero de Noviembre en que la Iglesia canta: "Gocémonos todos en el Señor"... cuando nosotros los que tuvimos el honor de compartir unos momentos con aquel celoso Obispo nos vimos invadidos de una profunda tristeza al saber que Monseñor ya no estaría mas con nosotros.
Con el objeto de honrar la memoria que este Glorioso Obispo, cuya vida empeñó durante muchos años en una terrible, sublime y trascendente lucha contra el Modernismo. Podríamos pues, traducir su existencia en un sacrificio y vida de humildad a la vez que un encendido amor a Dios y a su Iglesia. Quisiéramos contar todavía con Ud. Monseñor, contar con su guía, su coraje y su inquebrantable y a 19 años de su deceso le recordamos con profundo cariño y tristeza. Descanse en Paz, Monseñor.

S.E. Rma. Monseñor Moisés Carmona y Rivera
El espíritu de un Obispo Católico

Monseñor Carmona nació en Quechultenango, Gro. el 31 de Octubre de 1912. Falleció el Io de Noviembre de 1991. No pretendemos hacer una biografía, ni siquiera una apología de su vida como sacerdote y obispo; las cosas evidentes no necesitan demostraciones. Para todo aquel que haya guardado en su corazón buena voluntad aún quienes lo atacaron, la integridad de su católica queda fuera de discusión. Es una simple reseña del combate que libró por amor a la Iglesia de Cristo hasta el último día de su vida; es una historia de sufrimiento, humillaciones, calumnias, traiciones por un lado, y de perseverancia, abnegación, fortaleza -la fortaleza tiene como acto principal el martirio- por otro lado: es una hoja de batalla.
Monseñor recibió la primera herida de parte de la iglesia conciliar a través de una carta fechada el 30 de abril de 1977 firmada por "Monseñor" Rafael Bello Ruiz, "obispo" de Acapulco, donde se le comunicaba la sentencia de "excomunión", "suspensión adivinis" y su traslado de la casa parroquial. Nosotros no encontramos mejor alegato en su defensa, ni mejor modo de honrarlo que citando completo este documento con las anotaciones que en su momento Monseñor Carmona agregó al margen. (Cfr. Documento No. 1).
El 5 de mayo de 1977 recibe la declaración de la pena de un modo oficial (Cfr. Documento No.2).
El mismo obispado lo habia nombrado Párroco Amovible de la Parroquia de la Divina Providencia "CONSTANDONOS DE SU DOCTRINA, CELO PASTORAL Y PRUDENCIA (...) con todos los privilegios, obligaciones y facultades que, conforme a los Sagrados Cánones y costumbres aprobadas le corresponden así en lo espiritual como en lo temporal" (Cfr. Documento No. 3)
El amor que le profesaba la feligresía motivó una respuesta que se plasmó en una carta al "obispo" Rafael Bello Ruiz, con fecha 15 de mayo de 1977, firmada por más de dos mil personas, de la cual citamos algunos párrafos:
"La feligresía católica de la Parroquia de la Divina Providencia de Acapulco, Gro., se hace presente por este medio, a reserva de hacerlo personalmente, para expresar su mas enérgica protesta por la agresión constante que usted y otros "obispos" vienen haciendo contra nuestro querido Párroco el Rvo. Padre Moisés Carmona y Rivera, a quien desde hace tiempo usted amenazó con excomulgarlo; después con declarar vacante la Parroquia y como ninguna de esas actitudes intimidó al Padre Carmona, usted, valiéndose de sacerdotes dóciles a su "autoridad" organizó un boicot contra nuestra Parroquia y el Padre Carmona, boicot que fracasó como todas las "audaces" medidas suyas con las que quiere someternos a la iglesia modernista y anticristiana del Concilio Vaticano II, que tan tristes páginas está escribiendo en México y en el mundo entero(...) Usted carece de autoridad para declarar vacante a la Parroquia de la Divina Providencia, para quitarnos al Padre Carmona y para imponernos un cura modernista (...)".
El 22 de julio de 1979, el "obispo" Rafael Bello Ruiz en una carta al Padre Carmona lo trataba de soberbio, contumaz, desobediente y agregaba: "El pueblo de Dios lo ha comprendido, por eso te considera como un ramo desgajado de su tronco vital; como un barco fantasma anclado en el año de 1500". (Cfr. Documento No. 4).
Obviamente es otro el pueblo de Dios al que se refiere el "obispo" Bello Ruiz, pues la Iglesia de Cristo le reprochó en la cara su actitud impía.
Monseñor mantuvo su Parroquia como debía de ser. Asimismo se dignó contestar a quien no era a su lado sino un enano jurídica y moralmente hablando al cual resultaba difícil de identificar porque Monseñor Carmona volaba demasiado alto sobre él. Transcribo parte de su contestación:
"Te ofuzca la mitra, Rafael. ¿Que autoridad tienes o tenías para excomulgarme de la verdadera Iglesia de Cristo, tú que de ella te apartaste al hundirte en el "Modernismo" cloaca recolectora de todas la herejías, como el Papa San Pío X lo califica?. Pero no estoy anclado en el año 1500, sino en el año 33, porque fue entonces cuando la VERDAD DIVINA -EL DEPOSITO SAGRADO- se confió a la Iglesia para su custodia, defensa y difusión; pero la VERDAD no es un girasol, la VERDAD no cambia nunca, VERDAD DIVINA es inmutable e inmutable tiene que llegar a todos lo hombres de todos los tiempos y lugares y anclado quiero estar en ella, aunque en mi derredor todo vaya cambiando y todo también se vaya derrumbando. Vosotros obispos, cardenales y sacerdotes modernistas son considerados como "cañas que a todo viento se mueven", como veletas movidas por el aire como barcos que navegan sin ninguna dirección. Es verdad que prometí solemnemente obedecer a mi Obispo y a sus legítimos sucesores; pero jamás he prometido obedecer a los demoledores de la Iglesia(...). Tú dices que es poco lo que nos separa y yo digo que nos separa un abismo. Dices que quieres ayudarme a salir de mi aislamiento y yo pregunto ¿cuál aislamiento?. ¿Crees tú que me encontraré mejor con herejes y colaborando con ellos en su obra destructora? ¡¡JAMAS!! ¡Todo lo prefiero, menos eso! Me atengo a lo que dice San Juan, el Apóstol del amor, en su epístola II: "Si alguno viene a vosotros y no trae esa doctrina, no lo recibáis en casa, ni lo saludéis": (Cfr. Documeto No.5).
Monseñor Carmona y Rivera nos ha señalado el camino del Calvario. Subió voluntariamente a la Cruz como Cristo Nuestro Señor y allí permaneció ante el escarnio, la burla y el desprecio, inmóvil con su corazón puesto en aquello esencial: todo lo que no fuera Cristo Jesús fue para él, simple añadidura. En esa disposición de ánimo recibió el dia 17 de octubre de 1981, la dignidad Episcopal de manos del Arzobispo Pierre Martin NGO-DINH-THUC (Cfr Documento No.6).
"El 17 de octubre del año pasado (1981) el padre P. Zamora y yo fuimos consagrados por Monseñor Thuc en una verdadera catacumba, sin más testigos que dos ilustres doctores. Ambos estábamos conscientes de las furiosas tempestades que iban a levantarse contra nosotros, pero nos alentaban las palabras de nuestro Divino Maestro; "VOSOTROS LLORAREIS Y GEMIRÉIS Y EL MUNDO SE ALEGRARA: VOSOTROS ANDARÉIS TRISTES, PERO VUESTRA TRISTEZA SE CONVERTIRÁ EN GOZO" (Jn. XVI, 20). (Cfr. Documento No. 7). "Fui consagrado en Europa por un Arzobispo CATÓLICO, y por lo tanto, legítimo sucesor de los Apóstoles. ¿Que no me nombró el Papa? No podía nombrarme porque desgraciadamente, en la IGLESIA CATÓLICA está vacante la Santa Sede, et Papam non habemus, pero cuando lo haya nos someteremos a El como al legítimo sucesor de San Pedro y le rendiremos el tributo de nuestra obediencia y de nuestro amor". (Carta respuesta a una circular).

El decreto de "excomunión" fue promulgado el Io de febrero de 1983. (Cfr. Documento No.8).

"Segunda advertencia: "que el que ordena y el ordenado quedan automáticamente excomulgados.." ¿de qué iglesia, señor Almeida; de la de siempre o de la nueva? Vosotros apóstatas, eximios representantes de la Iglesia Segundo Vaticanista, ¿teneis potestad para excomulgar a quienes nos quedamos en la IGLESIA DE SIEMPRE? (...) Para nosotros es una gloria ser excomulgados por nuestra FIDELIDAD a la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica; deseamos que vengan mas excomuniones y tener la dicha de morir excomulgados por esa Iglesia QUE NO ES LA IGLESIA DE CRISTO ni la asistida por el Espíritu Santo". (Carta respuesta al Arzobispo de Chihuahua Adalberto Almeida y Merino, mayo de 1985).
Monseñor tuvo la gracia de morir en COMUNIÓN con la Iglesia de Cristo y excomulgado de la sinagoga de Satán por los apóstatas que llevan adelante la revolución mas profunda que se ha realizado contra la Esposa Mística de Cristo. Su Excelencia murió en la Escuela en que se formó: la de la Resistencia, la del Padre Sáenz Arriaga, el cual nos confiara el mismo Monseñor Carmona "Quien me enseñó a combatir".
Murió fuera de Jerusalén, como Cristo Nuestro Señor. "Laetatus sum in his quae dicta sunt mihi: in Domum Domini ibimus"

Su excelencia Monseñor Moisés Carmona y Rivera. Requiam aeternam dona eis Domine et lux perpetua luceat eis.
Archivo
R.P. Daniel Squetino

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