viernes, 14 de junio de 2013

CATECISMO PARA TRADICIONALISTAS DESORIENTADOS (12 y último)

Por Mons. José F. Urbina Aznar

APENDICE I.
LOS ANTICRISTOS. 

     San Agustín (In Epist. loan, ad Parthos, c.2,18-27 tr.3), escribe: "Todo el que niegue que Jesús es el Cristo se convierte en anticristo. Busquemos, pues, quiénes son los que le niegan, pero no atendiendo a las palabras, sino observando los hechos, porque, si nos fiamos de las palabras, no habrá ni uno que no confiese que Jesús es el Cristo. Descanse, por lo tanto, la lengua e interroguemos la vida (Tim. 1, 16)... El mayor mentiroso es el que confiesa con sus labios que Jesús es el Cristo y lo niega en la práctica, porque dice una cosa y hace otra diferente. Aplicando este criterio, habría que contar entre los anticristos no sólo a los que se han salido de la Iglesia, sino a todos aquellos cristianos que, aunque no blasfeman de Cristo, blasfeman de Sus ministros porque les corrigen sus costumbres. A estos, si intentas demostrarles que no estás predicando una doctrina tuya, sino de Cristo, ellos querrán convencerte de lo contrario, y si resulta claro que la enseñanza es de Cristo, entonces comenzarán a murmurar...".     Igualmente enseña (Enarrat. in Ps. 30, 6-11): "Mi vida se gasta en el dolor y mis sueños en los gemidos; mi vigor fracasa por la tribulación. Soy el oprobio de mis perseguidores..., de mis vecinos..., todos los que me ven huyen de mí (Ps. 30, 11-12). Este es el llanto del predicador, que cuando ve que nadie adelanta a pesar de sus esfuerzos, trabajos y predicaciones, corre el peligro de debilitar su vida y caer en la esterilidad más triste de todas, ya que somos nosotros los que granjeamos ganancias para Dios y alimento para Su Iglesia... Pero, ¿cómo evitarlo?. Los perseguidores, los infieles, esos árboles del bosque que un día podrán ser talados, no son tan perniciosos como los leños sarmentosos y secos, buenos solamente para arder; los malos cristianos escandalosos, los mismos vecinos del predicador, los que huyen sin querer oírle siquiera o que le atormentan provocando el desaliento de su corazón".

TEXTOS PONTIFICIOS.
EN LAS BATALLAS DE LA IGLESIA, NO ES EL NUMERO EL ELEMENTO DETERMINANTE
     "En las santas conquistas de la Iglesia, el número no es el elemento determinante; éste ha de buscarse, por el contrario, en el ardor de la caridad y en la seguridad con que se cree en la eficiencia de la fiel obediencia y de la gracia divina. En la armonía admirable de las fuerzas católicas, pues aun los poquísimos socios de una pequeña parroquia aportarán, sin duda, una constribución benéfica cuando sus actividades, aunque muy modestas y limitadas, sean el fruto de una preparación iluminada y fervorosa, de filial disciplina hacia la jerarquía, de generosa e interior piedad y de auténtico espíritu de sacrificio" (Pío XII. Mensaje al Episcopado de Italia sobre la Acción Católica. Año 1950).

ES LA HORA DE LEVANTARNOS DEL SUEÑO.
     "Ha llegado el tiempo, amados hijos. Ha llegado ya el tiempo de realizar los pasos definitivos; es el momento de sacudir el funesto letargo; es la hora de que todos los buenos, todos los que se preocupan de los destinos del mundo, se unan y aprieten sus filas; es el momento de repetir con el Apóstol: "¡Es hora de despertar del sueño, porque está cerca nuestra salvación! (Rom. 13, 11)". (Pío XII. Exhortación a los fieles de Roma. Febrero 16 de 1952).
     "No lamentos sino acción, es el precepto de la hora presente; no lamentos sobre lo que es o lo que fue, sino reconstrucción de lo que surgirá y debe surgir para bien de la sociedad. Toca a los mejores y más selectos miembros de la cristiandad, penetrados de un entusiasmo de cruzados, el reunirse en espíritu de verdad, de justicia y de amor al grito de "Dios lo quiere", prestos a servir, a sacrificarse, como los antiguos cruzados" (Pío XII. Mensaje de Navidad de 1942).     "Un cristiano convencido no puede encerrarse en un cómodo y egoísta aislacionismo cuando es testigo de las necesidades y miserias de sus hermanos; cuando le llegan los gritos de socorro de los desheredados..." (Pío XII. Radiomensaje de Navidad de 1948).
     "La fidelidad del católico al divino patrimonio de la verdad, legado por Jesucristo al Magisterio de la Iglesia, de ningún modo le condena a recelosa reserva o a una fría indiferencia frente a los graves y urgentes deberes de la hora presente, como no pocos creen o fingen creer" (Pío XII. Radiomensaje de Navidad de 1948).
     "Para el cristiano consciente de su responsabilidad, aun para el más pequeño de sus hermanos, no hay tranquilidad perezosa ni existe la fuga, sino la lucha, el combate contra toda inacción y deserción en la gran contienda espiritual en la que se propone como galardón la reconstrucción, más aún, el alma misma de la sociedad futura" (Pío XII. Radiomensaje de la víspera de Navidad de 1942).
     "Hay que reconocer que ser fieles siempre y en todas partes, sin reservas y sin transacciones, a los mandamientos de la ley de Dios, pide día tras día un dominio de sí mismo, un esfuerzo constante y una abnegación que llega a veces hasta el heroísmo, que es precisamente la característica del testimonio sangriento" (Pío XII. -Normas a los grupos italianos del Renacimiento Cristiano. Año de 1947). 

LOS ENEMIGOS DE LA IGLESIA ESTAN DENTRO DE ELLA MISMA.
     "Las prerrogativas de piedad, de doctrina y de celo que os distinguen (les dice San Pío X a los cardenales), y sobre todo la devoción que profesáis a esta Santa Sede Apostólica, nos aseguran que seréis para Nos una eficaz ayuda para mantener intacto el depósito de la Fe, para guardar la disciplina eclesiástica y para resistir a los asaltos encubiertos de que se hace objeto a la Iglesia, no tanto por parte de los enemigos declarados, sino especialmente por sus mismos hijos. Porque si se ha debido a la indomable firmeza de nuestros Padres, a su solícita vigilancia, a su celoso afán y a su delicadeza, diriamos  casi virginal, en materia de doctrina el triunfo de la Iglesia sobre todos los peligros y sobre todos los asaltos lanzados contra ella en el curso de los siglos, tal vez en ningún tiempo fue tan necesario vigilar este sagrado depósito para que se mantenga su integridad y pureza. Estamos, desgraciadamente, en un tiempo en que con mucha facilidad se reciben con simpatía y se adoptan ciertas ideas de conciliación de la Fe con el espíritu moderno, ideas que llevan mucho más lejos de lo que se piensa, no solamente al debilitamiento, sino a la pérdida total de la Fe. Ya no resulta extraño el sentimiento que se deleita con las palabras tan vagas de aspiraciones modernas, de fuerza del progreso y de la civilización, afirmando la existencia de una conciencia laica, de una conciencia política opuesta a la conciencia de la Iglesia, contra la cual se pretende el derecho y el deber de reaccionar para corregirla y enderezarla. No es raro encontrarse con personas que excluyen toda duda e insertidumbre de ciertas verdades y también de ciertas afirmaciones obstinadas basadas en errores manifiestos cien veces condenados, y, esto no obstante, piensan no haberse alejado jamás de la Iglesia porque ejercitan de vez en cuando las prácticas cristianas. ¡Oh cuántos navegantes, cuántos pilotos y, Dios no lo quiera, cuántos capitanes, confiando en las novedades profanas y en la ciencia mentirosa del tiempo, en lugar de llegar a puerto, han naufragado!".
     "Entre tantos peligros, en toda ocasión Nos no hemos dejado de hacer oír nuestra voz para llamar a los equivocados, para indicar los daños y para trazar a los católicos el camino que tienen que seguir. Pero no siempre ni por todos ha sido bien entendida e interpretada nuestra palabra, a pesar de ser clara y precisa. Incluso no pocos, siguiendo el ejemplo funesto de nuestros adversarios, que esparcen la cizaña en el campo del Señor para introducir en él la confusión y el desorden, se han atrevido a dar a nuestra palabra arbitrarias interpretaciones, atribuyéndole un significado totalmente contrario al querido por el Papa y guardando como respuesta un prudente silencio" (San Pío X. IL GRAVE DOLORE. Mayo 27 de 1914).

A LA SOCIEDAD CRISTIANA SE LE HA PROSTITUIDO MEDIANTE UNA LABOR QUE HA DURADO MUCHOS AÑOS. 
     "Calificamos como enfermedad de nuestra época al llamado laicismo, sus errores y sus criminales propósitos; sabéis muy bien venerables hermanos, que esta enfermedad no ha sido producto de un solo día, que ha estado incubándose desde hace mucho tiempo en las entrañas de la sociedad. Porque se comenzó negando el imperio de Cristo sobre todos los pueblos; se negó a la Iglesia el derecho que ésta tiene, fundado en el derecho del mismo Cristo, de enseñar al género humano, de promulgar leyes, y de regir a los pueblos para conducirlos a la felicidad eterna. Después, poco a poco, la religión cristiana quedó equiparada con las demás religiones falsas e indignamente colocada a su mismo nivel; a continuación la religión se ha visto entregada a la autoridad política y a la arbitraria voluntad de los reyes y de los gobernantes. No se detuvo aquí el proceso: ha habido hombres que han afirmado como necesaria la sustitución de la religión cristiana por cierta religión natural y ciertos sentimientos naturales puramente humanos. Y no han faltado Estados que han juzgado posible prescindir de Dios y han identificado su religión con la impiedad y el desprecio de Dios. Los amargos frutos que con tanta frecuencia y durante tanto tiempo ha producido este alejamiento de Cristo, por parte de los individuos y de los Estados, han sido deplorados por Nos en nuestra Encíclica UBI ARCANO y volvemos a lamentarnos también hoy: la siembra de los gérmenes de la discordia; el incendio del odio y las rivalidades entre los pueblos, que es aún hoy día el gran obstáculo para el restablecimiento de la paz; la codicia desenfrenada, disimulada frecuentemente con las apariencias del bien público y el amor a la patria" (Pío XI. Encíclica QUAS PRIMAS).
     "...lo más urgente en la actualidad es aplicar con energía los oportunos remedios para oponerse eficazmente a la amenazadora catástrofe que se está preparando" (Pío XI. Encíclica DIVINI REDENPTORIS). 

SAN AGUSTIN.
LOS MALOS USAN MAL LA LEY.
     "Así como los malos hacen mal uso de las cosas buenas y de las malas, los buenos ordenan a buen fin lo malo y lo bueno. Los malos usan mal de la ley aun cuando fuere buena, y los buenos mueren bien aun cuando la muerte sea un mal. Los justos al usar bien de la muerte, la convierten en meritoria" (De Civit. Dei, 12, 5).

 LITURGIA.
EN LA LITURGIA TRADICIONAL DE LA IGLESIA, SE EXPRESA SU INFALIBILIDAD. 
     "...todas las verdades dogmáticas y morales, definitivamente contenidas en la Liturgia, que han sido aprobadas por la Santa Sede para la Iglesia Universal, particularmente aquellas verdades que pertenecen a la Teología de los Sacramentos, al Sacrificio de la Misa y a la sagrada Eucaristía, habiendo sido desde mucho solemnemente definidas, llevan el sello de la infalibilidad" (DICTIONNAIRE DE THEO LOGIE CATOLIQUE. Vol. 7, Pág. 1706). 

LAS CUATRO NOTAS QUE DISTINGUEN A LA VERDADERA IGLESIA DE JESUCRISTO, SON INSEPARABLES.

CARTA DEL TRIBUNAL DEL SANTO OFICIO DEL 16 DE SEPTIEMBRE, A LOS OBISPOS DE INGLATERRA. (Año de 1864).
     "Se ha comunicado a la Santa Sede que algunos católicos y hasta varones eclesiásticos han dado su nombre a la sociedad para procurar, como dicen, la unidad de la cristiandad erigida en Londres en el año de 1857, y que se han publicado ya varios artículos de revistas, firmadas por católicos que aplauden a dicha sociedad o que se dicen compuestos por varones eclesiásticos que la recomiendan. Y la verdad, qué tal sea la índole de esta sociedad y a qué fin tienda, fácilmente se entiende no sólo por los artículos de las revistas que lleva por título THE UNION REVIEW, sino por la misma hoja en la que invita e inscribe a los socios. En efecto, formada y dirigida por protestantes, está animada por el espíritu que expresamente profesa, a saber, que las tres comuniones cristianas: la romano-católica, la greco-cismática y la anglicana, aunque separadas y divididas entre sí, con igual derecho reivindican para sí, el nombre católico. La entrada, pues, a ella está abierta a todos, en cualquier lugar que vivieren, ora católicos, ora greco-cismáticos, ora anglicanos, pero con esta condición: que a nadie sea lícito promover cuestión alguna sobre los varios capítulos de doctrina en que difieren, y cada uno pueda seguir tranquilamente su propia confesión religiosa. Mas a los socios todos, ella misma manda recitar preces y a los sacerdotes celebrar sacrificios según su intención, a saber: que las tres mencionadas comuniones cristianas, puesto que, según se supone, todas juntas constituyen ya la Iglesia Católica, se reúnan por fin un día para formar un solo cuerpo..."
     "El fundamento en que la misma se apoya es tal, QUE TRASTORNA DE ARRIBA ABAJO LA CONSTITUCION DIVINA DE LA IGLESIA. Toda ella, en efecto, consiste en suponer que la verdadera Iglesia de Jesucristo, consta parte de la Iglesia Romana difundida y propagada por todo el orbe, parte del cisma de Focio y de la herejía anglicana, para las que al igual que para la Iglesia Romana, hay un solo Señor, una sola Fe y un solo bautismo (Eph. 4, 5)... Nada ciertamente puede ser de más precio para un católico que arrancar de raíz los cismas y disensiones entre los cristianos, y que los cristianos todos sean solícitos en guardar la unidad del espíritu en el vínculo de la paz (Eph. 4, 3)... Mas que los fieles de Cristo y los varones eclesiásticos oren por la unidad cristiana, guiados por los herejes y, lo que es peor, según una intención en gran manera manchada e infectada de herejía, no puede de ningún modo tolerarse. La verdadera Iglesia de Jesucristo se constituye y reconoce por autoridad divina, CON LA CUADRUPLE NOTA que en el Símbolo afirmamos debe creerse; Y CADA UNA DE ESAS NOTAS, DE TAL MODO ESTA UNIDA CON LAS OTRAS, QUE NO PUEDE SER SEPARADA DE ELLAS; DE AHI QUE LA QUE VERDADERAMENTE ES Y SE LLAMA CATOLICA, DEBE JUNTAMENTE BRILLAR POR LA PRERROGATIVA DE LA UNIDAD, LA SANTIDAD Y LA SUCESION APOSTOLICA. ASI, PUES, LA IGLESIA CATOLICA ES UNA CON UNIDAD CONSPICUA Y PERFECTA del orbe de la Tierra y de todas las naciones, con aquella unidad por cierto de la que es PRINCIPIO, RAIZ Y ORIGEN indefectible la suprema autoridad y "más excelente principalía" del bienaventurado PEDRO, PRINCIPE DE LOS APOSTOLES, y de sus sucesores en la cátedra romana. Y NO HAY OTRA IGLESIA CATOLICA, SINO LA QUE, EDIFICADA SOBRE EL UNICO PEDRO, SE LEVANTA POR LA UNIDAD DE LA FE Y DE LA CARIDAD EN UN SOLO CUERPO CONEXO Y COMPACTO (Eph. 4, 16). (Denz. 1685 y 1686) . 

     ¡Reflexionemos, seamos congruentes, y sobre todo FIELES!, ¿los que están desunidos y no quieren o buscan la unidad, son católicos a pesar de todas las formas exteriores?, ¿puede alguna de las NOTAS de la Iglesia "suspenderse" temporalmente?. ¡Que no me vengan con cuentos ni con manipuleos heréticos, por Dios!.

JEREMIAS.
LAS LAMENTACIONES DEL PROFETA.
     "Entonces dijeron: Venid y tramemos algo contra Jeremías,... venid e hirámosle por su propia lengua: estemos atentos a todas sus palabras. Estate atento a mí, Yahvéh, y oye lo que dicen mis contrincantes, ¿es que se paga mal por bien?. Porque han cavado una hoya para mi persona. Recuerda cuando yo me ponía en tu presencia para hablar en bien de ellos, para apartar tu cólera de ellos... han cavado una hoya para prenderme y trampas han escondido para mis pies. Pero tu Yahvéh, conoces todo su plan de muerte contra mí...". (XIX, 18-23). ¡Nada hay nuevo bajo el sol!.

EZEQUIEL.
ADVERTENCIAS DE DIOS AL PROFETA.
     "Hijo de hombre, yo te he puesto como centinela de la casa de Israel. Oirás de mi boca la palabra y los amonestarás de mi parte. Cuando yo diga al malvado: Vas a morir, si tu no lo amonestas, si no hablas para advertir al malvado que abandone su mala conducta, a fin de que viva, él, el malvado, morirá por su pecado, pero de su sangre yo te pediré cuentas a tí. Si por el contrario, amonestas al malvado y él no se convierte del mal y de su mala conducta, morirá él por su pecado, pero tú habrás salvado tu vida. Cuando el justo se desvíe de su justicia para cometer injusticia, yo pondré un obstáculo ante él y morirá; por no haberle advertido tú, morirá él por su pecado y no se recordará la justicia que había practicado, pero de su sangre yo te pediré cuentas a tí; si por el contrario amonestas al justo que no peque, y él no peca, vivirá él por haber sido amonestado, y tu habrás salvado tu vida" (III, 16).

O O O O O O O O O O O O O O O O O O O O O O O O O

     En las preguntas 53 y 54, menciono una Misa que dió origen principalmente, a un poderoso movimiento de falso tradicionalismo. Esta Misa tuvo lugar en un estadio en Lille, Francia, (29 de Agos. 1976) a 30 kilómetros al norte de París. He evitado cuidadosamente mencionar por su nombre a organizaciones o personas, con la seguridad de que aun entre lo más adverso a la santa Iglesia, por la extrema confusión, muchos militan con honestidad pensando que hacen lo mejor. Quiera Dios abrir los ojos a todos estos hermanos para que vengan a la verdadera defensa de la Iglesia.


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